Los M&M's son pequeños caramelos de chocolate recubiertos por una capa dura de azúcar, reconocibles al instante por la “m” impresa en cada pieza. Esa cobertura no solo les da su aspecto característico, sino que también ayuda a proteger el chocolate del calor y a que sean fáciles de llevar y comer en cualquier momento.

Uno de sus mayores atractivos es la variedad de colores, que suele incluir verde, amarillo, azul, rojo, marrón y naranja. Aunque el formato clásico sigue siendo el más popular, con el paso del tiempo la marca ha ampliado su catálogo con versiones para distintos gustos y ocasiones, desde recetas tradicionales hasta combinaciones más intensas o especiales.

Entre sus sabores más conocidos están chocolate con leche, chocolatenegro, chocolate con menta, cacahuetes, almendras, chocolate con naranja, coco y mantequilla de cacahuete. Estas variedades han hecho que los M&M's se adapten a distintos paladares y se utilicen tanto como dulce para picar como en postres, helados, galletas y otros preparados de repostería.

Además de consumirse como caramelo individual, los M&M's también se han incorporado a numerosos productos de confitería y mezclas de chocolate, lo que ha reforzado su presencia en el mercado y su reconocimiento mundial.