La colisión entre la Vía Láctea y Andrómeda se producirá dentro de unos cuatro mil millones de años.
La galaxia de Andrómeda se está acercando a la Vía Láctea a unos 110 kilómetros por segundo (68 mi/s), como muestra su desplazamiento azul. Hasta 2012, no se sabía si la posible colisión iba a producirse definitivamente o no, porque su movimiento propio era demasiado pequeño para medirlo.
En 2012, los investigadores concluyeron que la colisión es segura. Utilizaron el telescopio espacial Hubble para seguir el movimiento de las estrellas de Andrómeda entre 2002 y 2010 con gran precisión. La velocidad tangencial o lateral de Andrómeda con respecto a la Vía Láctea era mucho menor que la velocidad de aproximación. Por lo tanto, se espera que colisione con la Vía Láctea dentro de unos 4.000 millones de años.
Este tipo de colisiones son relativamente comunes. Andrómeda, por ejemplo, ha colisionado con al menos otra galaxia en el pasado. Varias galaxias enanas, como SagDEG, ya están colisionando con la Vía Láctea y se están fusionando con ella. Las galaxias Antena son un ejemplo de dos galaxias espirales aproximadamente iguales que colisionan.
¿Qué ocurrirá durante la fusión?
Aunque hablamos de "choque", las estrellas individuales casi nunca se colisionarán entre sí: las distancias entre las estrellas son enormes en comparación con su tamaño. Sin embargo, la interacción gravitatoria entre ambas galaxias transformará su estructura y dinamismo.
- Primera aproximación: Simulaciones muestran que Andrómeda y la Vía Láctea tendrán un primer paso cercano dentro de ~4.000 millones de años, creando fuertes fuerzas de marea que producirán largas colas de estrellas y gas.
- Pases sucesivos y fusión final: Tras uno o varios pases, las dos galaxias se mezclarán y, en varios miles de millones de años más, formarán una sola galaxia más masiva, probablemente de tipo elíptico o lenticular. A veces a ese resultado se le llama informalmente "Milkomeda" o "Milkdromeda".
- Explosiones de formación estelar: El gas comprimido por las fuerzas de marea puede disparar intensos episodios de formación estelar, aunque gran parte del gas frío también puede acabar perdiéndose o siendo expulsado.
- Fusión de agujeros negros supermasivos: Los agujeros negros centrales de ambas galaxias acabarán acercándose y, con el tiempo, podrían fusionarse, liberando ondas gravitacionales y alterando el entorno galáctico central.
¿Qué pasará con el Sistema Solar?
El destino del Sistema Solar no es seguro en detalle. Es poco probable que el Sol choque directamente con otra estrella, pero la órbita del Sol alrededor del centro galáctico podría verse perturbada: podría desplazarse a una órbita diferente, quedar expulsado a la periferia de la nueva galaxia o, en el peor de los casos, ser expulsado al espacio intergaláctico. En cualquier caso, estos cambios sucederán en escalas de tiempo de miles de millones de años, cuando el Sol ya estará en la fase final de su evolución estelar.
Contexto cosmológico
Las colisiones y fusiones de galaxias son procesos comunes en la historia del Universo y forman parte de la evolución jerárquica de la materia. La Vía Láctea misma ha crecido por la fusión con galaxias más pequeñas y continúa "devorando" satélites como SagDEG. Las interacciones observadas en otras partes del Universo, como las galaxias Antena, ayudan a entender la dinámica y las consecuencias físicas de estos encuentros.
Resumen: La colisión entre la Vía Láctea y Andrómeda es casi segura y comenzará en unos 4.000 millones de años. El encuentro transformará ambas galaxias y, tras varios pasos y procesos de mezcla, dará lugar a una sola galaxia más grande, con importantes cambios en la formación estelar y en la estructura galáctica, aunque las colisiones estelares directas serán extremadamente raras.


