Las designaciones de los planetas menores son etiquetas oficiales formadas por un número y un nombre (o una designación provisional) asignadas por el Centro de Planetas Menores, que forma parte de la UAI (Unión Astronómica Internacional). Estas designaciones se aplican a los planetas enanos y a los cuerpos pequeños del Sistema Solar, como los asteroides, pero no a los cometas, que usan un sistema distinto. Una designación formal se concede cuando la órbita del objeto está suficientemente bien determinada; no debe confundirse con la designación provisional que recibe un objeto en el momento de su descubrimiento.
Componentes de la designación formal
Una designación formal tiene dos partes principales:
- Un número: históricamente se asignaba en el orden de descubrimiento; hoy se entrega únicamente después de que la órbita del objeto esté asegurada (es decir, tras observaciones suficientes en distintos momentos).
- Un nombre: puede ser el propuesto por el descubridor o una designación provisional que permanece como "nombre" si no se ha aprobado otro. Tras la aceptación por el comité responsable de nomenclatura, el nombre se une al número para formar la designación definitiva.
Formato y uso práctico
El aspecto típico de la designación formal es:
(número) Nombre
Ejemplos: (90377) Sedna o (55636) 2002 TX300. En el uso corriente los paréntesis se suelen omitir (por ejemplo, 90377 Sedna) si el astrónomo o la publicación así lo prefiere. En la práctica, para muchos objetos conocidos el número sirve principalmente como entrada de catálogo y se emplea el nombre o la designación provisional como forma habitual de referencia: Sedna, 2002 TX300.
¿Qué es la designación provisional?
Cuando se descubre un objeto, el Centro de Planetas Menores asigna una designación provisional que incluye el año de descubrimiento y un código que indica la fracción del mes y el orden de aparición dentro de ese periodo. Ese código permite identificar rápidamente cuándo y en qué secuencia se detectó el objeto (por ejemplo, 2002 TX300). La designación provisional se mantiene hasta que la órbita queda bien definida y se puede asignar un número permanente.
Asignación del número y del nombre
- El número permanente se asigna cuando la órbita está lo bastante bien determinada (normalmente tras observaciones en varias oposiciones o un seguimiento prolongado).
- Una vez numerado, el descubridor suele tener el derecho de proponer un nombre al comité pertinente de la UAI (el Committee for Small Body Nomenclature). Ese comité evalúa la propuesta según normas y recomendaciones (por ejemplo, que el nombre no sea ofensivo, que no esté ya en uso y que cumpla criterios específicos según el tipo de objeto).
- Tras la aprobación, la designación formal (número + nombre) pasa a ser la etiqueta oficial y de catálogo del objeto.
Lunas de planetas menores
Las lunas de asteroides y otros planetas menores se designan siguiendo una extensión de la convención usada para las lunas de los planetas: se indica el número del cuerpo primario entre paréntesis, seguido de un número romano y el nombre de la luna. Por ejemplo, la luna del asteroide Sylvia aparece como (87) Sylvia I Romulus. Esta convención de numeración en números romanos tiene continuidad histórica desde los primeros estudios de satélites planetarios, remontándose hasta la época de Galileo.
Los cometas y otros sistemas
Aunque el Centro de Planetas Menores también gestiona información sobre cometas, estos últimos emplean un sistema de catalogación distinto (nombres basados en descubridores y una designación provisional/comercial con un formato separado). Para más detalles sobre cometas consulta la entrada sobre los cometas.
Notas sobre uso y costumbre
- En la comunicación científica y divulgativa se suele preferir el nombre o la designación provisional por ser más breve y reconocible; el número se usa principalmente en catálogos y bases de datos.
- Las reglas de nomenclatura evolucionan con el tiempo y la UAI publica las normas actuales para propuestas de nombres y criterios de aceptación.