Mambas (Dendroaspis): serpientes venenosas de África — especies y riesgos

Descubre las mambas (Dendroaspis): especies, hábitat en África, riesgos y cómo identificar la mamba negra y las verdes para prevenir mordeduras y actuar con seguridad.

Autor: Leandro Alegsa

Las mambas son serpientes venenosas de movimiento rápido del género Dendroaspis (significa "áspid de los árboles"). Pertenece a la familia Elapidae.

Son originarias de África. La mamba negra es una de las especies más conocidas y también la más temida. Otros miembros son la mamba verde oriental, la mamba verde occidental y la mamba de Jameson.

 

Descripción general

Las mambas son serpientes esbeltas, ágiles y rápidas. Suelen presentar cuerpos largos y colas delgadas. Aunque el nombre "mamba negra" sugiere un colorido oscuro, su piel exterior es en realidad de tonos marrones o grises; el nombre proviene del color negro de la boca interna, que muestran cuando se sienten amenazadas. Las mambas verdes son de color verde brillante y están adaptadas a la vida arbórea.

Especies principales

  • Dendroaspis polylepis — mamba negra: Es la más grande y la más conocida. Habita sabanas y zonas rocosas del África subsahariana. Puede alcanzar longitudes superiores a 2–3 metros y, en casos excepcionales, más.
  • Dendroaspis angusticeps — mamba verde oriental: Vive en árboles y matorrales de la costa este de África. Es más pequeña y de color verde vibrante.
  • Dendroaspis viridis — mamba verde occidental: Similar a la oriental pero distribuida en el oeste africano; también es fundamentalmente arbórea.
  • Dendroaspis jamesoni — mamba de Jameson: Se encuentra en bosques y zonas arboladas del centro-oeste de África; su aspecto y hábitos combinan rasgos de las otras mambas verdes.

Hábitat, dieta y reproducción

  • Hábitat: Las mambas verdes son predominantemente arbóreas y prefieren bosques, manglares y plantaciones; la mamba negra es más terrestre y habita sabanas, formaciones rocosas y zonas abiertas con matorrales.
  • Dieta: Se alimentan de pequeños mamíferos, aves y lagartos. Cazan activamente y usan su veneno para inmovilizar a la presa.
  • Reproducción: Son ovíparas: la hembra pone un número variable de huevos (habitualmente entre 6 y 20) que incuban hasta la eclosión.

Veneno y efectos en humanos

Las mambas pertenecen a la familia Elapidae, cuyas mordeduras contienen venenos de acción principalmente neurotóxica. El veneno puede producir:

  • Dolor local, hinchazón y sangrado variable.
  • Síntomas neurológicos: visión borrosa, caída de párpados (ptosis), visión doble, dificultad para tragar, debilidad generalizada.
  • En casos graves, parálisis respiratoria que puede llevar a insuficiencia respiratoria y muerte si no se trata.

La rapidez con la que aparecen los síntomas depende de la especie, la cantidad de veneno inoculado y la localización de la mordedura. La mamba negra suele asociarse a envenenamientos rápidos y potencialmente mortales si no se administra tratamiento adecuado.

Primeros auxilios y tratamiento

  • Mantener a la persona calmada y lo más inmóvil posible para enlentecer la difusión del veneno.
  • Inmovilizar el miembro afectado y, si es posible, aplicar la técnica de presión e inmovilización (bandaje compresivo más férula), que es recomendada en muchos protocolos para mordeduras de serpientes elápidas; esto debe hacerse solo si la persona está en una región donde esa técnica es la indicada y los servicios médicos pueden acceder pronto.
  • No cortar, no intentar succionar el veneno ni aplicar hielo o alcohol; evitar torniquetes apretados que puedan causar daño por isquemia.
  • Buscar atención médica urgente: el tratamiento específico es la administración de antiveneno apropiado y soporte vital (ventilación asistida si hay compromiso respiratorio).

Riesgos y prevención

  • Las mordeduras de mamba son relativamente raras porque las serpientes suelen evitar humanos, pero el riesgo aumenta al intentar capturarlas, molestarlas o sorprenderlas en su refugio.
  • Medidas preventivas: usar calzado cerrado y protección al caminar por matorrales, revisar y sacudir ropa/calzado antes de ponérselos en zonas rurales, mantener áreas habitadas limpias y con mínima acumulación de escombros donde puedan refugiarse serpientes, y tener especial precaución al podar o trepar árboles.
  • Si se encuentra una mamba en una vivienda, lo más seguro es llamar a servicios locales de control de fauna o a personal especializado; no intentar capturarla por cuenta propia.

Conservación y datos curiosos

  • En general, las mambas no están entre los reptiles más amenazados, pero la pérdida de hábitat, la persecución por miedo y el comercio ilegal pueden afectar poblaciones locales.
  • Su velocidad y agilidad las hacen famosas; la mamba negra puede avanzar rápidamente cuando se siente acorralada, lo que contribuye a su temible reputación.
  • Son serpientes fundamentales en el control de roedores y aves pequeñas, desempeñando un papel ecológico importante.

En resumen: las mambas (Dendroaspis) son serpientes venenosas africanas muy eficientes y, en algunos casos, peligrosas para el ser humano. La prevención, el respeto a su hábitat y el acceso rápido a atención médica con antiveneno son clave para reducir el riesgo de desenlaces graves.

Comportamiento

La mayoría de las mambas son arborícolas, es decir, viven en los árboles. La única excepción es la mamba negra, que vive en tierra. Todas las especies de mambas cazan durante el día. Se alimentan de aves, lagartos y pequeños mamíferos.

Hay muchas historias de mambas que persiguen a los humanos, pero estas serpientes suelen preferir evitar el contacto con ellos. En realidad, los humanos son sus principales depredadores, más que sus presas.

Como las mambas y las cobras son de la misma familia, comparten algunas similitudes. Al igual que la cobra, la mamba puede mostrar una capucha cuando se siente amenazada. Sin embargo, la capucha de la mamba es más estrecha y más larga. La mamba suele abrir la boca cuando se siente amenazada, por lo que se inclina hacia delante, a diferencia de la cobra, que suele permanecer erguida.

 Una mamba negra en posición defensiva.  Zoom
Una mamba negra en posición defensiva.  

Venom

Todas las mambas son muy venenosas. Su veneno se compone principalmente de neurotoxinas, que atacan el sistema nervioso. El veneno también puede contener cardiotoxinas (que dañan el músculo cardíaco) y fasciculinas (que provocan contracciones musculares).

La toxicidad del veneno varía. Los cambios en la toxicidad pueden ser causados incluso por el clima o la altitud.

Todas las especies de mamba tienen un veneno similar, pero la mamba negra tiene el veneno más tóxico y es más agresiva.

Las mordeduras de mamba negra no tratadas son mortales.

 


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