Causas y cómo se desencadenó

La Gran Depresión fue la gran crisis económica que se inició tras el desplome de la bolsa estadounidense en 1929. Los precios de la bolsa de Wall Street cayeron mucho del 24 al 29 de octubre de 1929. Aunque muchas personas identifican el martes 29 de octubre como el comienzo, los economistas señalan que el llamado Martes Negro fue solo uno de varios factores. Entre las causas más relevantes estuvieron:

  • Una fuerte caída en la confianza y en los precios de las acciones tras la especulación de los años veinte.
  • La debilidad del sistema bancario: quiebras bancarias y pánico entre depositantes que provocaron contracción del crédito.
  • Políticas monetarias restrictivas: según el análisis de economistas como Milton Friedman, la Reserva Federal redujo la oferta monetaria, lo que agravó la caída económica.
  • Políticas comerciales proteccionistas, como el aumento de aranceles, que redujeron el comercio internacional y empeoraron la recesión global.
  • Factores estructurales y externos, entre ellos problemas agrícolas, deuda internacional y la interconexión financiera mundial.

Impacto económico y social

Entre 1929 y 1933 la economía estadounidense sufrió una contracción profunda: la producción industrial y el Producto Interior Bruto cayeron drásticamente y se disparó el desempleo. Muchas personas perdieron sus empleos; a comienzos de la década el desempleo alcanzó aproximadamente el 25% (con variaciones según la fuente y el año). Familias enteras se quedaron sin hogar y pobres: surgieron barrios de chabolas conocidos como "Hoovervilles" y aumentaron la mendicidad y la inseguridad alimentaria. La crisis también puso fin a la prosperidad de los locos años veinte.

Además del impacto humano inmediato, hubo efectos macroeconómicos duraderos: deflación de precios, caída de la inversión, colapso del comercio internacional y un profundo ajuste del sistema financiero. La crisis no fue solo estadounidense: por la conexión de los mercados y el patrón oro, la depresión se extendió a Europa, América Latina y otras regiones.

Respuesta política: Hoover, Roosevelt y el New Deal

Cuando comenzó la Gran Depresión, HerbertHoover era el presidente de los Estados Unidos y se le criticó por la insuficiente respuesta federal inicial. En las elecciones de 1932 la población votó por un cambio y resultó elegido Franklin D. Roosevelt, que implementó una serie de políticas públicas y programas conocidos colectivamente como el New Deal.

El New Deal perseguía tres objetivos básicos: alivio (ayuda inmediata a los pobres y desempleados), recuperación económica (reactivar la producción y el empleo) y reforma (cambios institucionales para evitar futuras crisis). Entre las medidas y agencias más importantes se incluyen:

  • Programas de empleo público y conservación: por ejemplo, el Civilian Conservation Corps (CCC), que ofreció trabajo al aire libre a jóvenes. A los hombres se les pagaba treinta dólares al mes, de los cuales veinticinco se enviaban a casa para mantener a sus familias; además recibían comida y alojamiento.
  • Proyectos de infraestructura y obras públicas a gran escala (WPA, PWA) que crearon empleo y mejoraron servicios.
  • Reformas del sistema financiero y regulaciones del mercado de valores para restaurar la confianza, incluyendo la creación de organismos de supervisión y de seguro de depósitos bancarios.
  • Programas de bienestar y seguridad social: la Seguridad Social estableció pensiones y otros seguros sociales que daban a los ancianos un pequeño ingreso para cubrir necesidades básicas.

Además de estas políticas, el New Deal aprobó numerosas leyes destinadas tanto a aliviar la crisis como a cambiar la relación entre el gobierno federal y la economía.

Recuperación y fin de la depresión

La recuperación fue gradual y desigual. Algunos indicadores mejoraron durante la segunda mitad de la década de 1930 gracias a las políticas del New Deal y a cierta reactivación económica, pero la recuperación completa no llegó hasta el estallido de la guerra. Entre 1939 y 1944 el esfuerzo de movilización para la Segunda Guerra Mundial creó una enorme demanda de trabajadores y producción, redujo el desempleo y, en gran medida, puso fin a la depresión económica en Estados Unidos.

Legado y lecciones

La Gran Depresión transformó la economía y la política: reforzó la intervención estatal en la economía, dejó un legado de regulación financiera y de protección social (como la Seguridad Social) y cambió el pensamiento económico sobre políticas monetarias y fiscales. También generó debates duraderos entre economistas sobre las causas exactas y la mejor política para evitar crisis similares en el futuro.

En resumen, la Gran Depresión fue un episodio complejo con múltiples causas —financieras, monetarias, comerciales y estructurales— cuyos efectos sociales y económicos fueron profundos. Las respuestas del New Deal mitigaron parte del sufrimiento y reformaron instituciones, pero la plena recuperación llegó con la economía de guerra a principios de los años cuarenta.