Gladiolo: qué es, características y cultivo del lirio espada

Descubre el gladiolo: características, cuidados y cultivo del lirio espada para flores espectaculares en tu jardín. Guía práctica paso a paso.

Autor: Leandro Alegsa

El gladiolo (del latín, diminutivo de gladius, espada) es un género de plantas con flores de la familia del iris (Iridaceae). A veces se denomina lirio espada, pero el nombre común inglés más extendido para estas plantas es simplemente gladiolo (plural gladioli, gladiolos o a veces gladiolas).

 

Características

Los gladiolos son plantas herbáceas principalmente bulbosas que se desarrollan a partir de cormos (bolsas bulbosas engrosadas). Sus rasgos más habituales son:

  • Hojas: largas y estrechas, en forma de espada (ensiformes), de ahí el nombre común “lirio espada”.
  • Tallo: erecto y a veces bastante alto; muchas variedades alcanzan entre 60 cm y 150 cm.
  • Inflorescencia: espigas verticales con múltiples flores dispuestas a lo largo del tallo. Las flores suelen ser grandes y vistosas.
  • Colores: muy variados: rojo, rosa, blanco, amarillo, naranja, púrpura, bicolores y con manchas o franjas.
  • Cormos: redondeados u ovoides, cubiertos por túnicas secas; de cada cormo surgen al año siguiente varios cormillos (cormelos) para multiplicarse.

Floración y variedades

La floración de los gladiolos suele producirse en verano, aunque depende de la época de plantación y del clima. Existen miles de cultivares y muchos híbridos de jardín que han sido seleccionados por color, tamaño de flor, resistencia y porte. Los gladiolos de talla alta son apreciados como flores de corte, mientras que las variedades enanas se usan en borduras y macetas.

Cultivo y cuidados

El gladiolo es una planta relativamente fácil de cultivar si se cubren sus necesidades básicas:

  • Ubicación: pleno sol o con sombra ligera; necesitan luz para un buen crecimiento y floración.
  • Suelo: suelos bien drenados, sueltos y ricos en materia orgánica. Evitar suelos encharcados, que favorecen la pudrición de los cormos.
  • Plantación: plantar los cormos en primavera, después del riesgo de heladas. La profundidad recomendada es de 5 a 10 cm (2–4 in) y la separación entre cormos de 10 a 15 cm.
  • Riego: riegos regulares durante la temporada de crecimiento; mantener el sustrato ligeramente húmedo pero sin encharcar. Reducir riego cuando las plantas entren en reposo.
  • Fertilización: un fertilizante equilibrado al plantar y una o dos aplicaciones durante la temporada (por ejemplo, al inicio del crecimiento y al formarse las espigas) ayuda a florecer mejor.
  • Tutorado: muchas variedades altas necesitan entutorado o soporte para evitar que el viento tumbe las espigas. Clavar estacas o usar mallas traseras.
  • Deshierbe: mantener libre de malas hierbas la zona alrededor de los cormos para evitar competencia por agua y nutrientes.

Multiplicación y conservación de cormos

Los gladiolos se multiplican principalmente por cormos y cormelos:

  • Cormos principales: el cormo plantado produce un nuevo cormo mayor para la siguiente temporada. Estos se pueden desenterrar al final de la temporada en climas fríos y guardar.
  • Cormelos: pequeños cormos que se forman alrededor del cormo principal; pueden separarse y plantarse en semillero. Los cormelos suelen tardar 1–3 años en producir flores grandes.
  • Semillas: es posible propagar por semillas, pero los resultados varían y tardan más en florecer; se usa sobre todo en programas de cruce.
  • Almacenamiento: en zonas frías conviene desenterrar los cormos en otoño después de que se sequen las hojas, limpiarlos, dejar secar y guardar en un lugar seco, bien ventilado y libre de heladas (temperatura fresca, aproximadamente 10–15 °C).

Plagas y enfermedades

Algunas plagas y problemas comunes son:

  • Trips: causan manchas y deformación en las flores; se controlan con medidas culturales (eliminar residuos vegetales), trampas y, si es necesario, tratamientos específicos.
  • Pulgones: pueden afectar brotes y flores; control mediante agua a presión, jabón potásico o insecticidas apropiados.
  • Enfermedades fúngicas: botritis (moho gris) y pudrición de cormos por hongos si el suelo está encharcado. Evitar exceso de humedad y rotar cultivos.
  • Fusarium: marchitez vascular en algunos casos; usar cormos sanos, suelos bien drenados y rotación para reducir el riesgo.
  • Virus: en ocasiones aparecen mosaicos o malformaciones; eliminar plantas afectadas y controlar vectores (como pulgones).

La prevención (suelo sano, cormos libres de enfermedades, buena aireación y limpieza) es la mejor estrategia para mantener plantas vigorosas.

Usos

  • Flor de corte: los gladiolos son muy valorados como flor cortada por sus espigas largas y vistosas; duran bien en jarrón si se cortan en el momento óptimo.
  • Jardinería ornamental: ideales en borduras, macizos y como plantas focales por su porte vertical y su amplia variedad de colores.
  • Composición floral: se usan en arreglos altos y formales, combinando con follajes y otras flores de temporada.

Consejos prácticos y solución de problemas

  • Plantar en grupos o escalonados para prolongar la floración y obtener un efecto visual más denso.
  • Si las espigas no se sostienen, plantar varios cormos juntos y usar tutores discretos.
  • Si aparecen manchas líquidas o mal olor en los cormos al desenterrarlos, descartarlos para no contaminar otros cormos almacenados.
  • Replantar cormos almacenados en primavera más temprano en climas templados para conseguir floración anticipada.

Con cuidados básicos —buena iluminación, suelo drenado, riegos moderados y eliminación de restos enfermos— los gladiolos recompensan con flores llamativas y variedad de colores, siendo una excelente opción tanto para aficionado como para cultivo profesional.

Descripción

El género Gladiolus contiene unas 260 especies, de las cuales 250 son nativas del África subsahariana, principalmente de Sudáfrica. Unas 10 especies son nativas de Eurasia. Hay 160 especies de Gladiolus endémicas en el sur de África y 76 en el África tropical. Las especies varían desde las muy pequeñas hasta las espectaculares espigas de flores gigantes en el comercio.

Estas atractivas hierbas perennes son semiduras en climas templados. Crecen a partir de cormos redondeados y simétricos, que están envueltos en varias capas de túnicas fibrosas de color marrón.

Sus tallos no suelen estar ramificados y producen de 1 a 9 hojas estrechas, en forma de espada y con surcos longitudinales, encerradas en una vaina. La hoja más baja se acorta hasta formar un catafilo. Las hojas pueden ser planas o cruciformes en sección transversal.

Las fragantes espigas florales son grandes y unilaterales, con flores secundarias y bisexuales, cada una de ellas subtendida por 2 brácteas verdes y coriáceas. Los sépalos y los pétalos tienen un aspecto casi idéntico y se denominan tépalos. Están unidos en su base en una estructura en forma de tubo. El tépalo dorsal es el más grande y se arquea sobre los tres estambres. Los tres tépalos exteriores son más estrechos. El perianto tiene forma de embudo, con los estambres unidos a su base. El estilo tiene tres ramas filiformes en forma de cuchara, cada una de las cuales se expande hacia el ápice.

El ovario es 3-locular con cápsulas oblongas o globosas, que contienen muchas semillas aladas de color marrón, longitudinalmente dehiscentes. En su centro debe notarse la estructura específica parecida a una bolita, que es la verdadera semilla sin la capa fina. En algunas semillas esta estructura es arrugada y de color negro. Estas semillas son incapaces de germinar.

Estas flores son de varios colores, de rosa a rojizo o púrpura claro con marcas blancas de contraste, o de blanco a crema o de naranja a rojo.

Las especies sudafricanas eran polinizadas originalmente por abejas antroforinas de lengua larga, pero se han producido algunos cambios en el sistema de polinización, permitiendo la polinización por pájaros de sol, polillas noctuidas y esfingidas, moscas de lengua larga y varias otras. En las zonas templadas de Europa, muchos de los tipos de gladiolos híbridos de gran floración pueden ser polinizados por pequeñas avispas conocidas. En realidad, no son muy buenos polinizadores debido a las grandes flores de las plantas y al pequeño tamaño de las avispas. Otro insecto de esta zona que puede probar parte del néctar de los gladiolos es la conocida polilla de halcón europea Macroglossum stellatarum que suele polinizar muchas flores de jardín famosas como la Petunia, la Zinnia, el Dianthus y otras.

Los gladiolos son utilizados como plantas alimenticias por las larvas de algunas especies de lepidópteros, entre las que se encuentra la gran ave amarilla.

 


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