Fisura anal: definición, causas, síntomas y tratamiento

Fisura anal: descubre causas, síntomas, diagnóstico y tratamientos efectivos para aliviar el dolor, prevenir recaídas y acelerar la curación.

Autor: Leandro Alegsa

Una fisura anal, o fissura ani, es un desgarro pequeño en la mucosa del canal anal. Los pacientes suelen quejarse de un dolor anal agudo durante y después de la defecación, que puede durar desde minutos hasta horas. Esta pequeña herida a veces sangra ligeramente durante o después de la deposición y puede dar lugar a espasmo del esfínter anal, lo que aumenta el dolor y dificulta la cicatrización.

Definición y tipos

Se distingue entre:

  • Fisura aguda: lesión reciente, normalmente menos de 6 semanas, que suele responder bien a medidas conservadoras.
  • Fisura crónica: persiste más de 6 semanas o reaparece con facilidad; puede presentar bordes endurecidos, un pliegue cutáneo (pilon) y mayor fibrosis, y suele requerir tratamiento médico más agresivo o cirugía.

Causas

No siempre se identifica una única causa, pero las más frecuentes son:

  • Evacuaciones con heces duras por estreñimiento o esfuerzo excesivo.
  • Diarreas frecuentes que irritan la zona anal.
  • Espasmo e hipertonicidad del esfínter anal interno.
  • Traumatismos locales: parto, maniobras instrumentales, relaciones anales, o daños en recién nacidos por pañales no cambiados a tiempo.
  • Alteraciones de la circulación local y mala cicatrización en personas mayores.
  • En raros casos: enfermedades inflamatorias (p. ej., enfermedad de Crohn), infecciones de transmisión sexual o tumores; por eso es importante la evaluación médica si no mejora.

Síntomas

  • Dolor intenso al defecar, a menudo en forma de puñalada; puede repetirse durante horas después de la deposición.
  • Sangrado rojo brillante en el papel higiénico o en la superficie de las heces.
  • Picor o escozor local.
  • Tensión o espasmo anal.
  • En casos crónicos: puede aparecer un pequeño bulto o pliegue cutáneo (pilon) junto a la fisura.

Diagnóstico

La inspección visual del ano suele ser suficiente. El médico revisa la zona con cuidado; en ocasiones se realiza una anuscopia con lubricación suave. Si la fisura no responde al tratamiento o hay signos atípicos (dolor muy intenso, secreción purulenta, múltiples lesiones, antecedentes de enfermedad inflamatoria intestinal o prácticas sexuales de riesgo), el profesional puede solicitar pruebas adicionales o derivar a un especialista.

Tratamiento

El objetivo es aliviar el dolor, facilitar la evacuación y permitir la cicatrización. Muchas fisuras agudas mejoran con medidas conservadoras:

  • Medidas generales: dieta rica en fibra (frutas, verduras, cereales integrales), aumento de la ingesta de líquidos, evitar el esfuerzo al defecar y no aguantar las ganas de ir al baño.
  • Suplementos y laxantes suaves: ablandadores de heces o fibra (psyllium, metilcelulosa) y/o laxantes osmóticos cuando sea necesario para evitar heces duras.
  • Baños de asiento: baños tibios de 10–15 minutos varias veces al día y tras la defecación alivian el dolor y reducen el espasmo.
  • Higiene suave: secar sin frotar, evitar productos irritantes; usar agua o toallitas sin alcohol.
  • Tratamiento tópico: cremas o pomadas con anestésicos locales para el dolor pasajero; pomadas vasodilatadoras tópicas como nitroglicerina al 0,2–0,4% o bloqueadores de canales de calcio tópicos (p. ej., nifedipino o diltiazem) ayudan a reducir el espasmo y favorecer la cicatrización bajo supervisión médica.
  • Inyección de toxina botulínica: en algunos casos seleccionados para relajar el esfínter interno y permitir la curación; suele usarse cuando el tratamiento tópico falla o para evitar cirugía.
  • Analgesia oral: paracetamol o antiinflamatorios no esteroideos según tolerancia para controlar el dolor.
  • Tratamiento quirúrgico: si la fisura es crónica y no responde a medidas médicas, la esfinterotomía lateral interna es el procedimiento más eficaz: consiste en cortar una pequeña porción del esfínter interno para reducir el espasmo y permitir la curación. La decisión se valora individualmente porque existe riesgo de incontinencia leve en algunos pacientes.

Cuidados especiales

  • En embarazo y lactancia se suele priorizar medidas conservadoras; algunos fármacos tópicos pueden no ser recomendables.
  • En niños la mayoría de las fisuras se trata con cambios en la dieta e higiene; la intervención quirúrgica es poco frecuente.

Prevención

  • Mantener deposiciones blandas: dieta rica en fibra y adecuada hidratación.
  • Evitar esfuerzos prolongados en el inodoro y no aguantar las ganas de defecar.
  • Higiene adecuada tras la deposición: limpieza suave y secado al aire o con toques suaves.
  • Tratar enfermedades que causen diarrea o estreñimiento crónico.

Cuándo consultar al médico

  • Dolor intenso que no mejora con medidas simples.
  • Sangrado abundante, fiebre o signos de infección (pus, enrojecimiento marcado).
  • Si los síntomas persisten más de 6 semanas o reaparecen con frecuencia.
  • Ante dudas sobre el diagnóstico o si hay antecedentes de enfermedad inflamatoria intestinal o prácticas de riesgo.

Pronóstico y tiempo de curación

Una fisura aguda suele curar en pocas semanas con tratamiento conservador. En general, una fisura que no mejora en 6 semanas se considera crónica. Después de que una fisura anal se cierre, la herida puede tardar entre 6 semanas y 3 meses en cicatrizar por completo y durante ese tiempo la zona es más vulnerable a reaperturas; por eso es importante mantener medidas preventivas para evitar recidivas.

Complicaciones

  • Persistencia o cronicidad de la fisura.
  • Formación de abscesos o fístulas en caso de infección (relativamente infrecuente si no hay enfermedad subyacente).
  • Riesgo de incontinencia anal, principalmente como efecto adverso poco frecuente tras cirugía.

Si sospecha que tiene una fisura anal o si los síntomas no mejoran con medidas caseras, consulte a su médico para una evaluación y tratamiento adecuado.

Tratamiento

El médico puede recetar varios productos para tratar la fisura anal. Por ejemplo, una pomada o un supositorio para aliviar el dolor (un medicamento anal); un laxante (que facilita ir al baño); una pomada de zinc (que protegerá la piel y la contraerá, por lo que se curará más rápidamente). Además, un médico puede dar consejos sobre el cuidado de la herida y mejorar la digestión y la defecación.

La mayoría de las fisuras son agudas y duran entre 4 y 6 semanas. La fisura anal se convierte en crónica y no desaparece si dura más de 6 semanas. En estos casos, la cirugía médica puede ser una solución. Se suele cortar o estirar el músculo circular del ano. También una inyección con botox en el músculo puede tener un resultado positivo.



Para evitar que la fisura vuelva

La fisura anal puede abrirse muy fácilmente hasta 3 meses después de la curación, por ejemplo, durante la defecación. El paciente puede hacer varias cosas para reducir la posibilidad de que la fisura vuelva a aparecer. Los consejos incluyen los siguientes.

Mientras la fisura esté abierta (un pequeño desgarro doloroso junto al ano que puede sangrar un poco) el paciente puede ponerse una pomada con óxido de zinc (protege y contrae) y pramocaína (alivia el dolor y el picor) sobre la fisura y alrededor de ella (en Europa disponible sin receta como Nestosyl). Utiliza el dedo higiénico con un guante para extender la pomada y lávate las manos después con jabón. Este tratamiento debe continuarse durante varias semanas para reducir la posibilidad de que la fisura vuelva a abrirse.

Además es muy importante tener una buena digestión y defecación. Cuanto más tiempo estén las heces en el intestino, más líquido se retirará. Por ello, las heces se volverán más duras y tendrán más volumen, y eso da más posibilidades de que la piel alrededor del ano se agriete de nuevo. Se aconseja a los pacientes que coman fibras todos los días (por ejemplo: arroz sin pulir, muesli, pan integral, albaricoques secos, higos, dátiles, ciruelas pasas, frutos secos sin sal, judías, guisantes, etc. ); comer la cantidad recomendada de verduras y frutas todos los días; usar un poco de mantequilla o aceite todos los días; beber lo suficiente durante el día; y hacer ejercicio todos los días. El paciente debe evitar los alimentos que puedan provocar estreñimiento (posiblemente: pan blanco, pasta/pizza/fideos blancos, huevos, queso, azúcar, café, chocolate, etc.). Si es necesario, se pueden tomar enzimas como complemento alimenticio con cada comida que incluya pan.

Los pacientes no deben posponer la ida al baño. Durante la espera, las heces empujan el músculo circular del ano, lo que provoca una presión. Además, las heces pueden volverse más duras y adquirir más volumen después de un tiempo. Cuando el paciente siente la necesidad de ir al baño, lo mejor es ir inmediatamente. Al sentarse en el retrete, el paciente tiene que presionar lo menos posible, sino relajar el músculo circular.

Mientras la herida no esté curada, tomar un baño diario con sosa (carbonato sódico) puede aliviarla. Además, esto mantendrá la herida limpia. Siéntese en una bañera llena de unos centímetros de agua caliente durante 20 minutos, 2 o 3 veces al día. Esto se llama baño de asiento. Relaja el tejido y ayuda a relajar el músculo anal.

Es muy importante que la piel alrededor del ano esté completamente seca antes de que los pacientes se vistan. La más mínima humedad en el pliegue de la piel puede ser la causa de que la piel se dañe fácilmente.

Algunos pacientes se benefician poniendo un simple aceite alrededor del ano. Por ejemplo, aceite de oliva o de girasol. La piel se ablanda y no se desgarra o agrieta tan fácilmente. Recuerda siempre la higiene.

Si los consejos mencionados anteriormente no ayudan lo suficiente y la fisura sigue abriéndose, la causa podría ser el uso de papel higiénico después de defecar. El papel frota demasiado fuerte sobre la piel y hace que la herida se abra de nuevo. Se puede intentar utilizar otra marca de papel higiénico más suave, toallitas para bebés o, en su lugar, utilizar agua tibia para limpiarse después de defecar.

Al mismo tiempo que se siguen todos los consejos mencionados, no hay que olvidar los buenos principios de higiene.

Estas recomendaciones sólo tienen sentido si el paciente está seguro de que el problema es una fisura anal. En caso de duda, sobre todo si hay sangre en las heces, consulte a un médico



Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es una fisura anal?


R: Una fisura anal es un pequeño desgarro en el canal anal que causa un dolor anal agudo durante y después de la defecación y que a veces puede provocar hemorragias.

P: ¿Cuáles son las posibles causas de una fisura anal?


R: Entre las posibles causas de una fisura anal se encuentran el estreñimiento, un esfuerzo excesivo del esfínter anal, una circulación sanguínea reducida, no secarse bien la piel después de ducharse o nadar, estirar demasiado la piel, el embarazo, el parto y no cambiar a tiempo el pañal al bebé.

P: ¿Cuánto tarda en curarse completamente una fisura anal?


R: Una fisura anal tarda entre 6 semanas y 3 meses en curarse por completo.

P: ¿Puede volver a producirse una fisura anal?


R: Sí, una fisura anal puede reaparecer porque la herida se abre fácilmente durante el periodo de cicatrización.

P: ¿Cuáles son los síntomas de una fisura anal?


R: Los síntomas de una fisura anal incluyen dolor anal agudo durante y después de la defecación y sangrado.

P: ¿Está claro qué causa una fisura anal?


R: No está completamente claro qué causa una fisura anal, pero entre las posibles causas se incluyen el estreñimiento, la tensión en el esfínter anal, la reducción de la circulación sanguínea y otros factores.

P: ¿Cuál es el término médico para fisura anal?


R: El término médico para fisura anal es fisura ani.


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