Sustitutos del café: qué son, historia y alternativas sin cafeína
Descubre sustitutos del café: qué son, su historia y alternativas sin cafeína para disfrutar sabor similar sin efectos. Guía práctica y curiosidades.
Los sustitutos del café son productos que intentan tener el mismo sabor o la misma función social que el café, pero sin o con muy poca cafeína. La idea de utilizarlos es ofrecer una bebida que recuerde al café para quienes deben evitar la cafeína por motivos de salud, por razones económicas o por escasez, especialmente en tiempos de guerra. Las principales razones para fabricar sustitutos del café son médicas, económicas y bélicas. En la Segunda Guerra Mundial se utilizaban bellotas para hacer café, aunque su sabor era a menudo diferente y, en muchos casos, considerado menos agradable. También era difícil de conseguir en algunas zonas. En la Guerra Civil estadounidense hubo una historia similar:
"Para la propiedad estimulante a la que tanto el té como el café deben su principal valor, desgraciadamente no hay sustituto; lo mejor que podemos hacer es diluir las pequeñas reservas que aún quedan, y engañar al paladar, si no podemos engañar a los nervios". The Southern Banner, 1865
Breve historia
El uso de sustitutos del café es antiguo y surge principalmente cuando el café real es escaso o caro. En Europa, durante guerras y bloqueos comerciales, se recurrió a raíces y frutos tostados (bellotas, achicoria, semillas y granos) para imitar el color y el aroma del café. En Estados Unidos y Europa aparecen también productos comerciales de "café de cereales" en los siglos XIX y XX (por ejemplo, marcas como Postum), destinados a hogares y hospitales.
Tipos comunes de sustitutos y su preparación
- Achicoria (Cichorium intybus): una de las alternativas más populares. Las raíces se tuestan, se muelen y se preparan como infusion. Tiene sabor tostado y amargo, cercano al del café, y fue muy usada en Nueva Orleans.
- Raíz de diente de león (dandelion root): la raíz tostada ofrece notas amargas y terrosas. Se hierve o se infusiona como el café.
- Cebada tostada (café de cebada / orzo): común en Italia (caffè d'orzo) y en bebidas instantáneas. Sabe a cereal tostado y no contiene cafeína.
- Granos mixtos o "café de cereales": mezcla de trigo, centeno, cebada y a veces malta, tostados y molidos. Postum y productos similares entran en esta categoría.
- Bellotas: antes utilizadas en épocas de escasez; deben limpiarse, tostar y moler. Aportan un sabor muy particular, más amaderado y astringente.
- Algarroba (carob): fruto molido o tostado, con sabor dulce y cacao‑like, a veces usado como sustituto del chocolate y del café en mezclas.
- Higos tostados y otras frutas secas: en algunas regiones se tuestan higos o dátiles para preparar bebidas marrones y aromáticas.
- Mezclas comerciales sin cafeína: actualmente hay productos diseñados para imitar el aroma y el cuerpo del café usando mezclas de raíces, cereales y tubérculos.
- Café descafeinado: no es un "sustituto" en sentido estricto, ya que proviene del café real del que se ha eliminado la mayor parte de la cafeína mediante procesos físicos o químicos; suele conservar aromas del café original pero puede contener trazas de cafeína.
Diferencias con el café descafeinado
El café descafeinado procede de granos de café a los que se les extrae la cafeína; conserva buena parte del perfil aromático del café, aunque el proceso puede modificarlo. Los sustitutos de café (achicoria, cereales, raíces) no proceden del fruto del cafeto y, por tanto, suelen tener sabores distintos: más a cereal, terrosos o ligeramente dulces, según el ingrediente. Para quienes buscan una experiencia lo más parecida posible al café real, el descafeinado será la opción más similar; para quienes aceptan sabores alternativos y desean evitar cualquier trazas de cafeína, los sustitutos vegetales pueden ser preferibles.
Beneficios y consideraciones de salud
- Al no contener cafeína (o contener muy poca), estos sustitutos pueden ser útiles en embarazo, insomnio, hipertensión sensible a la cafeína y en personas que deben evitar estimulantes.
- Algunas raíces y plantas (por ejemplo, diente de león) se usan tradicionalmente por sus efectos digestivos, aunque la evidencia clínica es variable.
- Personas con alergias o problemas digestivos deben probar con precaución: las mezclas de cereales contienen gluten y las bellotas o frutos pueden provocar reacciones en personas sensibles.
- El café descafeinado puede contener trazas de cafeína y, según el método de descafeinado, residuos mínimos de solventes en procesos antiguos; hoy en día los métodos con agua o con dióxido de carbono minimizan estos riesgos.
Consejos para elegir y preparar
- Prueba pequeñas cantidades y compara sabores: achicoria para un amargor tostado, cebada para notas a cereal, algarroba si prefieres algo más dulce.
- Tuesta y muele en casa si tienes acceso a las raíces o granos crudos: el tueste realza aroma y sabor. Tuesta hasta obtener un color marrón oscuro y luego muele fino para infusionar.
- Prepara como café: usa una cafetera de filtro, prensa francesa o simplemente hierve durante unos minutos y cuela con filtro o colador fino.
- Mezcla según gusto: muchas personas mezclan una parte de achicoria con una parte de descafeinado para aproximarse más al perfil del café.
- Endulza o añade leche vegetal si el sabor resulta demasiado amargo o terroso.
Receta básica: "café" de achicoria (para 1 taza)
- 1 cucharada colmada de achicoria tostada y molida
- 200–250 ml de agua hirviendo
- Colar tras 4–5 minutos de reposo. Ajustar cantidad y tiempo según intensidad deseada.
Conclusión
Los sustitutos del café ofrecen alternativas para quienes desean evitar la cafeína, buscan sabores distintos o se enfrentan a limitaciones económicas o de suministro (como ocurrió en la Segunda Guerra Mundial y en otras crisis). Aunque no reproducen exactamente el perfil del café, productos como la achicoria, la cebada tostada, la raíz de diente de león y las mezclas de cereales proporcionan bebidas calientes reconfortantes y con personalidad propia. Probar distintas opciones y métodos de preparación permite encontrar la alternativa que mejor se adapte a cada paladar y necesidad.
Ingredientes
El café de grano y otros sustitutos pueden hacerse tostando o decoccionando diversas sustancias orgánicas.
Algunos ingredientes utilizados son: almendra, bellota, espárrago, cebada y malta, nuez de haya, remolacha, zanahoria, raíz de achicoria, maíz, semilla de algodón, raíz de diente de león, higo, melaza hervida, semilla de quimbombó, guisante, semilla de caqui, cáscara de patata, centeno, nuez de sasafrás, batata.
La achicoria se vende comercialmente a gran escala desde alrededor de 1970 y se ha convertido en un producto corriente. Se utilizó ampliamente durante la Guerra Civil estadounidense en ambos bandos. La achicoria es una planta nativa de Asia occidental, Europa y el norte de África. Y se considera que el cultivo de la planta se originó en Egipto. En Francia, hacia el siglo XIX, la achicoria se utilizaba como ingrediente o sustituto del café.
El postum es una bebida de tipo instantáneo que se utiliza en lugar del café. Se elabora con granos tostados y melaza. La historia de Postum se remonta a 1895, cuando un estadounidense llamado C.W. Post creó el sustituto del café, inspirado en una receta de café caramelo elaborada por Harvey Kellogg. Alcanzó su máxima popularidad durante la Segunda Guerra Mundial. También se puso de moda entre las personas que, por motivos de salud o religiosos, preferían no consumir bebidas que contuvieran cafeína. Por su uso popular en la comedia Seinfeld, George le dice a Jerry que no sabe por qué el postum no es una bebida más popular.
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Preguntas y respuestas
P: ¿Qué son los sustitutos del café?
R: Los sustitutos del café son productos que intentan tener un sabor parecido al del café pero que no tienen cafeína.
P: ¿Cuáles son las principales razones para hacer sustitutos del café?
R: Las principales razones para hacer sustitutos del café son médicas, económicas y de barbarie.
P: ¿Cómo se hacía el café durante la Segunda Guerra Mundial?
R: Durante la Segunda Guerra Mundial, la gente utilizaba bellotas para hacer café.
P: ¿Qué sabor tenía?
R: Tenía un sabor desagradable.
P: ¿Cómo era la situación en la Guerra Civil Americana con respecto a los sustitutos del café?
R: En la Guerra Civil Americana había una historia similar - "Para la propiedad estimulante a la que tanto el té como el café deben su principal valor, no hay desgraciadamente ningún sustituto; lo mejor que podemos hacer es diluir las pequeñas reservas que aún quedan, y engañar al paladar, si no podemos engañar a los nervios." The Southern Banner, 1865.
P: ¿Qué se sugirió como alternativa al uso de té o café de verdad durante este periodo?
R: Se sugirió que la gente diluyera las pocas reservas de té o café que les quedaban para intentar engañar a su paladar si no podían engañar a sus nervios.
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