Calahorra, La Rioja, España es un municipio de la Rioja Baja. Se encuentra cerca de la frontera con Navarra, a orillas del río Ebro. Durante la época romana, Calahorra era conocida como Calagurris Fibularia.
Ubicación y paisaje
Calahorra está situada en el valle del Ebro, en la parte meridional de La Rioja, muy próxima al límite con Navarra. La ciudad ocupa un enclave estratégico entre llanuras agrícolas y el cauce del río, lo que históricamente favoreció el cultivo y el comercio. Su clima es continental con influencia mediterránea: veranos calurosos e inviernos fríos, condiciones que favorecen cultivos como frutas, hortalizas y cereal.
Breve historia
La historia de Calahorra se remonta a épocas prerromanas, pero alcanzó especial relevancia con la romanización de Hispania. Bajo la dominación romana la ciudad recibió el nombre de Calagurris Fibularia, nombre que, según las interpretaciones de los historiadores, podría aludir a la presencia de una industria o comercio de fíbulas (broches metálicos) o a un rasgo distintivo local.
Tras la caída del Imperio romano, la zona sufrió las transformaciones propias del periodo tardorromano y medieval, con presencia visigoda y con huellas posteriores de la dominación islámica en la península. Con la Reconquista y la formación de los reinos cristianos la ciudad pasó a formar parte del entramado feudal y eclesiástico del norte de España.
Legado romano y patrimonio arqueológico
El legado romano es uno de los aspectos más visibles y estudiados de Calahorra. Entre los elementos relacionados con la romanización destacan:
- Restos arquitectónicos: vestigios de muros, estructuras urbanas y tramos de calzadas que muestran la organización de la ciudad romana.
- Mosaicos y pavimentos: fragmentos decorativos que proceden de viviendas y espacios públicos.
- Materiales y objetos: cerámica, monedas, inscripciones y fíbulas (broches) —de ahí la posible explicación del apelativo “Fibularia”— recuperados en distintos yacimientos.
- Necrópolis y restos funerarios: hallazgos que aportan información sobre prácticas funerarias y población.
Muchos de estos materiales pueden consultarse en el Museo de la Romanización de Calahorra, que reúne piezas arqueológicas, paneles explicativos y recreaciones que ayudan a comprender la vida urbana y económica en la ciudad romana.
Patrimonio monumental y religioso
Además del legado arqueológico, Calahorra conserva un rico patrimonio monumental resultado de su evolución medieval y moderna:
- Catedral de Santa María: sede episcopal con elementos románicos, góticos y barrocos; destaca su cabecera, claustro y el rico patrimonio artístico que alberga.
- Conventos, iglesias y plazas históricas: reflejo de la importancia eclesiástica y del asentamiento urbano a lo largo de los siglos.
- Puentes y trazas urbanas: el emplazamiento junto al Ebro ha condicionado históricamente las comunicaciones y la estructura de la ciudad.
Cultura, fiesta y economía
La ciudad celebra tradiciones y fiestas locales en las que se combinan la devoción religiosa y la identidad popular. Los santos patrones, San Emeterio y San Celedonio, están muy ligados a la iconografía y las celebraciones religiosas de Calahorra.
En lo económico, Calahorra mantiene una base agraria importante, complementada por la industria agroalimentaria y el comercio. La producción hortofrutícola y las conserveras son actividades habituales en la comarca, apoyadas por la proximidad de vías de comunicación fluviales y terrestres.
Visitar Calahorra
Quien visite Calahorra puede combinar el interés arqueológico (museo y restos romanos) con el patrimonio religioso (catedral y conventos), paseos por el casco histórico y la degustación de productos locales en mercados y establecimientos de la ciudad. Es un destino accesible desde las capitales próximas y desde otras localidades de La Rioja y Navarra.
En conjunto, Calahorra ofrece una trayectoria histórica que va desde su papel como ciudad romana —Calagurris Fibularia— hasta su continuada presencia como centro cultural, religioso y económico en la Rioja Baja, con un patrimonio arqueológico y monumental que documenta su larga continuidad de ocupación.


