Un túnel es un pasaje subterráneo excavado o construido para permitir el paso o el transporte bajo tierra, bajo el agua o a través de montañas. Los usos más habituales son el tráfico de vehículos, el transporte ferroviario y la conducción de fluidos o cables. Por ejemplo, algunos túneles se utilizan para los coches y otros para los trenes. A veces, un túnel se utiliza para el movimiento de barcos (túneles navegables o galerías de acceso a puertos). Existen túneles pensados para albergar cables de comunicación o líneas de electricidad, y también galerías y pasos construidos para el movimiento de animales o como pasos ecológicos.

Tipos de túneles según su función y forma

  • Según la función: túneles ferroviarios, viarios (carreteras), de servicio (válvulas, alcantarillado, suministro de agua), túneles peatonales, túneles navegables y túneles para cables y conducciones.
  • Según su trazado y sección: sección circular (frecuente en tuneladoras), de herradura u óvalo (habitual en roca), rectangulares o en cajón (frecuentes en cut-and-cover para infraestructuras cercanas a superficie).
  • Según su ubicación: subterráneos, bajo montaña, bajo mar (o bajo ríos) e inmersos.

Métodos de excavación

La elección del método de excavación depende del tipo de terreno (desde la arena o suelos blandos hasta la roca dura), de la profundidad, de la longitud del túnel y del presupuesto. Los principales métodos son:

  • Tuneladora (TBM, Tunnel Boring Machine): máquinas circulares que excavan y simultáneamente colocan el revestimiento prefabricado. Son muy eficientes para túneles largos en suelos y rocas de comportamiento relativamente homogéneo.
  • Perforación y voladura (drill-and-blast): utilizado en roca dura. Se perforan orificios, se introduce explosivo y se fragmenta la roca; luego se retira el material y se consolida el frente.
  • Método tradicional o manual: excavación a pico y pala o con maquinaria ligera en túneles cortos o en condiciones especiales.
  • Cut and cover (excavar y cubrir): el terreno se abre en zanja en la superficie, se construye la galería y luego se tapa con un techo y se restituye la superficie. Se adapta bien a túneles cercanos a la superficie, como algunos túneles de infraestructuras urbanas o de carreteras.
  • Túneles en cajón o inmersos: se fabrican tramos prefabricados que se hunden en un lecho preparado bajo el agua y se conectan entre sí; se usan en pasos bajo ríos o estrechos marinos.
  • Microtunelización y tuneladoras de pequeño diámetro: para obras de servicios, conducciones o cruces de calibre reducido sin afectar la superficie.
  • Métodos de apoyo y consolidación: el shotcrete (hormigón proyectado), pernos de roca, bulones, inyecciones y anclajes se emplean para controlar la estabilidad del frente. El Método Austriaco de Túneles (NATM) aprovecha la interacción entre el terreno y un revestimiento provisional para una excavación segura en roca y suelos competentes.

Elementos constructivos y seguridad

La construcción de un túnel no termina con la excavación: incluye también el revestimiento y la instalación de sistemas que garantizan su operatividad y seguridad. Entre los elementos más importantes están:

  • Revestimiento y estanqueidad: segmentos prefabricados, hormigón proyectado, membranas impermeables y juntas selladas para evitar filtraciones.
  • Drenaje: canaletas, sumideros y bombear aguas de infiltración para proteger la estructura.
  • Ventilación: sistemas longitudinales, transversales o mixtos para renovar el aire, evacuar humos en caso de incendio y mantener condiciones respirables.
  • Iluminación y señalización: iluminación de emergencia, señalética, salidas de evacuación y dispositivos de comunicación.
  • Sistemas de seguridad: detección de incendios, sistemas de extinción, pasos transversales en túneles ferroviarios dobles y monitoreo estructural continuo.
  • Gestión del material excavado (escombro): transporte y tratamiento del material removido, logística de accesos y minimización del impacto ambiental.

Consideraciones geotécnicas y ambientales

Antes de excavar se realiza un estudio geológico y geotécnico detallado: tipo de roca o suelo, presencia de agua, fallas, cavidades, riesgos sísmicos y la interacción con estructuras superficiales. También se evalúan los impactos ambientales: ruido, vibraciones, calidad del agua, afección a acuíferos y medidas de mitigación y restauración del entorno.

Ejemplos emblemáticos

  • Túnel del Canal de la Mancha: conecta Francia e Inglaterra. Tiene aproximadamente 50 km de longitud y es uno de los túneles submarinos más conocidos del mundo.
  • Túnel de Base de San Gotardo: abierto al tráfico ferroviario en 2016, es el túnel ferroviario más largo del mundo, con 57,09 km, y atraviesa los Alpes en Suiza.
  • Seikan (Japón): túnel ferroviario bajo el mar que une islas y tiene más de 50 km de longitud.
  • Laerdal (Noruega): uno de los túneles viarios más largos del mundo, con más de 24 km, diseñado para mejorar la seguridad y reducir la exposición a condiciones climáticas adversas.
  • Ejemplos urbanos: muchos metros y circunvalaciones de grandes ciudades utilizan tanto cut-and-cover como tuneladoras para líneas de metro y túneles de carretera.

Coste y planificación

La construcción de túneles es un proyecto complejo de ingeniería civil que suele requerir grandes inversiones económicas y una planificación a largo plazo. Factores que influyen en coste y tiempo: longitud, geología, método constructivo, medidas de seguridad, accesos y logística, y requisitos ambientales. La planificación y construcción de un túnel largo puede llevar muchos años desde el estudio preliminar hasta la apertura al tráfico.

En resumen, los túneles son infraestructuras esenciales que permiten salvar barreras naturales y urbanas mediante técnicas variadas y avanzadas. Su diseño y ejecución requieren una combinación de estudios geotécnicos, ingeniería especializada, controles de seguridad y consideraciones medioambientales para garantizar funcionalidad y durabilidad.