Cimentación y cimientos: definición, tipos y cómo se construyen

Cimentación y cimientos: guía práctica con tipos, proceso paso a paso y cómo se construyen para lograr estructuras seguras y duraderas.

Autor: Leandro Alegsa

Los cimientos son la parte más baja de un edificio. Un edificio necesita unos cimientos fuertes si quiere mantenerse en pie durante mucho tiempo. Un edificio más pesado o un suelo más blando necesita unos cimientos más profundos.

Para hacer una cimentación, los ingenieros cavan una zanja en el suelo. Cavan hasta llegar a un terreno sólido. Cuando la zanja es lo suficientemente profunda, se rellena con un material duro y resistente. A veces se utiliza hormigón. El hormigón puede reforzarse colocando en la zanja largas y finas piezas redondas de acero. Cuando el hormigón se seca, el acero une los cimientos. A esto le llamamos hormigón armado. Una vez que los cimientos se han rellenado bien, o se han secado con fuerza, se puede empezar a construir.

¿Qué son y cuál es su función?

Los cimientos transmiten las cargas del edificio (peso propio, cargas de uso y cargas accidentales) al terreno de forma segura y uniforme. Su función principal es:

  • Soportar las cargas estructurales.
  • Evitar asentamientos diferenciales que provoquen grietas o daños.
  • Proteger la estructura frente a agua, heladas y movimientos del terreno.

Factores que influyen en el tipo de cimentación

  • Capacidad portante del terreno: suelos rocosos o compactos permiten cimentaciones superficiales; suelos blandos requieren soluciones profundas.
  • Carga de la estructura: edificios pesados necesitan cimientos más robustos o pilas de mayor capacidad.
  • Nivel freático: agua subterránea alta complica excavaciones y puede exigir tratamiento o impermeabilización.
  • Profundidad de heladas: en climas fríos, los cimientos deben situarse por debajo de la línea de congelación.
  • Condiciones sísmicas: zonas sísmicas requieren diseños que controlen movimientos y disipen energía.

Tipos principales de cimentaciones

Se suelen dividir en superficiales y profundas:

  • Cimentaciones superficiales (cimientos directos): apoyan en capas próximas a la superficie.
    • Zapatas aisladas: soportan columnas puntuales.
    • Zapatas corridas o en tira: bajo muros de carga.
    • Losa de cimentación o radier: losa continua que distribuye las cargas sobre una gran superficie.
    • Cimentaciones combinadas: cuando columnas cercanas comparten una misma zapata.
  • Cimentaciones profundas: transmiten cargas a capas profundas del terreno.
    • Pilotes hincados o inyectados: transfieren carga por punta o por fricción (pilotes de madera, acero o hormigón).
    • Pilotes perforados y encepados (pilotes de hormigón armado con tapa o zapata de unión).
    • Cajones o pilotes perforados (caissons) para grandes profundidades o en obras hidráulicas.

Materiales habituales

  • Hormigón: el material más común por su resistencia a compresión y durabilidad.
  • Hormigón armado: hormigón con acero de refuerzo para resistir tracciones y mejorar el comportamiento.
  • Acero: en pilotes hincados o como elementos estructurales de refuerzo.
  • Mampostería o piedra: en construcciones tradicionales y rehabilitaciones.
  • Geotextiles y materiales de mejora del terreno: para aumentar la capacidad y controlar filtraciones.

Cómo se construyen: pasos habituales

El proceso general consiste en:

  • Estudio geotécnico: sondeos y ensayos (SPT, estudios de laboratorio, prueba de placa) que determinan la capacidad portante y características del suelo.
  • Diseño: cálculo de dimensiones y refuerzos según cargas y normativa vigente.
  • Marcado y excavación: perfilado del terreno y excavación hasta la cota de apoyo adecuada.
  • Preparación del fondo: compactación y, si es necesario, colocación de capa de asiento (grava, zahorra) o tratamientos de mejora.
  • Encofrado y armado: montaje de moldes (encofrados) y colocación de barras de acero según el plano de armado.
  • Hormigonado: vertido, vibrado para eliminar huecos y garantizar buena adherencia.
  • Curado: mantener la humedad adecuada durante varios días para que el hormigón alcance resistencia.
  • Impermeabilización y drenaje: aplicar membranas, morteros o sistemas de drenaje perimetral para evitar infiltraciones.
  • Relleno y compactación: volver a rellenar con capas controladas y compactadas alrededor de la cimentación.
  • Control de calidad: ensayos de resistencia del hormigón, comprobación del armado y control dimensional.

Cuidados, mantenimiento y señales de problemas

  • Mantenimiento del drenaje y canaletas para evitar que el agua sature el terreno junto a los cimientos.
  • Inspeccionar grietas en muros y suelos; grietas pequeñas pueden ser normales, grietas grandes o asentamientos diferenciales requieren evaluación profesional.
  • Evitar cambios drásticos en la carga del terreno (excavaciones próximas, árboles de gran porte sin control de raíces) que puedan afectar la capacidad del suelo.
  • En caso de problemas graves (asentamientos, inclinaciones), soluciones habituales incluyen inyecciones de resinas, micropilotes, o recalces mediante pilotes.

Normativa y seguridad

La cimentación debe diseñarse conforme a la normativa local de construcción y a las buenas prácticas de ingeniería. Es recomendable contar con un estudio geotécnico y con proyectistas (ingeniero civil/estructural) para garantizar seguridad y durabilidad. En obra, seguir normas de seguridad en excavaciones y manejo de materiales protege a trabajadores y a la propia estructura.

Consejos prácticos

  • Antes de comprar un solar, solicitar un estudio geotécnico o, como mínimo, conocer el tipo de suelo y el nivel freático.
  • Para construcciones pequeñas en suelos firmes, las zapatas o los radieres suelen ser suficientes y económicos.
  • En suelos blandos o con agua, considere soluciones de cimentación profunda desde el diseño inicial para evitar sobrecostes y reparaciones futuras.
  • Contratar empresas y técnicos con experiencia en el tipo de cimentación que se requiere y exigir control de calidad (curado del hormigón, ensayos de resistencia, certificados de materiales).

Una cimentación bien estudiada y ejecutada es la base de una obra durable y segura: no es un elemento en el que convenga ahorrar sin asesoramiento profesional.

Niños trabajando en los cimientos de una casa en Camerún.Zoom
Niños trabajando en los cimientos de una casa en Camerún.

Los cimientos de acero de un rascacielos, en Calgary.Zoom
Los cimientos de acero de un rascacielos, en Calgary.

Preguntas y respuestas

P: ¿Qué son los cimientos en ingeniería?


R: Los cimientos son la parte más baja de un edificio, necesaria para que éste se mantenga en pie durante mucho tiempo.

P: ¿Por qué un edificio necesita unos cimientos fuertes?


R: Un edificio necesita unos cimientos fuertes para mantenerse estable y en pie durante mucho tiempo.

P: ¿Qué factores afectan a la profundidad de los cimientos?


R: El peso del edificio y la blandura del suelo afectan a la profundidad de los cimientos.

P: ¿Cómo hacen los ingenieros los cimientos?


R: Para hacer unos cimientos, los ingenieros excavan una zanja en el suelo hasta llegar a tierra firme y luego la rellenan con un material duro y resistente, como el hormigón.

P: ¿Qué es el hormigón armado y cómo se fabrica?


R: El hormigón armado es un tipo de hormigón que se hace más resistente colocando en la zanja largas piezas redondas y finas de acero antes de verter el hormigón.

P: ¿Qué ocurre una vez que los cimientos están bien compactados o se han secado?


R: Una vez que los cimientos están bien compactados o secos, puede comenzar la construcción del edificio.

P: ¿Por qué es importante tener unos cimientos fuertes antes de empezar la construcción?


R: Es importante tener unos cimientos fuertes antes de empezar a construir porque así el edificio será estable y podrá mantenerse en pie durante mucho tiempo.


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