Hormigón (concreto): definición, composición, usos e historia

Hormigón (concreto): definición, composición, usos e historia. Descubre cómo se fabrica, sus aplicaciones, tipos y evolución desde la antigüedad hasta la ingeniería moderna.

Autor: Leandro Alegsa

El hormigón es un material esencial en la construcción moderna y tradicional. Es un compuesto formado por cemento Portland, arena, grava u otros áridos y agua, en proporciones variables según el uso. Los áridos proporcionan volumen y resistencia, el cemento actúa como aglutinante y el agua inicia la reacción química que endurece la mezcla. A menudo se añaden aditivos químicos y minerales (plastificantes, aireantes, acelerantes, retardantes, fibras, etc.) para modificar propiedades como trabajabilidad, tiempo de fraguado, durabilidad o resistencia.

Composición y proporciones

La mezcla básica se suele expresar por volumen en proporciones orientativas, por ejemplo 1 parte de cemento : 2 partes de arena : 3 partes de grava, con una relación agua/cemento (a/c) que normalmente varía entre 0,4 y 0,6. La relación agua/cemento es crítica: menos agua produce hormigón más resistente y duradero, pero menos trabajable; más agua facilita el vertido pero reduce la resistencia y aumenta la porosidad.

Otros elementos importantes son:

  • Los áridos: se clasifican por tamaño (arenas finas y gravas gruesas) y deben ser limpios y adecuados para evitar reacciones perjudiciales.
  • El cemento: además del Portland común existen cementos compuestos que contienen escoria, cenizas volantes o puzolanas.
  • Los aditivos: permiten reducir agua, controlar el fraguado, introducir aire para resistencia al hielo y deshielo, o añadir fibras para limitar fisuración.

Cómo se endurece (fraguado y curado)

Los ingredientes se mezclan hasta formar una pasta homogénea, similar a una masa. Tras verterse en el marco (encofrado) y compactarse, el hormigón se endurece por la reacción química de hidratación entre el agua y el cemento. El proceso libera calor (calor de hidratación) y va desarrollando resistencia con el tiempo: habitualmente se considera referencia los 7 días (parte de la resistencia) y los 28 días (resistencia de diseño). Un curado correcto —mantener superficie húmeda y temperatura adecuada— es esencial para lograr la resistencia y durabilidad previstas.

Propiedades mecánicas y físicas

  • Resistencia a la compresión: el hormigón es muy eficaz para soportar cargas de compresión, por eso se usa en pilares, muros y cimientos.
  • Débil a la tensión: su resistencia a tracción es baja; por ello, para estructuras que reciben esfuerzos tensiles se emplea hormigón armado (con varillas de acero) o sistemas pretensados.
  • Densidad y aislamiento: un hormigón normal tiene densidad alrededor de 2.300–2.500 kg/m³; existen hormigones ligeros con agregados porosos que reducen peso y mejoran aislamiento térmico.
  • Durabilidad: depende de la calidad de los materiales, la mezcla, el curado y el ambiente (ataques químicos, ciclos de hielo-deshielo, sulfatos, corrosión del acero).
  • Resistencia al fuego: el hormigón es relativamente resistente al fuego y protege el acero de refuerzo durante un tiempo, aunque a altas temperaturas puede perder prestaciones.

Tipos de hormigón

  • Hormigón simple o plain: sin refuerzo de acero.
  • Hormigón armado: con barras de acero para resistir tensiones.
  • Hormigón pretensado o postensado: se introducen tensiones en el acero antes o después del fraguado para mejorar rendimiento estructural.
  • Hormigón de alta resistencia y alta performance: formulado para resistencias y durabilidades superiores.
  • Hormigón autocompactante: fluye y compacta sin vibración.
  • Hormigón ligero: con agregados ligeros (arcilla expandida, escoria) para reducir peso.
  • Hormigón proyectado o shotcrete: aplicado por proyección en superficies verticales u horizontales.
  • Hormigón con fibras (metálicas, sintéticas o de vidrio): para controlar fisuración y mejorar tenacidad.

Usos

El hormigón se emplea en infinidad de elementos: pavimentos, tuberías, estructuras arquitectónicas, cimientos, autopistas, puentes, aparcamientos de varios pisos, muros, zapatas para puertas, vallas y postes, así como en obras marinas y barcos en algunos casos. Otra ventaja práctica es que sirve para enlazar ladrillos y piedras, formar losas, túneles y elementos prefabricados.

Refuerzo y comportamiento sísmico

Como el hormigón es resistente a la compresión pero débil a la tracción, se combina con acero para crear hormigón armado. Estas estructuras pueden unirse en cimientos, muros, suelos y tejados. No obstante, la sola presencia de hormigón armado no garantiza seguridad sísmica: el diseño, las conexiones, la ductilidad del acero y los detalles constructivos adecuados son decisivos para que un edificio resista terremotos.

Historia

El uso de materiales similares al hormigón es muy antiguo: hay evidencias desde el 5600 a.C. en construcciones de morteros y mezclas a base de cal. Aunque no inventaron el hormigón, los romanos aprovecharon intensamente un tipo de mortero con puzolanas (cenizas volcánicas) que endurecía bajo el agua y permitía obras duraderas como puentes y puertos (opus caementicium). En el siglo XIX, la invención del cemento Portland (creditado a Joseph Aspdin en 1824) y el desarrollo de técnicas de armado y maquinaria transformaron el hormigón en el material dominante de la era industrial y moderna.

Fabricación y procesos en obra

La secuencia típica es: selección de materiales, dosificación, mezclado (en central o en obra), transporte, colocación en el encofrado, compactación (vibrado), acabado superficial y curado. El control de calidad incluye ensayos de resistencias (probetas) y comprobación de consistencia (ensayo de asentamiento). El tiempo de fraguado depende de la temperatura, composición y aditivos; se distinguen fraguado inicial y final, seguido por el período de curado para lograr la resistencia prevista.

Impacto ambiental y sostenibilidad

La producción de cemento (principal componente del hormigón) es una fuente importante de emisiones de CO2. Por eso la industria busca reducir su huella ambiental mediante:

  • uso de cementos compuestos (mezclas con escoria, cenizas volantes, puzolanas),
  • reducción de la cantidad de clinker en el cemento,
  • reciclaje de áridos y hormigón demolido,
  • adopción de tecnologías de captura de carbono y procesos de producción más eficientes,
  • desarrollo de alternativas como hormigones con bajo contenido de cemento o con cementos de menor impacto.

Mantenimiento, problemas frecuentes y seguridad

Entre los problemas comunes están la fisuración (por retracción o asentamientos), la carbonatación y la corrosión del acero de refuerzo (que reduce durabilidad), y el ataque por sulfatos o ciclos de hielo-deshielo en climas fríos. Un buen diseño (según exposición ambiental), una ejecución cuidadosa y un mantenimiento periódico (sellados, reparaciones oportunas) prolongan la vida útil. En obra hay que tomar precauciones de seguridad al manipular cemento (es irritante), y en el vertido y vibrado para evitar accidentes.

En resumen, el hormigón es un material versátil y omnipresente en la construcción, con una larga historia y multitud de variantes modernas. Su correcto diseño, dosificación, puesta en obra y curado son fundamentales para garantizar seguridad, durabilidad y eficiencia, y sus retos actuales incluyen mejorar su sostenibilidad ambiental sin sacrificar prestaciones.

El Panteón de Adriano en Roma es un ejemplo de construcción romana en hormigón.Zoom
El Panteón de Adriano en Roma es un ejemplo de construcción romana en hormigón.

Vista exterior del Panteón romano, que sigue siendo la mayor cúpula de hormigón armado (43,4 m de diámetro).Zoom
Vista exterior del Panteón romano, que sigue siendo la mayor cúpula de hormigón armado (43,4 m de diámetro).

Un edificio moderno: El Ayuntamiento de Boston (terminado en 1968) está construido en su mayor parte con hormigón, tanto prefabricado como vertido in situ.Zoom
Un edificio moderno: El Ayuntamiento de Boston (terminado en 1968) está construido en su mayor parte con hormigón, tanto prefabricado como vertido in situ.

Hormigón utilizado para hacer un edificioZoom
Hormigón utilizado para hacer un edificio

Aditivos

Hay muchos aditivos para hacer que el hormigón fragüe más rápido, fragüe más lento, fragüe más fuerte, reduzca la corrosión, etc. Los romanos descubrieron que añadiendo cenizas volcánicas se obtenía un hormigón que fraguaba bajo el agua. Los romanos también sabían que añadir pelo de caballo hacía que el hormigón fuera menos propenso a agrietarse al fraguar, y que añadir sangre lo hacía más resistente a las heladas.

El hormigón moderno fue creado en 1756 por el ingeniero británico John Smeaton. Añadió al cemento guijarros y ladrillos en polvo. En 1824, el inventor inglés Joseph Aspdin inventó el cemento Portland, que ha seguido siendo el principal cemento utilizado en la producción de hormigón. Para ello, quemó juntos piedra caliza y arcilla molida. El proceso de combustión cambió las propiedades químicas de los materiales y Aspdin creó un cemento más fuerte que el que podía producir la simple piedra caliza triturada.

En el siglo XIX, el jardinero francés Joseph Monier inventó el hormigón armado en 1849 (patentado en 1867). François Coignet lo estudió y mejoró. Se trata de un hormigón con barras de acero, llamadas barras de refuerzo. La fibra de vidrio o de plástico está empezando a sustituir a las barras de acero.

Se pueden añadir muchos productos químicos modernos a la mezcla para conseguir objetivos especiales. Los "superplastificantes" son productos químicos que mejoran la trabajabilidad, es decir, la capacidad de dar forma al hormigón antes de que haya fraguado. Los pigmentos pueden cambiar el color gris apagado. Los inhibidores de la corrosión pueden reducir la oxidación de las barras de acero. El "arrastre de aire" consiste en soplar pequeñas burbujas en el hormigón antes de que fragüe. Esto ayuda al hormigón a sobrevivir a la congelación y descongelación de un clima frío. La escoria de los altos hornos puede mezclarse con el hormigón. Se convierte en un blanco casi puro y hace que el hormigón sea más resistente.

Preguntas y respuestas

P: ¿De qué está hecho el hormigón?


R: El hormigón es un material compuesto de cemento Portland, arena, grava o árido y agua en proporciones variables según la tarea.

P: ¿Cuánto hormigón se produce al año?


R: En 2006 se fabricaban unos 7.500 millones de metros cúbicos de hormigón al año, más de un metro cúbico por cada habitante de la Tierra.

P: ¿Qué se consigue al mezclar los ingredientes?


R: Al mezclar los ingredientes se crea una pasta, similar a la de hacer masa para el pan.

P: ¿Cómo se solidifica el hormigón?


R: El hormigón se solidifica debido a una reacción química conocida como hidratación. El agua reacciona con el cemento, que une los demás componentes, creando finalmente un material fuerte parecido a la piedra.

P: ¿Cuáles son algunos de los usos habituales del hormigón?


R: Entre los usos habituales del hormigón se incluyen pavimentos, tuberías, estructuras arquitectónicas, cimientos, autopistas, puentes y estructuras de aparcamiento de varios pisos. También puede utilizarse para hacer muros, cimientos para puertas y vallas e incluso barcos.

P: ¿Cuál es una ventaja de utilizar hormigón frente a otros materiales?



R: Una ventaja del uso del hormigón sobre otros materiales es que une ladrillos y piedras mejor que cualquier otro método conocido por la humanidad.

P: ¿Cuándo se utilizó el hormigón por primera vez?


R: El hormigón se utilizó por primera vez ya en el año 5600 a.C.


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