La Ofrenda Musical (título alemán Musikalisches Opfer o Das Musikalische Opfer), BWV 1079, es una colección de piezas de Johann Sebastian Bach reunida en torno a un único motivo musical propuesto por el monarca. Consta de cánones, fugas, ricercares y una sonata en trío; toda la música parte de una melodía inventada por el rey Federico II de Prusia (Federico el Grande), a quien Bach le dedicó la obra.

Contexto histórico

La Ofrenda Musical fue creada tras la visita de Bach a la corte de Potsdam en 1747. Según la tradición, Federico II, aficionado y ejecutante de la flauta, planteó a Bach un tema (conocido como Thema regium o «tema real») y le desafió a elaborar una fuga a partir de él. Bach improvisó sobre el tema y, de regreso a Leipzig, compuso y organizó la colección que formaría la Ofrenda Musical. En la portada de la obra aparece la inscripción latina Regis Iussu Cantio Et Reliqua Canonica Arte Resoluta, que se suele traducir como «A la orden del rey: un tema y lo demás resuelto conforme al arte canónico».

Contenido y características musicales

  • La obra incluye varios cánones de carácter pedagógico y «puzzle» (en los que Bach indica cripticamente la regla de ejecución), fugas y dos ricercares. El término ricercar en la práctica barroca alude a composiciones contrapuntísticas cercanas a la fuga.
  • Destacan especialmente el Ricercar a 6, una pieza para seis voces que demuestra el virtuosismo contrapuntístico de Bach, y una Fuga a 3 sujetos (fuga a tres voces o con tres temas combinados) construida sobre el tema del rey.
  • La sonata en trío está escrita para flauta, violín y bajo continuo (la flauta hacía referencia al instrumento favorito de Federico), y combina el estilo sonata con los procedimientos imitativos presentes en el resto del conjunto.

Significado y legado

La Ofrenda Musical es considerada una de las cimas del contrapunto barroco tardío y una demostración de la capacidad de Bach para transformar un sencillo motivo en múltiples soluciones formales y técnicas. Además de su valor musical, la obra es interesante por su contexto: une la informal anécdota cortesana (el desafío del rey) con una elaboración compositiva erudita y afable al mismo tiempo.

Desde el siglo XIX y especialmente en el XX y XXI, la Ofrenda ha sido objeto de estudio musicológico y de numerosas ediciones y versiones para distintos conjuntos instrumentales. Su combinación de ingenio teórico y belleza expresiva la mantiene como una referencia obligada del repertorio barroco y de la tradición contrapuntística occidental.