Saqueo de Bagdad (1258): La conquista de Hulagu y el fin del califato abasí

Saqueo de Bagdad (1258): Hulagu destruye el califato abasí—conquista, saqueo e incendio que sellaron el fin del poder abasí y transformaron la historia de Oriente Medio.

Autor: Leandro Alegsa

La batalla de Bagdad de 1258 fue una victoria del líder mongol HulaguKhan, nieto de Gengis Khan. Bagdad fue capturada, saqueada y, con el tiempo, incendiada.

Bagdad era la capital del Imperio Abasí. Este era un imperio islámico en lo que hoy es Irak. Los califas abbasíes fueron la segunda de las dinastías islámicas.

Contexto

En la mitad del siglo XIII el poderío mongol, surgido en Asia central, se expandía rápidamente hacia Medio Oriente. Hulagu, designado por el gran khan Möngke, recibió la misión de someter a los estados musulmanes y asegurar el flanco suroccidental del imperio mongol. Su campaña avanzó contra los gobernantes locales, tomó ciudades en Persia y se dirigió después hacia Irak, donde se encontraba la capital de los abasíes.

El califa Al‑Musta'sim (nombrado en las fuentes como el último califa abasí de Bagdad) no consiguió organizar una defensa eficaz. La corte abasí estaba debilitada por luchas internas, falta de recursos militares adecuados y la ausencia de aliados efectivos: los gobernantes circundantes y los sultanatos no pudieron ofrecer ayuda decisiva a tiempo.

El asedio y la caída

El asedio de Bagdad comenzó a fines de enero de 1258 y la caída de la ciudad se produjo en febrero de ese mismo año. Las fuerzas de Hulagu contaban con tropas mongolas y auxiliares de diversos pueblos, así como con ingenieros que emplearon máquinas de asedio. La ciudad, a pesar de sus defensas, fue tomada tras el asedio y se produjo un saqueo generalizado.

Según cronistas contemporáneos, la conquista se caracterizó por una violencia extrema: matanzas en masa, incendios, deportaciones de sobrevivientes y destrucción de edificios públicos y religiosos. El califa fue apresado y, según diversas fuentes, ejecutado poco después de la toma; sobre su muerte hay relatos dramáticos y a veces contradictorios en las crónicas medievales.

Uno de los episodios más recordados es la supuesta destrucción de libros y bibliotecas, entre ellas la legendaria "Casa de la Sabiduría". La tradición cuenta que los manuscritos fueron arrojados al Tigris y que sus aguas se tiñeron de tinta; los historiadores modernos debaten la exactitud de esa imagen, pero coinciden en que se produjo una pérdida cultural y documental muy importante.

Consecuencias

  • Fin del califato abasí de Bagdad: La toma de la ciudad marcó el fin del poder político de los califas abasíes en Bagdad. Aunque la línea abasí fue restablecida simbólicamente más tarde en El Cairo bajo la protección mameluca, ya no tuvo autoridad real en el mundo islámico.
  • Pérdidas humanas y materiales: Las cifras de víctimas varían ampliamente: las crónicas medievales ofrecen números muy altos (cientos de miles), mientras que los historiadores actuales tienden a proponer estimaciones más moderadas. Aun así, la represión y las deportaciones fueron masivas y la ciudad sufrió daños graves en su infraestructura.
  • Impacto cultural y científico: La destrucción de manuscritos y centros de conocimiento debilitó temporalmente algunos de los polos intelectuales del mundo islámico. Sin embargo, no toda la tradición se perdió: muchos trabajos sobrevivieron en manos de copistas o en otras ciudades.
  • Reconfiguración política: El triunfo mongol facilitó la creación del Ilkanato en Persia y transformó las relaciones de poder en la región. La retirada mongola posterior y la derrota de una fuerza mongola en Ain Jalut (1260) por los mamelucos egipcios detuvieron la expansión mongola hacia el oeste.
  • Efectos económicos y sociales: El saqueo y la ruptura de los sistemas de riego y comercio provocaron un declive económico regional que tardó décadas en revertirse. La pérdida de población y de artesanos también debilitó la recuperación inmediata de la ciudad.

Reflexión histórica

La caída de Bagdad en 1258 se recuerda como un punto de quiebre en la historia medieval islámica: supuso la desaparición de una capital histórica y la pérdida de un centro cultural de primer orden. Al mismo tiempo, los historiadores advierten sobre los mitos acumulados en torno al episodio (como cifras exageradas o imágenes literarias) y subrayan la necesidad de distinguir entre la memoria literaria y la evidencia documental.

A largo plazo, aunque Bagdad dejó de ser la capital política del califato abasí, la civilización islámica continuó produciendo ciencia, arte y literatura en otros centros como El Cairo, Damasco y ciudades persas. La invasión mongola transformó la región, tanto por la destrucción inmediata como por los cambios políticos y demográficos que provocó.

El ejército sitiador

El ejército mongol, dirigido por Hulagu (también escrito como Hulegu) Khan y el comandante chino Guo Kan como vicecomandante, partió hacia Bagdad en noviembre de 1257. Hulagu marchó con el que probablemente fue el mayor ejército jamás desplegado por los mongoles. Por orden de Mongke Khan, uno de cada diez combatientes de todo el imperio mongol se reunió para el ejército de Hulagu (Saunders 1971). El ejército atacante también contaba con un gran contingente de fuerzas cristianas.

El asedio

Hulagu exigió la rendición; el califa se negó. Muchos relatos dicen que el califa no se preparó para la lucha; no reunió ejércitos ni reforzó las murallas de Bagdad.

Hulagu dividió sus fuerzas, de modo que amenazaron ambos lados de la ciudad, en las orillas oriental y occidental del Tigris. Los mongoles atacantes rompieron algunos diques e inundaron el terreno detrás del ejército del califa, atrapándolo. Gran parte del ejército fue masacrado o ahogado.

Bajo la orden de Guo Kan, las contrapartes chinas del ejército mongol asediaron entonces la ciudad, construyendo una empalizada y un foso, y montando máquinas de asedio y catapultas. El asedio comenzó el 29 de enero. La batalla fue rápida, para los estándares de asedio. El 5 de febrero los mongoles controlaban un tramo de la muralla. Al-Musta'sim intentó negociar, pero fue rechazado.

El 10 de febrero Bagdad se rindió. Los mongoles irrumpieron en la ciudad el 13 de febrero y comenzaron una semana de masacres, saqueos, violaciones y destrucción.

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Preguntas y respuestas

P: ¿Quién ganó la batalla de Bagdad en 1258?


R: El líder mongol Hulagu Khan ganó la Batalla de Bagdad en 1258.

P: ¿Cuál era la capital del Imperio Abbasí?


R: La capital del Imperio Abbasí era Bagdad.

P: ¿Qué dinastía formaban los califas abbasíes?


R: Los califas abbasíes fueron la segunda de las dinastías islámicas.

P: ¿Quién dirigió el ejército mongol en la batalla de Bagdad?


R: El ejército mongol en la batalla de Bagdad estaba dirigido por Hulagu Khan y el comandante chino Guo Kan en el vicecomando.

P: ¿Cuándo partió el ejército mongol hacia Bagdad?


R: El ejército mongol partió hacia Bagdad en noviembre de 1257.

P: ¿Qué tamaño tenía el ejército dirigido por Hulagu en la batalla de Bagdad?


R: Hulagu marchó con el que probablemente fue el mayor ejército jamás desplegado por los mongoles. Por orden de Mongke Khan, uno de cada diez combatientes de todo el imperio mongol fue reunido para el ejército de Hulagu.

P: ¿Contaba el ejército atacante con fuerzas cristianas y tropas de ingenieros militares chinos?


R: Sí, el ejército atacante también contaba con un gran contingente de fuerzas cristianas y de tropas chinas de ingeniería militar.


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