En la Segunda Guerra Mundial, la Batalla de Francia, también llamada la Caída de Francia, fue la invasión alemana de Francia y los Países Bajos, a partir del 10 de mayo de 1940, y puso fin a la Guerra de los Fieles. La batalla constó de dos partes. En la primera, llamada Fall Gelb en alemán (llamada Case Yellow en inglés), las unidades de tanques alemanas avanzaron por las Ardenas, para rodear a las unidades aliadas que se adentraron en Bélgica. La mayor parte de la Fuerza Expedicionaria Británica y muchos soldados franceses escaparon a Inglaterra desde Dunkerque en la Operación Dinamo.
En la segunda parte de la batalla, llamada Fall Rot en alemán (Caso Rojo en inglés), a partir del 5 de junio, las fuerzas armadas alemanas rodearon la Línea Maginot para atacar al resto de Francia. Italia inició su propia invasión del sureste de Francia el 10 de junio. El gobierno francés abandonó París para dirigirse a Burdeos, y los alemanes tomaron París el 14 de junio. Tras la rendición del Segundo Grupo del Ejército francés el 22 de junio, Francia se rindió como país el 25 de junio. Para el Eje, la batalla de Francia fue una gran victoria.
Francia se dividió en una parte ocupada por los alemanes en el norte y el oeste, una pequeña parte ocupada por los italianos en el sureste y una parte de estado satélite en el sur, llamada Francia de Vichy. El sur de Francia fue tomado el 10 de noviembre de 1942 y Francia fue dirigida por Alemania hasta después del regreso de los Aliados en 1944; los Países Bajos fueron liberados en 1944 y 1945.
Contexto y preparativos
En los meses previos a la invasión, las fuerzas aliadas —principalmente francesas y británicas— confiaban en la defensa estática representada por la Línea Maginot y en la movilización de ejércitos para repeler una invasión a través de Bélgica, tal como había ocurrido en 1914. Alemania, entretanto, desarrolló y perfeccionó las tácticas de Blitzkrieg que combinaban el empleo masivo y coordinado de tanques, artillería móvil, infantería motorizada y apoyo aéreo para conseguir rupturas rápidas y profundas en las líneas enemigas.
Plan alemán y desarrollo de la campaña
El plan de invasión alemán consistió en dos fases principales:
- Fall Gelb (Caso Amarillo): lanzado el 10 de mayo de 1940, incluyó ataques sobre los Países Bajos y Bélgica para atraer a las fuerzas aliadas hacia el norte. Mientras tanto, la maniobra principal atravesó las Ardenas, zona que los aliados consideraban poco apta para grandes formaciones acorazadas. Al avanzar por las Ardenas, las fuerzas alemanas cruzaron el río Mosa en Sedan y cortaron las comunicaciones aliadas hacia el mar, aislando a las tropas que habían avanzado a Bélgica.
- Fall Rot (Caso Rojo): iniciado el 5 de junio, fue la ofensiva para destruir lo que quedaba del ejército francés y ocupar el resto del territorio. Con la guarnición del norte aislada y evacuada en parte desde Dunkerque, las fuerzas alemanas avanzaron hacia el interior de Francia, tomando París el 14 de junio y forzando la capitulación.
Operación Dinamo y evacuación aliada
Ante el cerco y la rápida ruptura del frente, la Operación Dinamo (evacuación de Dunkerque) permitió retirar por mar a cientos de miles de soldados aliados —principalmente británicos, pero también franceses y belgas— entre el 26 de mayo y el 4 de junio de 1940. La evacuación salvó a gran parte de la British Expeditionary Force, lo que permitió a Gran Bretaña seguir combatiendo y reorganizar sus fuerzas para la defensa del Reino Unido.
Rendición, armisticio y consecuencias políticas
Tras la rápida y decisiva derrota militar, el alto mando francés solicitó un armisticio. El tratado de armisticio entre Francia y Alemania se firmó el 22 de junio de 1940 en Compiègne (en el mismo vagón que se había utilizado para la rendición alemana en 1918), con efectos que llevaron al control germano del norte y oeste del país y a la creación de un gobierno colaboracionista en la zona no ocupada, conocido como Francia de Vichy, encabezado por el mariscal Philippe Pétain. Italia también ocupó zonas al sureste tras declarar la guerra a Francia el 10 de junio.
Ocupación y administración
Francia quedó dividida en:
- Zona ocupada por Alemania: norte y oeste, incluyendo París y las regiones industriales y costeras.
- Zona ocupada por Italia: pequeñas áreas en el sureste.
- Zona libre o Estado francés de Vichy: bajo un régimen autoritario que colaboró con los alemanes en diversos grados hasta finales de 1942, cuando la Alemania nazi ocupó también el sur (operación Anton), completando la ocupación.
Impacto militar y humano
La campaña tuvo consecuencias profundas:
- Militarmente, demostró la eficacia de las tácticas blindadas combinadas con la aviación, y la vulnerabilidad de las defensas estáticas si no se acompañan de movimientos estratégicos móviles.
- Políticamente, la derrota francesa y la evacuación británica reforzaron la determinación del Reino Unido de continuar la lucha y marcaron el inicio de un periodo de dominación alemana en Europa occidental.
- Humanamente, la campaña causó centenares de miles de bajas, prisioneros y desplazados; millones de civiles quedaron bajo ocupación y sufrieron restricciones, requisiciones y represión.
Legado
La Batalla de Francia disipó la ilusión de que la guerra sería estática y prolongó el conflicto en una nueva fase dominada por la movilidad y la guerra total. También provocó reacciones estratégicas: la defensa británica se reorganizó (incluyendo la creación de una fuerza aérea y naval más centralizadas para la defensa del Reino Unido), y surgieron movimientos de resistencia en los territorios ocupados. La liberación de Francia no ocurriría hasta 1944, tras el desembarco aliado en Normandía y la posterior campaña que expulsó a las fuerzas del Eje.
Para profundizar en la campaña conviene analizar mapas operacionales (recorrido por las Ardenas, cruces del Mosa y los ejes de avance), los planes de los principales comandantes (como Guderian y Manstein en el bando alemán) y las repercusiones políticas internas francesas que condujeron a la instauración del régimen de Vichy.