Califato abasí: origen, esplendor y caída en Bagdad (750–1258)
Califato abasí: origen en 750, esplendor cultural y político en Bagdad y dramática caída en 1258 ante los mongoles. Historia, poder y legado del mundo islámico.
El califato abasí fue el tercero de los cuatro grandes califatos musulmanes del imperio árabe. Derrocó a los califas omeyas de todo el mundo excepto de Al-Andalus. Fue construido por el descendiente del tío más joven de Mahoma, Abbas ibn Abd al-Muttalib. Se creó en Harran en el año 750 de la era cristiana y trasladó su capital en el año 762 de Harran a Bagdad. Floreció durante dos siglos. El gobierno abbasí terminó en 1258, cuando Hulagu Khan, el conquistador mongol, saqueó Bagdad. Pero siguieron reclamando la autoridad en materia religiosa desde su base en Egipto.
Durante el periodo de la dinastía abasí, las pretensiones abasíes al califato no quedaron sin respuesta. El shiˤa Ubayd Allah al-Mahdi Billah, de la dinastía fatimí, que reivindicaba la descendencia de Mahoma a través de su hija, reclamó el título de califa en 909 y creó una línea de califas independiente en el norte de África. Al principio sólo abarcaba Marruecos, Argelia, Túnez y Libia, pero luego los califas fatimíes extendieron su dominio durante los siguientes 150 años, tomando Egipto y Palestina e incluso el antiguo Pakistán, antes de que la dinastía abasí lograra cambiar el rumbo, limitando el dominio fatimí a Egipto. La dinastía fatimí terminó finalmente en 1171. La dinastía omeya, que había sobrevivido y llegado a gobernar las provincias musulmanas de España, reclamó el título de califa en 929, durando hasta su derrocamiento en 1031.
Origen y consolidación
El califato abasí surgió tras una revuelta que aprovechó el descontento contra los omeyas entre diversos grupos sociales: clanes familiares, conversos al islam (mawali), grupos étnicos no árabes y sectores chiíes descontentos. El primer califa abasí consolidó el poder en 750; sus sucesores reorganizaron el gobierno. El califa al-Mansur (m. 775) fundó la nueva capital de Bagdad en 762, concebida como gran ciudad administrativa y centro cultural que conectaba las rutas comerciales del Mediterráneo, el mar Caspio, el Golfo Pérsico y la Ruta de la Seda.
Esplendor cultural y científico
Durante los siglos VIII y IX Bagdad se convirtió en el corazón de un florecimiento cultural y científico que a menudo se denomina la "Edad de Oro islámica". Los califas abasíes patrocinaron la traducción de obras griegas, persas e indias al árabe y la creación de centros de estudio. Entre las contribuciones más destacadas se encuentran:
- La traducción y transmisión del conocimiento: traducción de filosofía, matemática y medicina desde el griego y otros idiomas, que permitió la preservación y el enriquecimiento de saberes clásicos.
- Matemáticas y astronomía: avances en álgebra, trigonometría y en la elaboración de tablas astronómicas.
- Medicina y farmacia: desarrollo de hospitales, enciclopedias médicas y práctica clínica avanzada.
- Filosofía y teología: debate intelectual intenso, incluidas escuelas racionalistas como la escuela muʿtazila y figuras que buscaron armonizar la filosofía griega con la teología islámica.
- Literatura y artes: poesía, literatura en prosa, bibliotecas y mecenazgo de artistas y eruditos.
Entre los patrocinadores más recordados están califas como Harún al-Rashid y al-Ma'mun, que impulsaron la traducción y la investigación científica. El famoso "Bayt al-Hikma" o Casa de la Sabiduría, aunque su tamaño y naturaleza exactos son objeto de debate, simboliza ese esfuerzo institucional por reunir conocimientos.
Administración, economía y sociedad
El aparato administrativo abasí consolidó y perfeccionó instituciones como el diwan (registros y oficinas fiscales), el cargo del wazir (visir o primer ministro) y una burocracia profesional en la que tenían cabida persas, sirios, cristianos e incluso judíos. La economía se basó en la agricultura irrigada, el comercio a larga distancia (textiles, especias, esclavos, metales), y un sistema fiscal que permitía sostener grandes expediciones y gastos palaciegos.
Socialmente, la sociedad abasí era cosmopolita y multiétnica: árabes y no árabes compartían la vida urbana, y la capital atrajo a mercaderes, eruditos y artesanos de todo el mundo islámico y más allá.
Fragmentación y declive político
A partir del siglo IX el poder central abasí fue debilitándose. Aparecieron dinastías provinciales autónomas (Tulúnidas en Egipto, Saffaridas en Irán, Samanidas en Asia Central) y el califa perdió el control directo de gran parte del territorio. En el siglo X los chiíes buyíes y más tarde los turcos selyúcidas ejercieron el poder real, dejando al califa como cabeza simbólica y religiosa. La incorporación de eslavos y turcos como tropas esclavas (mamluks) transformó además la política militar y los equilibrios internos.
La caída de Bagdad (1258) y continuidad simbólica
El punto final al califato abbasí como poder político llegó en 1258 cuando las fuerzas mongolas de Hulagu Khan, tras un largo asedio, saquearon Bagdad, mataron al califa y terminaron con la administración central. La destrucción fue masiva y supuso la pérdida de bibliotecas, artes y muchos centros de conocimiento.
Sin embargo, la dinastía abasí no desapareció por completo como símbolo religioso. Poco después, los sultanes mamelucos de Egipto restauraron en Cairo una línea de califas abasíes investidos con autoridad principalmente ceremonial y legitimadora; estos califas mantuvieron un papel simbólico hasta la llegada del Imperio otomano en 1517.
Legado
El califato abasí dejó un legado profundo: la consolidación del árabe como lengua científica y administrativa, la transmisión y enriquecimiento de la ciencia y la filosofía clásicas, el modelo urbano y administrativo de grandes capitales islámicas y una rica producción cultural que influyó en Asia, África y Europa. Aunque su poder político decayó con el tiempo, su impacto intelectual y cultural perduró durante siglos.
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Preguntas y respuestas
P: ¿Cuál fue el tercero de los cuatro grandes califatos islámicos?
R: El tercero de los cuatro grandes califatos islámicos fue el califato abasí.
P: ¿Quién fundó el califato abasí?
R: El califato abasí fue fundado por un descendiente del tío menor de Mahoma, Abbas ibn Abd al-Muttalib.
P: ¿Cuándo trasladó su capital de Harran a Bagdad?
R: El califato abasí trasladó su capital de Harran a Bagdad en el año 762 d.C.
P: ¿Durante cuánto tiempo sobrevivió?
R: El califato abasí sobrevivió durante dos siglos, sobreviviendo a la rebelión del Zanj (869-883).
P: ¿Quién lo derrocó en 1258?
R: En 1258, Hulagu Khan, el conquistador mongol, derrocó y saqueó Bagdad, poniendo fin al dominio abbasí.
P: ¿Quién reclamó la autoridad en asuntos religiosos tras su derrocamiento?
R: Tras ser derrocados en 1258, los abasíes siguieron reclamando la autoridad en asuntos religiosos desde su base en Egipto.
P: ¿Qué dinastía desafió las pretensiones abasíes al califato y cuándo terminó?
R:El shiˤa Ubayd Allah al-Mahdi Billah de la dinastía fatimí desafió las pretensiones abasíes al califato y esta dinastía terminó finalmente en 1171.
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