Un gorrión es un miembro del género Passer. Son pequeñas aves paseriformes que pertenecen a la familia Passeridae. También se les conoce como gorriones del viejo mundo. Los gorriones suelen hacer sus nidos cerca de las casas o edificios. Esto significa que son una de las aves más fáciles de ver en la naturaleza.
El género cuenta con unas 30 especies en todo el mundo. La más conocida es el gorrión común, Passer domesticus.
Algunas autoridades sitúan otros géneros en el grupo de los gorriones: Petronia, los gorriones de roca; Carpospiza, el gorrión de roca pálido; y Montifringilla, los pinzones de nieve.
Características generales
Los gorriones del género Passer son aves pequeñas y robustas con cabezas relativamente grandes y picos cortos y cónicos, adaptados a una dieta principalmente granívora. El tamaño varía según la especie, pero la mayoría mide entre 11 y 18 cm y pesa entre 20 y 60 g.
Presentan dimorfismo sexual en muchas especies: los machos suelen mostrar colores más contrastados (por ejemplo, la cabeza gris y la garganta negra en el Passer domesticus), mientras que las hembras y los inmaduros son más pálidos y estriados, lo que les proporciona camuflaje.
Hábitat y distribución
Los gorriones del viejo mundo están ampliamente distribuidos por Europa, Asia y África. Varias especies se han adaptado muy bien a ambientes urbanos y periurbanos, habitando parques, jardines, campos de cultivo y periferias de ciudades. El gorrión común (Passer domesticus) ha sido introducido en muchas regiones fuera de su área original, incluyendo América, Australia y Nueva Zelanda, donde también se ha establecido.
Alimentación
Su dieta es principalmente granívora: consumen semillas, granos y restos de cosecha. Durante la época de cría incorporan una proporción mayor de insectos (larvas, orugas, pequeños artrópodos) para alimentar a los polluelos, ya que las proteínas animales favorecen el crecimiento.
Reproducción y comportamiento
Los gorriones construyen sus nidos en cavidades, huecos en muros, cornisas, aleros y cajas nido. Pueden ocupar nidos abandonados por otras especies o crear montones de material vegetal y plumas en recovecos protegidos. La puesta suele oscilar entre 3 y 6 huevos. El período de incubación dura habitualmente entre 10 y 14 días y los polluelos son altrícicos, es decir, nacen sin plumas o con plumón escaso y dependen totalmente de los progenitores durante las primeras semanas.
Son aves sociales que forman bandos fuera de la época reproductora. Realizan baños de polvo y agua como parte de su higiene y muestran comportamientos territoriales durante la nidificación.
Relación con las personas y conservación
Los gorriones están estrechamente vinculados a los asentamientos humanos desde hace siglos y han sido representados en culturas, literatura y arte. Su abundancia en entornos urbanos los convierte en una de las aves más familiares para muchas personas.
Sin embargo, en las últimas décadas se ha observado un declive en algunas poblaciones urbanas y rurales en distintas partes del mundo. Las causas propuestas incluyen la pérdida de sitios de anidación por modernización de edificios, la reducción de insectos debido a pesticidas (lo que afecta la alimentación de los polluelos), cambios en las prácticas agrícolas y la competencia o depredación por especies introducidas. Por eso, aunque muchas especies siguen siendo comunes, otras pueden estar en regresión local y requieren medidas de conservación y seguimiento.
Especies representativas
- Passer domesticus — gorrión común (la especie más difundida y conocida).
- Passer montanus — gorrión molinero o gorrión común de zonas rurales.
- Passer hispaniolensis — gorrión moruno, presente en el suroeste de Europa y norte de África.
- Passer hispaniolensis y otras especies del género que ocupan hábitats desde áreas urbanas hasta montañosas.
En total, el género incluye alrededor de 30 especies; la delimitación exacta puede variar según los criterios taxonómicos y estudios moleculares recientes.
Consejos para observar y ayudar a los gorriones
- Proporcionar comederos con semillas y agua en jardines favorece su presencia, especialmente en época de cría.
- Instalar cajas nido o mantener huecos en muros y aleros puede ofrecer sitios de anidación seguros.
- Reducir el uso de pesticidas ayuda a mantener la abundancia de insectos que necesitan los polluelos.
Los gorriones del género Passer son un ejemplo claro de aves que han sabido aprovechar la proximidad humana, pero su conservación depende de prácticas que favorezcan su alimentación, reproducción y disponibilidad de refugios.


