Tromboembolismo pulmonar (embolia pulmonar)
Trastorno en el que un émbolo bloquea la circulación pulmonar; causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento y prevención explicados de forma concisa y clínica.
El tromboembolismo pulmonar (TEP), también llamado embolia pulmonar, es la obstrucción de una o más arterias pulmonares por material que viaja desde otra parte del cuerpo. El origen más frecuente es un coágulo sanguíneo formado en las venas profundas de las extremidades, pero existen causas no trombóticas. La interrupción del flujo provoca dificultad respiratoria, dolor torácico y puede comprometer la función cardíaca.
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10 ImágenesCaracterísticas y manifestaciones
Los efectos clínicos dependen del tamaño y la localización del émbolo. Los signos habituales incluyen:
- Disnea aguda o empeoramiento de la respiración.
- Dolor pleurítico en el tórax.
- Tos, a veces con expectoración hemoptoica.
- Síncope o hipotensión si el compromiso hemodinámico es severo.
Los émbolos suelen proceder de las venas profundas de las piernas que migran al árbol arterial pulmonar y se alojan en los pulmones, aunque en ocasiones el material embolizado es distinto del coágulo sanguíneo.
Causas y factores de riesgo
Además del trombo venoso, existen otras fuentes de émbolos: células tumorales desprendidas en procesos malignos (cáncer), gotículas de grasa tras fracturas óseas, fragmentos de hueso o, en casos obstétricos raros, líquido amniótico. Los factores que aumentan el riesgo incluyen inmovilización prolongada, cirugía mayor, trombofilia, obesidad y embarazo.
El cuadro se clasifica en masivo, submasivo o pequeño según la extensión y el compromiso hemodinámico. La sospecha clínica debe llevar a una evaluación rápida porque el TEP puede ser potencialmente mortal pero tratable.
Diagnóstico, tratamiento y prevención
El diagnóstico combina la valoración clínica con pruebas de imagen y laboratorio: gasometría, dímero D, ecografía venosa de extremidades y angio-TC pulmonar son herramientas habituales. El tratamiento inicial suele incluir anticoagulación para impedir crecimiento y nuevas embolias; en casos graves se considera trombólisis o embolectomía. La prevención se basa en medidas mecánicas (movilización, medias de compresión) y farmacológicas en pacientes de alto riesgo.
El pronóstico varía: con diagnóstico y tratamiento oportunos la mayoría se recupera, pero el reconocimiento temprano es clave para reducir complicaciones como la hipertensión pulmonar crónica. Para más información específica consulte fuentes médicas especializadas y guías clínicas actualizadas.

Síntomas
Los síntomas de una embolia pulmonar comienzan repentinamente, en cuanto el coágulo empieza a bloquear el flujo sanguíneo a los pulmones. Se supone que la sangre recoge el oxígeno en los pulmones y luego lo transporta al resto del cuerpo. Si la sangre no puede llegar a los pulmones, no puede recoger el oxígeno ni llevarlo al cuerpo. Todas las partes del cuerpo necesitan sangre y oxígeno para sobrevivir.
A menudo, el primer signo de una embolia pulmonar es un síncope (desmayo), porque el cerebro no recibe suficiente sangre y oxígeno. Otros síntomas son:
- Dolor torácico que se siente como un cuchillo clavado en el pecho. El dolor suele empeorar cuando la persona inspira.
- Problemas para respirar
- Hemoptisis (tos con sangre)
- Baja saturación de oxígeno (porque el cuerpo no recibe suficiente oxígeno)
Émbolo de la silla de montar
El peor tipo de embolia pulmonar es el causado por un émbolo en silla de montar. Este tipo de émbolo bloquea la arteria pulmonar, que lleva la sangre del lado derecho del corazón a los pulmones. Esto hace imposible que la sangre llegue a los pulmones. Como la sangre no puede salir al resto del cuerpo, la presión arterial de la persona baja y puede entrar en shock. Un émbolo en silla de montar es una emergencia médica muy grave. Muchas personas con este tipo de émbolo mueren.
Factores de riesgo
Hay muchos factores de riesgo que hacen más probable que una persona sufra una embolia pulmonar. Por ejemplo:
- Fumar
- Un tipo de ritmo cardíaco anormal llamado fibrilación auricular ("A-fib")
- Cirugía reciente (después de la cirugía, el sistema de coagulación de la sangre del cuerpo trabaja más de lo normal, para ayudar a sanar el cuerpo. Si los coágulos se desplazan a los pulmones, pueden provocar una embolia pulmonar)
- Estar paralizado, postrado en la cama o no poder moverse mucho
- Estar sentado en un lugar durante mucho tiempo, como en un vuelo largo de avión (esto hace que la sangre se acumule en las piernas; si se forma un coágulo de sangre en la pierna, puede viajar a través de los vasos sanguíneos hasta los pulmones)
- Fractura reciente de uno de los huesos largos de la pierna (porque tener una pierna rota dificulta el movimiento; además, los coágulos de grasa de la médula ósea pueden escapar del hueso roto y viajar a los pulmones)
- Niveles elevados de estrógeno a causa del embarazo o de algunas píldoras anticonceptivas
- Haber tenido una trombosis venosa profunda (TVP) -un coágulo de sangre en una vena grande- antes
- Ciertos tipos de cáncer (algunos tipos pueden causar una coagulación adicional de la sangre)
- Tener sobrepeso u obesidad
Tratamiento
Existen algunos tratamientos para la embolia pulmonar. La elección de los tratamientos depende de la gravedad de la embolia pulmonar. Los tratamientos incluyen:
- Oxígeno. El oxígeno puede administrarse a través de una máscara especial para facilitar que el cuerpo de la persona reciba el oxígeno que necesita.
- Anticoagulantes. Son medicamentos comúnmente llamados "anticoagulantes". Los médicos pueden administrar varios anticoagulantes juntos. Por ejemplo, pueden dar heparina porque funciona de inmediato. También pueden administrar warfarina (Coumadin), que tarda unos días en empezar a funcionar, pero que el paciente puede seguir tomando en casa.
- Trombolíticos. Son medicamentos que suelen llamarse "rompecoágulos" o "disolventes de coágulos". Pueden disolver (romper) rápidamente un coágulo. Sin embargo, suelen administrarse sólo si la embolia pulmonar pone en peligro la vida del paciente, ya que pueden provocar una hemorragia.
- Extracción del coágulo. A veces, el médico introduce un catéter (un tubo flexible) a través de una vena hasta el pulmón. Una vez que el médico encuentra el coágulo, puede utilizar el catéter para extraerlo o para administrar un medicamento que lo disuelva. En casos muy graves, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para eliminar el coágulo.
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Autor
AlegsaOnline.com Tromboembolismo pulmonar (embolia pulmonar) Leandro Alegsa
URL: https://es.alegsaonline.com/art/80020
Fuentes
- nhlbi.nih.gov : "How is Pulmonary Embolism Treated?"
- nhlbi.nih.gov : "What are the Signs and Symptoms of Pulmonary Embolism?"
- doi.org : 10.1111/j.1538-7836.2011.04189.x
- mayoclinic.org : "Pulmonary Embolism – Risk Factors"
