Pterodaustro era un pterosaurio del Cretácico inferior que pobló parte de Sudamérica. Se caracteriza por un largo pico y una dentición especializada para filtrar alimentos; lo más probable es que Pterodaustro se alimentara de pequeños invertebrados acuáticos, principalmente zooplancton y krill, que separaba del agua mediante sus dientes en forma de peine.

Descripción

Era un pterosaurio de tamaño medio: su envergadura rondaba los dos metros. El rasgo más distintivo es la mandíbula inferior, equipada con cientos de dientes delgados y largos dispuestos como un filtro; la mandíbula superior tiene dientes más reducidos. El cráneo era alargado y delgado, adaptado para meter el pico en el agua y retener pequeñas presas. El cuerpo y las extremidades presentan proporciones típicas de pterosaurios basales, con alas membranosas sostenidas por un cuarto dedo extremadamente alargado.

Alimentación y comportamiento

Su mecanismo de alimentación recuerda al de los flamencos actuales: nadaba o recorría aguas someras abriendo el pico para filtrar organismos planctónicos. El arreglo de los dientes permitía retener crustáceos y otros invertebrados diminutos mientras el agua era expulsada. El hallazgo de numerosos individuos en los mismos niveles sedimentarios sugiere que vivía en colonias o grupos sociales, posiblemente reproduciéndose y forrajeando en grandes bandos sobre lagos y ambientes lacustres.

Registro fósil y distribución

Los restos más completos y abundantes proceden de formaciones acuáticas de Argentina (por ejemplo, la Formación Lagarcito, en la provincia de San Luis), donde se han recuperado esqueletos articulados y series ontogenéticas que permiten estudiar su crecimiento. Aunque en algunos listados aparece vinculado a Brasil, la evidencia más sólida sitúa a Pterodaustro principalmente en depósitos continentales de la plataforma sudamericana durante el Aptiano-Albiano del Cretácico inferior.

Paleoecología y reproducción

Los ambientes donde se hallan sus fósiles eran lagos y lagunas someras con alta productividad de plancton, lo que explicaría la abundancia de alimento para una especie filtradora. En los mismos yacimientos se han encontrado restos asociados (incluyendo material que podría corresponder a huevos y ejemplares juveniles de pterosaurios), lo que indica que estas áreas también pudieron ser sitios de cría.

En conjunto, Pterodaustro es un claro ejemplo de adaptación al filtrado alimentario dentro de los pterosaurios, con modificaciones craneales y dentales únicas que le permitieron explotar nichos acuáticos ricos en pequeñas presas.