Un mortero es un arma de artillería que dispara proyectiles explosivos. Los proyectiles se denominan bombas (de mortero). Se disparan contra objetivos cercanos, ya que los morteros no tienen gran alcance. Tiene un cañón corto que dispara la bomba de mortero a baja velocidad en el aire para alcanzar su objetivo. Se utilizan desde la época medieval. Los morteros se fabrican en diferentes tamaños, desde los grandes y pesados morteros hasta los morteros de infantería que puede llevar un solo soldado. Se denominan armas de fuego indirecto porque la bomba cae sobre el objetivo desde arriba, en lugar de apuntar directamente a él. Los soldados que disparan un mortero no necesitan poder ver su objetivo.



Funcionamiento

El mortero consiste básicamente en tres elementos: tubo o cañón, base (o placa de apoyo) y dispositivo de apoyo o bípode según el modelo. El funcionamiento es sencillo y característico:

  • Se coloca la bomba por la boca del tubo.
  • Al llegar al fondo del tubo, el percutor o vástago choca con la espoleta de la bomba, provocando la ignición de la carga propulsora.
  • La explosión de la carga impulsa la bomba siguiendo una trayectoria parabólica de gran ángulo, lo que permite alcanzar objetivos protegidos o situados tras obstáculos.

Los morteros son armas de tiro indirecto: su fuego se calcula mediante ángulos de elevación y datos balísticos, y normalmente se apoyan en observadores o equipos de dirección de tiro para corregir la puntería sin la necesidad de ver directamente el blanco.

Tipos y calibres

Existen múltiples tipos de morteros según su tamaño, movilidad y función. Entre los principales:

  • Morteros ligeros (60–81 mm): concebidos para ser transportados y operados por una sección de infantería; movilidad alta y rapidez de despliegue.
  • Morteros medios (81–120 mm): mayor alcance y potencia que los ligeros; requieren más personal y equipo para su transporte.
  • Morteros pesados (120 mm y superiores): gran poder explosivo y alcance mayor; suelen ser remolcados o instalados en vehículos.
  • Morteros montados en vehículos o helicópteros: integran la capacidad de mortero con movilidad mecanizada o aerotransportada.

Los calibres varían por nación y doctrina militar, pero los mencionados son los más comunes en la práctica moderna.

Munición

La munición de mortero:

  • Incluye bombas explosivas de fragmentación, de racimo, fumígenas, iluminantes y de práctica.
  • Las espoletas pueden ser de impacto, temporizadas o de proximidad, según el efecto buscado.
  • La carga propulsora es ajustable en algunos modelos mediante anillos de combustible o bolsas incrementales para variar el alcance.

Breve historia

Los antecedentes del mortero se remontan a la época medieval, con piezas primitivas destinadas a lanzar proyectiles en trayectos altos. En los siglos XIX y XX el diseño evolucionó hasta consolidarse como arma de apoyo de la infantería y la artillería.

Durante la Primera y Segunda Guerra Mundial los morteros demostraron su valor por su simplicidad, cadencia de tiro y capacidad para atacar objetivos ocultos. Desde entonces han sido adaptados y perfeccionados, incorporando nuevos materiales, sistemas de dirección de tiro y munición más efectiva.

Ventajas y limitaciones

  • Ventajas: alta cadencia de fuego, simplicidad, coste relativamente bajo, facilidad de despliegue y capacidad para atacar objetivos protegidos por cobertura.
  • Limitaciones: alcance menor que la artillería de campaña, menor precisión a largas distancias (aunque mejorable con observación y correcciones) y, en algunos casos, peso y logística asociados a modelos más grandes.

Uso en la actualidad

Los morteros siguen siendo parte esencial del apoyo de fuego de fuerzas terrestres en muchas armadas y ejércitos. Se integran con sistemas de observación, calibración electrónica y, en algunos casos, con sistemas de guiado de munición para mejorar la precisión. Además, su versatilidad los hace útiles en conflictos convencionales, operaciones de estabilización y misiones de defensa territorial.

En resumen, el mortero es un arma de artillería que, por su diseño y funcionamiento, ofrece un equilibrio entre potencia, movilidad y facilidad de uso, manteniéndose relevante desde sus orígenes hasta la actualidad.