Las ardillas de tierra son marmotas. Son pequeños roedores, ardillas que viven sobre y en el suelo.

La mayoría vive en las montañas, como Sierra Nevada o los Alpes. Las marmotas hacen agujeros en el suelo. Viven en madrigueras, bajo tierra. Hibernan, es decir, duermen durante el invierno. Las marmotas son animales muy sociales. Se agrupan fácilmente. También les gusta comunicarse entre ellas, con silbidos, sobre todo cuando sienten peligro.

Varían en tamaño y hábitos. La mayoría son capaces de levantarse sobre sus patas traseras y permanecer erguidos cómodamente durante largos periodos. De este modo, vigilan a los depredadores. Suelen vivir más juntas que otras ardillas, y muchas viven en colonias con estructuras sociales complejas. La mayoría de las marmotas son ardillas de cola corta y de gran tamaño. La marmota alpina (Marmota marmota) es el miembro vivo más grande de los Sciuridae, con 53-73 cm de longitud y un peso de 5-8 kg.

Muchos historiadores sugieren que las marmotas, y no las ratas, eran las portadoras de las epidemias de peste bubónica en la Edad Media.

Características generales

Las marmotas pertenecen a la familia Sciuridae y al género Marmota, que agrupa alrededor de 14–15 especies distribuidas en Eurasia y América del Norte. Presentan un cuerpo compacto, patas robustas y garras fuertes para excavar. Su pelaje suele ser denso y de colores que van del pardo al gris, a veces con matices rojizos o amarillentos. La cola es relativamente corta en comparación con otras ardillas.

  • Tamaño: pueden medir desde unos 30 cm hasta más de 70 cm incluyendo la cola, y pesar entre 1 y 8 kg según la especie y la época del año.
  • Sentidos: buena vista y olfato, lo que les ayuda a detectar depredadores y encontrar alimento.
  • Adaptaciones para excavar: patas delanteras fuertes y uñas largas para cavar madrigueras complejas.

Hábitat y distribución

Las marmotas ocupan una variedad de hábitats, pero muchas especies prefieren zonas abiertas y montañosas: praderas alpinas, laderas rocosas y pastizales. Algunas especies viven en zonas boscosas claras o en llanuras. En Norteamérica la marmota de las praderas y la marmota rayada son ejemplos de especies adaptadas a áreas abiertas; en Europa la marmota alpina ocupa alturas elevadas en los Alpes y otras cordilleras.

Sus madrigueras suelen ser sistemas con varias entradas, cámaras para dormir y almacenar alimento, y zonas de escape. Estas madrigueras regulan la temperatura y protegen a los animales de depredadores y condiciones climáticas adversas.

Alimentación

Las marmotas son principalmente herbívoras. Se alimentan de una gran variedad de plantas:

  • Gramíneas y hierbas
  • Brotes, hojas y flores
  • Semillas y bayas

Algunas especies también comen raíces, corteza y ocasionalmente insectos o pequeños invertebrados. Antes de hibernar aumentan significativamente su ingesta para acumular grasa corporal que les permitirá sobrevivir durante el letargo.

Comportamiento y estructura social

Las marmotas suelen ser animales diurnos y muchas especies viven en colonias familiares con jerarquías claras. El comportamiento social incluye vigilancia colectiva: a menudo un individuo se erige sobre las patas traseras como centinela y emite silbidos o llamadas de alarma cuando detecta peligro. Estos silbidos son característicos y sirven para advertir al resto de la colonia.

  • Territorialidad: marcan y defienden el área inmediata de sus madrigueras, aunque la tolerancia varía entre especies.
  • Comunicación: además de silbidos usan posturas corporales, olfato y contacto físico.

Hibernación

La hibernación es una de las adaptaciones más destacadas de las marmotas en climas fríos. Antes del invierno acumulan grasa y sellan parcialmente las entradas de sus madrigueras. Durante la hibernación entran en un estado de torpor profundo:

  • La temperatura corporal puede bajar considerablemente (en algunas especies hasta unos pocos grados por encima del punto de congelación).
  • Ritmo cardíaco y respiratorio se reducen drásticamente para ahorrar energía.
  • Períodos de hibernación pueden durar varios meses; durante ese tiempo las marmotas pueden despertar ocasionalmente para ajustar su temperatura o eliminar desechos.

El inicio y la duración de la hibernación dependen de la especie, la latitud y las condiciones climáticas del año.

Reproducción y ciclo vital

La reproducción suele ocurrir poco después del despertar primaveral. Las pautas generales incluyen:

  • Gestación: aproximadamente 30–40 días según la especie.
  • Tamaño de camada: de 2 a 8 crías, que nacen ciegas y sin pelo (altriciales).
  • Cuidado parental: la madre cuida a las crías en la madriguera; las crías se destetan varias semanas después y a menudo permanecen con la colonia hasta alcanzar la madurez.
  • Madurez sexual: muchas especies alcanzan la madurez al año o en ocasiones a los dos años.

La esperanza de vida varía: en libertad pueden vivir entre 6 y 15 años, dependiendo de la especie y las amenazas locales.

Depredadores y amenazas

Las marmotas tienen varios depredadores naturales: aves rapaces (como águilas), zorros, coyotes, lobos, osos y en ocasiones humanos. Las amenazas actuales incluyen:

  • Pérdida de hábitat por agricultura y desarrollo urbano.
  • Caza y persecución por considerarlas plagas en terrenos agrícolas o jardines.
  • Cambio climático, que puede alterar los ciclos de hibernación y disponibilidad de alimento.
  • Enfermedades y parásitos.

Relación con los humanos

Las marmotas desempeñan roles diversos en los ecosistemas y en la cultura humana. En Norteamérica, la marmota o "groundhog" (Marmota monax) está asociada con la tradición de Groundhog Day, en la que se dice que si la marmota ve su sombra habrá seis semanas más de invierno. En áreas rurales a veces son consideradas plagas por daños a pastos y cultivos. Sin embargo, como excavadoras de suelo, favorecen la aireación del terreno y crean refugios que otros animales usan.

Sobre la peste bubónica y la marmota

En cuanto a la afirmación histórica, existe debate entre especialistas. Algunas hipótesis sostienen que los roedores silvestres de Asia central —incluidas ciertas especies de marmotas— pudieron actuar como reservorios de Yersinia pestis y contribuir a la propagación hacia Europa. No obstante, en la Europa medieval la implicación principal de ratas domésticas y sus pulgas como vectores de la peste está bien documentada. La investigación histórica y paleomicrobiológica continúa arrojando luz sobre el papel relativo de distintas especies en las grandes pandemias.

Conservación

El estado de conservación varía según la especie. Algunas marmotas son comunes y de población estable, mientras que otras, especialmente las que tienen distribuciones restringidas o habitan ecosistemas alpinos sensibles, están amenazadas por el cambio climático y la fragmentación del hábitat. Las medidas de conservación incluyen protección de hábitats, control de la caza y programas de investigación y monitoreo para entender mejor sus necesidades ecológicas.

En resumen, las marmotas son roedores sociales y adaptables, con comportamientos fascinantes como la hibernación y la comunicación por silbidos. Juegan un papel importante en sus ecosistemas y merecen atención tanto por su valor ecológico como por las interacciones que mantienen con las comunidades humanas.