Un embarazo ectópico se produce cuando un embrión se implanta (se adhiere a algún lugar) fuera del útero. En un embarazo normal, el embrión se implanta (se pega) en la pared del útero. El útero es el único lugar del cuerpo donde un embrión puede convertirse en un feto.
La mayoría de los embarazos ectópicos se producen en una trompa de Falopio (uno de los dos tubos que conectan los ovarios y el útero). Por este motivo, los embarazos ectópicos suelen denominarse embarazos tubáricos. En raras ocasiones, los embarazos ectópicos pueden producirse en un ovario o en el cuello uterino.
Los embarazos ectópicos no pueden convertirse en embarazos normales y no darán lugar a un bebé. También pueden causar graves problemas de salud a la madre.
Causas y factores de riesgo
Un embarazo ectópico ocurre cuando la fertilización se produce normalmente pero el embrión encuentra un obstáculo al desplazarse hacia el útero o cuando la pared donde se implanta no es el endometrio. Entre las causas y factores que aumentan el riesgo están:
- Antecedentes de embarazo ectópico previo (más riesgo de recurrencia).
- Daño o cicatrices en las trompas de Falopio por cirugías previas o infecciones pélvicas (por ejemplo, enfermedad inflamatoria pélvica causada por Chlamydia o gonorrea).
- Procedimientos quirúrgicos en las trompas o en la pelvis.
- Uso de dispositivos intrauterinos (DIU) —aunque el riesgo absoluto de embarazo ectópico es bajo, si ocurre embarazo con DIU existe mayor probabilidad de que sea ectópico.
- Tratamientos de fertilidad o fecundación in vitro (aumentan la probabilidad relativa).
- Tabaquismo (afecta el transporte tubárico).
- Edad materna avanzada (mayor riesgo a partir de los 35 años).
Síntomas habituales
Los síntomas pueden variar y a veces confundirse con molestias propias de un embarazo temprano. Los más comunes son:
- Dolor abdominal o pélvico unilateral (suelen localizarse en un lado).
- Sangrado vaginal leve o parecido a una regla irregular.
- Dolor en el hombro (puede indicar irritación del diafragma por sangre en la cavidad abdominal, signo de alarma).
- Mareo, sensación de desmayo o pérdida del conocimiento (signos de hemorragia interna grave si la trompa se ha roto).
- Malestar general, náuseas o dolor al orinar en algunos casos.
Si aparecen dolor intenso y/o pérdida de conocimiento, debe buscarse atención de emergencia de inmediato.
Diagnóstico
Para confirmar un embarazo ectópico se emplean:
- Historia clínica y examen pélvico.
- Prueba de embarazo en sangre (niveles de hCG). La evolución de los niveles de hCG ayuda a distinguir un embarazo intrauterino de uno ectópico o un aborto en curso.
- Ecografía transvaginal: prueba clave para localizar la implantación. Permite visualizar si hay saco gestacional dentro del útero o signos de embarazo fuera de él.
- En casos dudosos o urgentes se puede recurrir a laparoscopia diagnóstica.
Tratamiento
El tratamiento depende de la localización, tamaño del embarazo ectópico, niveles de hCG, síntomas de la paciente y riesgo de ruptura. Las opciones incluyen:
- Tratamiento médico: metotrexato (fármaco que detiene la división celular del embrión) en casos seleccionados. Suele indicarse cuando el embarazo es pequeño, no hay signos de sangrado interno y los niveles de hCG están dentro de ciertos rangos. Requiere seguimiento con análisis de sangre seriados hasta que la hormona desaparezca.
- Expectante o vigilancia: en algunos casos en los que los niveles de hCG descienden espontáneamente y la paciente está asintomática, se puede vigilar estrechamente sin intervención inmediata.
- Tratamiento quirúrgico: laparoscopia para extraer el embarazo ectópico. Según la lesión, se realiza una salpingostomía (se abre la trompa para extraer el tejido y se intenta conservar la trompa) o una salpingectomía (extirpación de la trompa afectada). Si hay hemorragia abundante o ruptura de la trompa, puede ser necesaria cirugía urgente y transfusión.
La elección del tratamiento debe realizarla un equipo médico considerando los deseos reproductivos de la mujer y su estado clínico.
Complicaciones y pronóstico
- La complicación más grave es la ruptura de la trompa con hemorragia interna, que puede poner en riesgo la vida si no se trata con rapidez.
- Tras el tratamiento, muchas mujeres mantienen la fertilidad y logran embarazos intrauterinos en el futuro, aunque existe un riesgo aumentado de recurrencia (aproximadamente 10% según series clínicas).
- Si se ha extirpado una trompa, la posibilidad de embarazo futuro puede reducirse ligeramente, pero muchas pacientes tienen embarazos normales con la trompa contralateral sana o mediante técnicas de reproducción asistida si es necesario.
Prevención y recomendaciones
- Prevención de infecciones de transmisión sexual y tratamiento temprano de la enfermedad inflamatoria pélvica (importante para evitar daño tubárico).
- Evitar el consumo de tabaco.
- Ante síntomas (dolor pélvico o sangrado) en una mujer con prueba de embarazo positiva, acudir al servicio de salud para evaluación temprana.
- Si ha recibido metotrexato, seguir las indicaciones médicas: evitar embarazo durante el periodo recomendado (habitualmente varios meses), y controlar efectos secundarios.
Cuándo buscar ayuda de urgencia
Acudir a urgencias si se presentan:
- Dolor abdominal intenso o sostenido.
- Sangrado vaginal abundante.
- Mareo, debilidad, desmayo o signos de shock.
- Dolor de hombro asociado a dolor abdominal (posible signo de hemorragia intrabdominal).
Un diagnóstico y tratamiento precoces reducen el riesgo de complicaciones y preservan la salud y la fertilidad. Si tienes dudas sobre síntomas o factores de riesgo, consulta con tu profesional sanitario para recibir evaluación y orientación personalizada.

