Un dique en geología es un cuerpo tabular o laminado de roca que corta de forma discordante las capas o estructuras preexistentes. A diferencia de una solera, que se forma entre capas, el dique suele ser vertical o de gran inclinación y atraviesa las rocas encajantes.
Definición y características principales
- Discordancia: los diques cortan a través de las capas o de cuerpos rocosos más antiguos (por ejemplo el lecho), mostrando contactos netos con la roca encajante.
- Geometría: son cuerpos tabulares, con espesores que pueden ir desde pocos centímetros hasta cientos de metros y longitudes desde unos metros hasta varios kilómetros.
- Orientación: suelen ser verticales o fuertemente inclinados, aunque pueden presentar curvaturas y ramificaciones.
- Texturas y contactos: con frecuencia presentan margenes enfriados (chilled margins), columnas por contracción en rocas ígneas y presencia de xenolitos o brechas cerca de los bordes.
Tipos de dique
- Diques ígneos (intrusivos): formados por la inyección de magma que solidifica en una fractura. Estos son los más comunes y se asocian a la actividad volcánica posterior, cuando la lava o el magma se infiltra a través de estratos anteriores.
- Diques sedimentarios o clásticos: se forman cuando sedimentos sueltos llenan huecos verticales o fisuras entre capas. Pueden corresponder a arenas o fangos que se alojan en grietas.
- Diques de brecha o rellenos por actividad sísmica: tras terremotos submarinos o movimientos bruscos, los huecos abiertos pueden rellenarse con fragmentos y sedimentos, formando brechas, es decir, rocas rotas y cementadas en forma de dique.
- Enjambres de diques: agrupaciones de numerosos diques paralelos o radiales que pueden extenderse por grandes áreas; en la isla de Arran, por ejemplo, hay cientos de diques ígneos que forman lo que se denomina "enjambre de diques".
Formación
La formación de un dique ígneo suele implicar:
- Generación de magma en un reservorio profundo.
- Propagación de fracturas en la corteza por tensiones tectónicas y presión del magma.
- Inyección del magma en esas fracturas, que puede actuar como conducto (feeder) alimentando sills, cámaras o coladas superficiales.
- Enfriamiento y solidificación del magma dentro de la fractura, dando lugar al dique.
En diques sedimentarios, la apertura de huecos y su relleno por sedimentos o por material reinyectado (injectites) es el proceso dominante; episodios sísmicos favorecen su formación y preservación.
Diques vs. soleras (sills) y otras intrusiones
Un intrusión tabular que corta a través de las capas se denomina dique; por contra, otra intrusión común es la solera, en la que la roca ígnea se introduce entre capas y es concordante con el estrato. Ambos tipos pueden coexistir: un dique puede actuar como alimentador de una solera o de una colada volcánica.
Importancia geológica y rasgos observables
- Registro tectónico: la orientación y distribución de diques ayudan a interpretar tensiones y estructuras regionales.
- Contacto térmico y metamorfismo local: las rocas circundantes pueden mostrar hornfels o aureolas de metamorfismo de contacto.
- Mineralización: algunos diques, especialmente los máficos y ultramáficos, pueden contener minerales económicamente importantes.
- Identificación en campo: contactos netos, márgenes enfriados, columnas y cambios de color/estructura son claves para reconocerlos.
Distribución y ejemplos
Los diques son frecuentes en rocas antiguas, por ejemplo en muchas unidades paleozoicas. Además de los enjambres de diques de la isla de Arran, hay numerosos ejemplos en todo el mundo: grandes enjambres asociados a eventos de rift continental o a provincia ígneas (traps), diques que atraviesan escudos antiguos y cuerpos lineales de gran extensión que marcan antiguas fracturas y conductos magmáticos.
Resumen
En resumen, un dique es un cuerpo tabular que corta las estructuras preexistentes y puede ser de origen intrusivo (ígneo) o sedimentario). Su estudio aporta información sobre procesos magmáticos, tectónicos y sedimentarios, y su reconocimiento se basa en características geométricas, texturales y de contacto con la roca encajante.




