La princesa Alicia, condesa de Athlone GCVO GBE GStJ (Alice Mary Victoria Augusta Pauline; de soltera princesa Alicia de Albany; 25 de febrero de 1883 - 3 de enero de 1981) fue un miembro de la familia real británica.

Alicia fue la princesa más longeva de la familia real británica y la última nieta superviviente de la reina Victoria. Era por nacimiento princesa de Sajonia-Coburgo y Gotha y "duquesa de Sajonia", así como princesa de Teck por matrimonio. En 1917 su primo Jorge V le ordenó renunciar a todos los títulos alemanes. Alicia fue madrina de la reina Beatriz de Holanda, nieta de su prima hermana, la reina Guillermina de Holanda. La princesa Alicia fue la última nieta de la reina Victoria en morir; falleció el 3 de enero de 1981.

Biografía y primeros años

Nació el 25 de febrero de 1883 en Windsor como hija del príncipe Leopoldo, duque de Albany (hijo menor de la reina Victoria), y de la princesa Helena de Waldeck y Pyrmont. Quedó huérfana de padre cuando era todavía una niña, y creció en un ambiente estrechamente vinculado a la corte victoriana. Recibió la educación y la formación adecuada para una princesa de su época, participando en actos oficiales desde joven.

Matrimonio y vida pública

En 1904 contrajo matrimonio con el príncipe Alejandro de Teck (hermano de la reina María). Por su matrimonio pasó a ser conocida como princesa de Teck y, tras la supresión de los títulos alemanes en 1917, su esposo adoptó el apellido Cambridge y recibió el título británico de conde de Athlone, momento en que Alicia pasó a ser condesa de Athlone.

Durante la carrera pública de su marido, Alicia desempeñó un papel activo como consorte viceral. Acompañó a su esposo cuando fue nombrado Gobernador General de la Unión de Sudáfrica (1924–1931) y, más tarde, Gobernador General de Canadá (1940–1946). En esos periodos representó a la Corona en numerosos actos oficiales, apoyó iniciativas públicas y fue una figura visible en la vida social y caritativa de ambos países.

Actividad social y labor en tiempos de guerra

La princesa Alicia tuvo un marcado interés por la beneficencia y la medicina sanitaria pública; apoyó organizaciones como la Cruz Roja y otras instituciones de asistencia durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Su papel durante la Segunda Guerra Mundial, cuando vivió en Canadá, fue particularmente activo: participó en campañas de apoyo a las tropas y en labores de solidaridad con la población afectada por el conflicto.

Distinciones y reconocimientos

A lo largo de su vida recibió numerosas condecoraciones y honores, entre ellos los citados en la cabecera: GCVO, GBE y GStJ. Fue también patrona de varias organizaciones benéficas y sociedades culturales, y su posición como miembro de la familia real le permitió promocionar causas sociales y sanitarias durante muchas décadas.

Fallecimiento y legado

La princesa Alicia falleció el 3 de enero de 1981 a los 97 años. Al morir, era la última nieta viva de la reina Victoria, lo que marcó el fin de una generación directamente vinculada a la monarca victoriana. Su larga vida abarcó casi un siglo de cambios sociales y políticos; por su actividad pública, sus años como consorte viceral en el Imperio británico y por su dedicación a obras benéficas, dejó un legado de servicio público y compromiso con la salud y la asistencia social.