Bes: el dios egipcio protector de embarazadas y recién nacidos
Descubre a Bes, el dios egipcio protector de embarazadas y recién nacidos, símbolo de alegría, defensa contra demonios y cuidado de la familia.
Bes era un antiguo dios egipcio asociado con la protección de las mujeres embarazadas, los recién nacidos, la vida doméstica y, en general, con todo lo que debía mantenerse a salvo de fuerzas peligrosas. Se le representaba como un ser enano, de aspecto robusto, con rasgos feroces y, con frecuencia, llevando una piel de león. Aunque formaba parte del panteón egipcio, su imagen no encaja del todo con la de otros dioses principales de Egipto, y muchos especialistas consideran que su origen podría relacionarse con tradiciones africanas más antiguas y con cultos populares de protección.
Durante el parto, Bes era invocado para ahuyentar los demonios y cualquier influencia maligna que pudiera poner en peligro a la madre o al bebé. Se creía que bailaba, agitaba su sonajero y lanzaba gestos amenazadores para espantar a los espíritus hostiles. Esta imagen lo convertía en un guardián muy cercano a la vida cotidiana, especialmente en los hogares, donde su presencia se vinculaba con la seguridad familiar, el sueño tranquilo de los niños y la protección frente a accidentes o enfermedades.
Después del nacimiento, Bes seguía siendo un protector importante. Si un bebé sonreía o se reía sin motivo aparente, los egipcios pensaban que Bes estaba cerca, haciendo muecas graciosas para divertirlo. Por eso, su figura solía aparecer en objetos domésticos, amuletos, camas, espejos, vasijas y otros elementos de uso diario. Más que un dios solemne, era una divinidad cercana, popular y práctica, muy apreciada por quienes buscaban defensa frente a los peligros invisibles de la infancia.
Su nombre parece estar relacionado con una palabra nubia para gato, besa, que significa literalmente protector. Esta asociación resulta significativa porque los egipcios valoraban enormemente a los gatos por su capacidad para cazar roedores y defender los alimentos, además de proteger los hogares de las serpientes y de otras criaturas dañinas. En ese sentido, Bes encarnaba la misma idea de vigilancia y resguardo: una fuerza pequeña en apariencia, pero poderosa frente al peligro.
Con el tiempo, Bes se convirtió en una de las deidades protectoras más populares de Egipto, sobre todo en ámbitos privados y familiares. Su imagen se utilizó como amuleto para atraer la buena fortuna, alejar el mal de ojo y fortalecer la salud de madres e hijos. A diferencia de otros dioses representados con una postura solemne, Bes suele mostrarse frontal, con gesto desafiante, lengua fuera y actitud casi cómica, una combinación que reflejaba tanto su poder protector como su capacidad para ahuyentar lo malvado mediante el miedo y la risa.

una estatua de Bes
Adoración
Las imágenes del dios se guardaban en las casas para protegerlo del mal y por eso se le mostraba de forma muy diferente a los demás dioses. Normalmente, los dioses se mostraban de perfil, pero Bes aparecía en retrato, y a veces con una túnica de soldado, para parecer listo para lanzar un ataque a cualquier mal que se acercara.
En el Reino Nuevo, los tatuajes de Bes podían encontrarse en los muslos de bailarinas, músicos y sirvientas.
Como muchos dioses egipcios, el culto a Bes se exportó a ultramar, y fue popular entre los fenicios y los chipriotas (antiguos).
Propósito
Bes, el dios de la familia, protegía a los niños de los peligros de las serpientes y los escorpiones. Al igual que el dios hipopótamo Taweret, Bes era el protector de las mujeres en el parto. Los egipcios colocaban una estatua en su habitación o una talla sobre su cama para protegerlas de los malos sueños. Traía buena suerte y buena salud a todos los que le honraban. Esta deidad doméstica era también el dios de la música, la danza y el placer.
Descripción física
Bes aparecía de cara, a diferencia de los demás dioses, que estaban dibujados de perfil. Este enano de piernas anchas y gran barriga llevaba una piel de animal y un tocado de plumas. Blandía un arma o tocaba un instrumento musical mientras daba saltos. La cola de Bes y la melena de león destacaban sobre sus rasgos enanos. Con la lengua fuera o enseñando los dientes, este dios tenía un lugar en todos los hogares.

Una gran cuenta de collar, llamada amuleto, con forma de Bes, propiedad del Childrens Museum de Indianápolis
Historia
Bes comenzó como múltiples demonios, que se transformaron en un león criado como su primera forma combinada. Su poder aumentó desde el Reino Antiguo hasta el Reino Nuevo. Comenzó siendo el protector del faraón, pero pasó a ser adorado por los civiles. En el Reino Nuevo, la forma femenina, Beset, se desarrolló a partir de Bes. Los objetos con su representación eran comunes en un ámbito muy amplio, que incluía el África subsahariana, la actual Turquía, Chipre, Siria y Asiria. Esto implica que Bes era muy popular en Oriente Medio. El hecho de que Bes fuera representado de cara sugiere que era originario de África.
Preguntas y respuestas
P: ¿Quién era Bes?
R: Bes era un antiguo dios egipcio protector de las mujeres embarazadas, los recién nacidos y la familia.
P: ¿Qué vestía Bes?
R: Bes vestía una piel de león y era un enano.
P: ¿Cómo ahuyentaba Bes a los demonios durante el parto?
R: Bes bailaba por la habitación, agitando su sonajero y gritando para ahuyentar a los demonios que pudieran lanzar una maldición sobre el niño.
P: ¿Qué creían los egipcios cuando un bebé reía o sonreía sin motivo?
R: Los egipcios creían que Bes estaba en algún lugar de la habitación haciendo muecas divertidas.
P: ¿Con qué estaba relacionado el nombre de Bes?
R: El nombre de Bes parece estar relacionado con una palabra nubia para gato, besa, que significa literalmente protector.
P: ¿Por qué Bes fue señalado como digno de culto en Egipto?
R: Naturalmente, Bes era señalado como digno de culto en Egipto porque los egipcios tenían gatos para atacar a las serpientes y a las criaturas que podían arruinar las cosechas, como los ratones.
P: ¿Cuál era el papel de Bes tras el nacimiento de un niño?
R: Después de que naciera el niño, Bes se quedaba a su lado.
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