Las verrugas son crecimientos en la piel. A menudo se asemejan a ampollas sólidas. Por lo general, aplicar presión sobre una verruga provoca dolor. Las verrugas están causadas por virus de la familia del VPH. Como hay muchos tipos de virus en la familia del VPH, también hay muchos tipos de verrugas. En la mayoría de los casos, las verrugas no son peligrosas, pero pueden causar mucho dolor.

El virus infecta las células de la piel; si estas células de la piel se desplazan a otras zonas, pueden crecer allí nuevas verrugas. Las verrugas contienen tejido que sangra fácilmente. El sangrado de este tejido permite que la verruga se extienda a otros lugares. En general, entrar en contacto con el tejido infectado propaga la infección.

Hay diferentes maneras de deshacerse de una verruga:

¿Qué son exactamente las verrugas?

Las verrugas son pequeñas protuberancias causadas por la infección de la piel por determinados tipos del virus del papiloma humano (VPH). Se forman por un crecimiento rápido y localizado de células de la piel y pueden aparecer aisladas o en grupos. Su aspecto varía según el tipo y la ubicación: algunas son rugosas, otras lisas, y otras forman callosidades dolorosas en las plantas de los pies.

Causas y tipos de VPH

El VPH es un conjunto grande de virus; distintos tipos causan distintos tipos de verrugas. Por ejemplo:

  • Verrugas vulgares o comunes: a menudo en manos y dedos (frecuente en niños), asociadas a tipos como el HPV-2 y HPV-4.
  • Verrugas plantares: crecen en las plantas de los pies y pueden ser dolorosas al caminar; suelen ser causadas por otros subtipos del VPH.
  • Verrugas planas: pequeñas y lisas, a menudo en la cara, manos o piernas.
  • Verrugas genitales (condilomas): en los genitales y la zona anal; en general están relacionadas con los tipos HPV-6 y HPV-11 (estos son diferentes de los tipos de alto riesgo asociados al cáncer).

El período entre la exposición al virus y la aparición de la verruga puede variar desde semanas hasta varios meses.

Síntomas

  • Protuberancia en la piel, de textura variable (áspera, lisa o con pequeñas manchas negras que son vasos sanguíneos trombosados).
  • Dolor o molestia al presionar, especialmente en las verrugas plantares.
  • Sangrado fácil si se raspan o lesionan.
  • En el caso de verrugas genitales, pueden causar picor, secreción o molestias durante las relaciones sexuales.

Transmisión y factores de riesgo

Las verrugas se transmiten por contacto directo con la piel infectada o por contacto con superficies u objetos contaminados (toallas, limas, calzado). El riesgo aumenta cuando la piel está húmeda o lesionada. Factores que facilitan la aparición o persistencia incluyen:

  • Edad (niños y adolescentes son más propensos).
  • Estados de inmunosupresión (VIH, tratamientos inmunosupresores).
  • Microlesiones en la piel (cortes, rasguños).

Diagnóstico

El diagnóstico suele ser clínico, a partir del aspecto y la localización de la lesión. En casos dudosos, el médico puede raspar la verruga para observar los puntos negros característica o pedir una biopsia si hay sospecha de otra enfermedad. Para las lesiones genitales, el profesional puede usar técnicas específicas y, en ocasiones, pruebas para virus de alto riesgo si hay indicación.

Opciones de tratamiento

Muchas verrugas desaparecen solas con el tiempo (meses a años). Si provocan dolor, sangrado, molestias estéticas o se extienden, existen varias opciones:

  • Tratamientos caseros y de venta libre:
    • Ácido salicílico en parches o líquidos: suaviza y elimina capas de piel infectada; requiere aplicación diaria y constancia (semanas).
    • Método del «duct tape» (cinta adhesiva): la evidencia es variable, pero consiste en cubrir la verruga con cinta durante varios días, alternando con remojo y lijado.
    • Remedios populares (vinagre de manzana, ajo): pueden provocar irritación y no tienen la misma evidencia que tratamientos aprobados.
  • Tratamientos realizados por un profesional de la salud:
    • Crioterapia: aplicación de nitrógeno líquido que congela la verruga; puede requerir varias sesiones y suele producir ampolla y costra.
    • Electrocirugía y curetaje: quemar la verruga con corriente eléctrica y rasparla; efectivo pero puede dejar cicatriz.
    • Excisión quirúrgica: eliminación con bisturí, indicada en algunas verrugas persistentes.
    • Láseres: para casos rebeldes; costo más alto y posible riesgo de cicatriz.
    • Inmunoterapia tópica o sistémica: fármacos que estimulan la respuesta inmunitaria para eliminar la verruga (p. ej. imiquimod para algunas verrugas, entre otras opciones).
    • Terapias físicas como ácido tricloroacético (TCA) para verrugas genitales bajo supervisión médica.
  • Tratamiento específico para verrugas genitales:
    • Medicamentos tópicos recetados (podofilina/podophyllotoxina, imiquimod, sinecatequinas) según la situación y si la paciente está embarazada algunos se evitan.
    • Procedimientos médicos: crioterapia, TCA, extirpación quirúrgica o láser.
    • Es importante el control y la orientación médica, ya que las verrugas genitales se transmiten por contacto sexual y pueden requerir seguimiento.

Consejos prácticos para el tratamiento en casa (si procede)

  • Antes de aplicar ácido salicílico: suavizar la zona con agua tibia y limar la superficie con una lima o piedra pómez con cuidado.
  • Aplicar el producto siguiendo instrucciones del envase, cubrir si se indica y proteger la piel sana alrededor con vaselina o apósito.
  • Tener paciencia: el tratamiento puede durar semanas; si hay empeoramiento, dolor intenso o infección, acudir a un profesional.

Prevención

  • Evitar el contacto directo con verrugas propias o ajenas; no rascar ni tocar verrugas y lavarse las manos tras manipularlas.
  • No compartir objetos personales como limas, toallas, cortaúñas o calzado.
  • Mantener los pies secos y usar calzado en lugares húmedos y públicos (piscinas, vestuarios).
  • La vacuna frente a ciertos tipos de VPH (p. ej. vacunas que incluyen los serotipos 6 y 11) protege contra las verrugas genitales causadas por esos subtipos y, sobre todo, contra tipos de VPH de alto riesgo relacionados con el cáncer. No protege frente a todos los tipos de VPH que causan verrugas cutáneas comunes.
  • Usar preservativo reduce el riesgo de transmisión sexual de verrugas genitales, pero no elimina el riesgo por contacto con piel no cubierta.

Complicaciones y pronóstico

La mayoría de las verrugas son benignas y tienden a resolverse con el tiempo, pero pueden:

  • Causar dolor persistente (especialmente en las plantas de los pies).
  • Sangrar o infectarse si se lesionan.
  • Dejar cicatriz tras ciertos tratamientos o si se raspan repetidamente.
  • Recurrir: el VPH puede quedar latente y provocar nuevas verrugas en el futuro.

Cuándo consultar al médico

Debe solicitar atención médica si:

  • La verruga es dolorosa, sangra o muestra signos de infección (enrojecimiento, calor, supuración).
  • La lesión cambia de aspecto rápidamente o crece de forma inusual.
  • Hay múltiples verrugas que se extienden o no responden a tratamientos caseros.
  • La verruga está en el área genital o anal, o si hay preocupación por transmisión sexual.
  • El paciente está embarazado o inmunodeprimido, ya que el manejo puede variar.

Verrugas en poblaciones especiales

Niños: las verrugas suelen ser frecuentes y muchas desaparecen solas; los tratamientos deben ser menos agresivos y adaptados al niño. Embarazo: algunos tratamientos tópicos o procedimientos quirúrgicos se evitan; las verrugas genitales pueden aumentar por cambios inmunitarios. Personas inmunodeprimidas: las verrugas pueden ser más extensas, persistentes y difíciles de tratar; requieren manejo especializado.

En resumen: las verrugas son comunes y generalmente benignas, causadas por distintos tipos de VPH. Existen múltiples tratamientos —desde medidas caseras hasta procedimientos médicos— y la elección depende del tipo, la localización, los síntomas y la salud del paciente. Consulte siempre con un profesional de la salud antes de iniciar tratamientos más agresivos o si tiene dudas sobre una lesión.