Wade-Giles (chino simplificado: 威妥玛拼音 o 韦氏拼音; chino tradicional: 威妥瑪拼音; pinyin: wēituǒmǎ pīnyīn), a veces abreviado Wade, es un sistema de romanización del idioma chino. Se basa en la forma de mandarín utilizada en Pekín. El sistema fue elaborado por Thomas Wade a mediados del siglo XIX y desarrollado completamente en el diccionario chino-inglés de Herbert Giles de 1892. Aunque moderno para su época, refleja las convenciones fonéticas y tipográficas del mundo anglófono de entonces.
Origen e historia
Wade-Giles nació en un contexto de contactos diplomáticos, misionales y académicos entre China y Europa en el siglo XIX. Thomas Wade propuso las bases; Herbert Giles sistematizó y amplió el sistema en su diccionario de 1892, de modo que la combinación recibe ambos apellidos. Durante gran parte del siglo XX fue el principal sistema de transliteración en el mundo angloparlante y se empleó en numerosos libros de referencia, mapas y trabajos académicos. Sustituyó al sistema de romanización basado en Nanjing, que había sido habitual hasta finales del siglo XIX.
Características principales
- Uso del apóstrofe para marcar la aspiración: una de las características más distintivas de Wade-Giles es que marca las consonantes aspiradas con un apóstrofe. Por ejemplo, en Wade-Giles p'ing representa el sonido que en pinyin se escribe ping (aspirado), mientras que ping en Wade-Giles representa el sonido no aspirado que en pinyin se escribe bing.
- Representación de la oposición entre sonidos aspirados y no aspirados en lugar de la oposición sonora/ sorda que tienen las lenguas europeas: el chino distingue aspiración y no aspiración; Wade-Giles refleja esto mediante el apóstrofe en vez de usar letras distintas para sonidos sonoros.
- Tratamiento de sílabas y separación: en muchos usos Wade-Giles separa sílabas con guion (por ejemplo, Ch'eng-tu) y, en obras más técnicas, podía emplear marcas diacríticas o números para indicar tonos; sin embargo, en publicaciones generales los tonos rara vez se anotaban.
Ejemplos y problemas de lectura
La convención del apóstrofe causó confusión entre lectores no familiarizados con el sistema. Al ignorar el apóstrofe, se producen lecturas e interpretaciones erróneas que dieron lugar a grafías consolidadas en occidente, como Tao (por lo correcto Dao en pinyin), tai chi (por taiji) y kung fu (por gongfu). Las formas en las que se omite sistemáticamente el apóstrofe o se adaptan otras convenciones reciben a veces el nombre coloquial de "Wade-Giles bastardos".
Diferencias con el sistema pinyin
El sistema Pinyin (Hanyu Pinyin), desarrollado y promovido por la República Popular China a partir de la década de 1950 y adoptado internacionalmente desde la segunda mitad del siglo XX, simplifica y unifica muchas convenciones. Algunas diferencias concretas:
- Marcado de aspiración: Wade-Giles usa apóstrofes; pinyin usa letras distintas (p, b; t, d; k, g) para distinguir aspirado y no aspirado desde la perspectiva del lector europeo moderno.
- Ortografía de combinaciones consonánticas y vocales: algunas secuencias se escriben de modo muy distinto (por ejemplo, 北京 fue escrito históricamente como Pei-ching en Wade-Giles, mientras que en pinyin es Běijīng).
- Tonos: pinyin usa marcas diacríticas estándar (macron, acute, caron, grave) para indicar tonos cuando se desea; Wade-Giles solía omitir tonos en usos no técnicos o emplearlos con otros sistemas menos homogéneos.
Uso histórico y situación actual
Wade-Giles se empleó en todos los libros sobre China publicados antes de 1979 y sigue apareciendo en fuentes históricas, bibliográficas y en nombres propios que se fijaron en esa época. En la actualidad, Wade-Giles ha sido mayoritariamente sustituido por el Pinyin, que actúa como norma internacional para la romanización del chino mandarín. No obstante, Wade-Giles perdura en:
- Topónimos y nombres personales establecidos históricamente en occidente.
- Publicaciones académicas antiguas y algunos repertorios lingüísticos.
- Taiwán (República de China), donde históricamente fue de uso común; en las últimas décadas muchas instituciones y señales han ido adoptando sistemas basados en pinyin (y en algunos casos Tongyong Pinyin), aunque formas tradicionales siguen visibles en nombres de calles, estaciones y apellidos romanizados.
Limitaciones y legado
Entre las limitaciones del Wade-Giles se cuentan la dependencia en lectores instruidos para interpretar correctamente el apóstrofe y la falta de uniformidad en la representación de tonos en obras no especializadas. Aun así, su importancia histórica es considerable: las transliteraciones fijadas por Wade-Giles forman parte del registro histórico y cultural (literatura, mapas, nombres) y por eso siguen siendo relevantes para filólogos, historiadores y bibliotecarios. Para la mayoría de usos modernos —educación, enseñanza del chino, señalética internacional— se recomienda emplear Pinyin, aunque el conocimiento de Wade-Giles facilita la lectura de textos y referencias antiguas.
Consejos prácticos
- Al consultar fuentes antiguas o bibliotecas, reconozca que muchas entradas pueden estar en Wade-Giles; familiarizarse con la regla del apóstrofe ayuda a identificar las correspondencias con pinyin.
- Para transcribir nombres propios actuales siga la norma vigente en el país o la institución (por ejemplo, Hanyu Pinyin en la República Popular China; variantes históricas o locales en Taiwán).
- Use recursos y tablas de correspondencias confiables cuando convierta textos entre Wade-Giles y pinyin para evitar pérdidas de información fonética (especialmente importante en trabajos académicos).
En resumen, Wade-Giles fue durante décadas la romanización dominante en el mundo anglosajón y mantiene un legado considerable en nombres y literatura. Conocer sus principios —especialmente el uso del apóstrofe para la aspiración— facilita la lectura de fuentes antiguas y la comprensión de por qué algunas grafías occidentales del chino difieren de las formas modernas en pinyin.