El territorio de la cuenca del Sarre (en alemán: Saarbeckengebiet, Saarterritorium; en francés: Le Territoire du Bassin de la Sarre) solía llamarse el Sarre o el alemán: Saargebiet. Fue un territorio gobernado por la Sociedad de Naciones en virtud del Tratado de Versalles durante 15 años a partir de 1920.
Su población en 1933 era de 812.000 habitantes y su capital era Saarbrücken.
Estaba formado por partes de la provincia prusiana del Rin y del Palatinado bávaro del Rin. Era un poco más pequeño que el moderno estado alemán del Sarre.
Contexto y objeto de la administración internacional (1920–1935)
Tras la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles dispuso que la cuenca carbonífera del Sarre quedara administrada por la Sociedad de Naciones durante un período de 15 años. El objetivo principal fue garantizar la explotación de sus recursos —especialmente las minas de carbón— como compensación por los daños de guerra y como mecanismo de seguridad en las relaciones franco-alemanas. Durante ese lapso se estableció además la celebración de un plebiscito al término del mandato para que la población decidiera su futuro político.
Administración y régimen político
El Sarre fue gobernado por una Comisión del Gobierno nombrada por la Sociedad de Naciones; esta autoridad internacional tenía amplias competencias en asuntos exteriores, seguridad y administración de los bienes relacionados con la industria del carbón. Al mismo tiempo existían instituciones locales y municipales que atendían los asuntos internos, pero con competencias limitadas frente a la Comisión internacional. Francia obtuvo derechos especiales sobre la explotación de las minas de carbón del territorio como parte de las indemnizaciones previstas por el Tratado.
Economía y sociedad
La economía del territorio se basaba en la minería del carbón y en la industria siderúrgica asociada; estas actividades determinaron su importancia estratégica y económica. La región estaba fuertemente industrializada y contaba con una fuerte tradición obrera. Lingüísticamente y culturalmente predominaba el alemán (con dialectos locales), aunque la influencia francesa era notable en la administración y en algunas zonas. En materia religiosa, la población era mayoritariamente católica y protestante, como en otras zonas del oeste alemán.
El plebiscito de 1935 y reincorporación a Alemania
Al terminar los 15 años de administración internacional se celebró el plebiscito previsto por el tratado. El referéndum tuvo lugar el 13 de enero de 1935; la opción de reincorporarse a Alemania obtuvo la gran mayoría de votos —aproximadamente el 90,7%—, mientras que una minoría votó por la permanencia bajo la Sociedad de Naciones o por la unión con Francia. Tras la votación, el territorio fue reincorporado a Alemania y la reintegración oficial se llevó a cabo en marzo de 1935.
Consecuencias y marco posterior (breve)
La resolución del estatus del Sarre en 1935 alivió temporalmente una de las tensiones surgidas tras la guerra, pero la región volvió a ser objeto de disputas tras la Segunda Guerra Mundial. Tras 1945 quedó de nuevo bajo influencia francesa y, más tarde, evolucionó hasta constituir el moderno estado del Sarre dentro de la República Federal de Alemania (proceso definitivo culminado en 1957). No obstante, el período 1920–1935 sigue siendo decisivo para entender la importancia estratégica del Sarre, su papel industrial y las tensiones nacionales entre Francia y Alemania en el periodo de entreguerras.

