Saltar al contenido
Inicio

Adenoidectomía: extirpación quirúrgica de las adenoides

La adenoidectomía es la extirpación quirúrgica del tejido adenoideo, sobre todo en niños, para aliviar obstrucción nasal, infecciones de oído o trastornos del sueño. Procedimiento, recuperación, riesgos y alternativas.

Panorama general

Una adenoidectomía es la extirpación quirúrgica de las adenoides, un conjunto de tejido linfoide situado en lo alto de la garganta, detrás de la nariz, en la parte posterior de la nasofaringe. La operación es un procedimiento habitual en niños y la realiza un cirujano otorrinolaringólogo como forma de cirugía. Por lo general se hace bajo anestesia (del griego, con raíces que significan «sin sensación»), de modo que el paciente duerme y no siente dolor durante el procedimiento. La recuperación suele ser breve, a menudo de manera ambulatoria, aunque la duración varía según la edad y los procedimientos asociados.

Galería de imágenes

2 Imágenes

Anatomía y función de las adenoides

Las adenoides forman parte de un anillo de tejido linfoide que incluye las amígdalas y otras estructuras inmunitarias de la garganta. Durante la primera infancia participan en las respuestas inmunitarias y ayudan al organismo a reconocer microbios inhalados o ingeridos, pero tienden a reducirse a medida que los niños crecen y son mucho más pequeñas en la adolescencia tardía y la edad adulta (adulto).

Indicaciones habituales para la extirpación

La adenoidectomía se recomienda cuando unas adenoides aumentadas de tamaño o infectadas de forma crónica causan problemas importantes. Las indicaciones típicas incluyen:

  • Obstrucción nasal crónica o respiración por la boca que interfiere con el sueño o el desarrollo
  • Trastornos respiratorios obstructivos del sueño o sospecha de apnea del sueño
  • Infecciones recurrentes o persistentes del oído medio (otitis media) asociadas a disfunción de la trompa de Eustaquio
  • Rinosinusitis crónica o adenoiditis repetida que no se controla con tratamiento médico
  • Cambios del habla relacionados con la obstrucción nasal (resonancia hiponasal)

Procedimiento y recuperación

La operación puede realizarse con varias técnicas: curetaje a ciegas, cauterización por succión o, bajo guía endoscópica, con instrumentos como un microdebridador. Con frecuencia se combina con una amigdalectomía (adenotonsilectomía) cuando ambos tejidos presentan problemas. La anestesia general se usa habitualmente en los niños para que el procedimiento sea breve y el niño esté cómodo. Después, los pacientes se observan hasta que están despiertos y pueden tragar; la mayoría se marcha el mismo día. El dolor suele ser leve en comparación con la amigdalectomía y la actividad normal se retoma en días, no en semanas.

Resultados, riesgos y consideraciones importantes

Muchos niños experimentan una mejor respiración, menos infecciones de oído y un sueño más reparador después de la adenoidectomía. Entre las posibles complicaciones se incluyen sangrado, infección, cambios transitorios en la voz o el habla nasal y, rara vez, insuficiencia velofaríngea (una fuga nasal temporal durante el habla). En algunos casos el tejido adenoideo puede volver a crecer o los síntomas persistir si intervienen otros factores. La extirpación de las adenoides tiene poco efecto perjudicial a largo plazo sobre la inmunidad general, porque otros tejidos linfoides compensan su función (inmunidad).

Alternativas y contexto

Antes de recomendar la cirugía, los clínicos suelen probar medidas médicas como antibióticos para las infecciones, corticosteroides intranasales para la inflamación o la derivación para colocar tubos de timpanostomía cuando predomina el derrame del oído medio. La decisión de operar equilibra la gravedad de los síntomas, el impacto sobre el desarrollo o el sueño y la respuesta al tratamiento conservador. La adenoidectomía ha sido una opción terapéutica estándar para los cuadros obstructivos e infecciosos pediátricos, y los métodos quirúrgicos modernos han reducido los riesgos al tiempo que mejoran la recuperación.

Las causas del aumento de tamaño de las adenoides suelen ser de origen infeccioso o inflamatorio, e implican estímulos virales o bacterianos repetidos (infecciones virales o bacterianas). Para más detalles clínicos y orientación para profesionales, consulte recursos especializados y guías quirúrgicas locales (referencia de cirugía, anatomía y localización, tejido adenoideo, etimología de anestesia, consideraciones en adultos, implicaciones inmunitarias, atención anestésica, causas infecciosas).

Artículos relacionados

Autor

AlegsaOnline.com Adenoidectomía: extirpación quirúrgica de las adenoides

URL: https://es.alegsaonline.com/art/969

Compartir