Adenoides: qué son, funciones y tratamientos (amígdalas faríngeas)
Adenoides: descubre qué son, sus funciones, síntomas y tratamientos (incluida la adenoidectomía) para cuidar la salud respiratoria infantil.
Las adenoides (también llamadas amígdalas faríngeas o amígdalas nasofaríngeas) son tejidos situados en la parte posterior de la nariz. Se encuentran en la parte de la nariz que se une a la boca.
En la mayoría de los niños forman una suave protuberancia en la parte superior y posterior del conducto de aire de la nariz.
La extirpación de las adenoides mediante cirugía se denomina adenoidectomía.
¿Qué función tienen las adenoides?
Las adenoides forman parte del sistema inmunitario local en la garganta y la nariz. Están compuestas por tejido linfoide que ayuda a detectar y combatir gérmenes que entran por las vías respiratorias superiores. En la infancia contribuyen a la producción de anticuerpos y a la maduración del sistema inmune frente a infecciones frecuentes.
Desarrollo y cambios con la edad
Las adenoides son más grandes en la infancia y suelen alcanzar su máximo tamaño entre los 3 y 7 años. A medida que el niño crece, normalmente disminuyen de tamaño (involucionan) y en la adolescencia o juventud suelen ser mucho menos relevantes, pudiendo llegar a ser prácticamente imperceptibles en el adulto.
Problemas comunes relacionados con las adenoides
Aunque las adenoides cumplen una función defensiva, pueden causar problemas cuando se inflaman o aumentan de tamaño (hipertrofia). Entre las situaciones más frecuentes están:
- Hipertrofia adenoidea: agrandamiento que puede obstruir el paso del aire por la nariz.
- Infecciones repetidas (adenoiditis): episodios de inflamación e infección que provocan secreción nasal y fiebre.
- Otitis media con derrame: acumulación de líquido en el oído medio por disfunción de la trompa de Eustaquio.
- Problemas respiratorios durante el sueño: ronquido, respiración por la boca y, en casos graves, apnea obstructiva del sueño.
- Alteraciones de la voz y del habla: voz nasal o dificultad para pronunciar por obstrucción nasal crónica.
Síntomas que pueden indicar un problema
- Nasalidad crónica o dificultad para respirar por la nariz.
- Boca abierta y respiración por la boca, sobre todo durante el sueño.
- Ronquidos, pausas en la respiración nocturna o sueño inquieto.
- Infecciones de oído recurrentes, pérdida auditiva fluctuante o sensación de oído "tapado".
- Secreción nasal persistente o mal olor nasal.
- Dolor de garganta recurrente o malestar al tragar (menos frecuente solo por adenoides).
Cómo se diagnostican
El diagnóstico lo realiza habitualmente un pediatra o un otorrinolaringólogo (ENT) mediante:
- Exploración física y examen de la garganta y nariz.
- Nasofaringoscopia o endoscopia nasal (visualización directa con una cámara pequeña).
- Radiografía lateral de la nasofaringe en casos seleccionados.
- Pruebas auditivas (audiometría, timpanometría) si hay sospecha de afectación del oído medio.
Opciones de tratamiento
El tratamiento depende de la causa y de la gravedad de los síntomas. Puede ser conservador o quirúrgico.
Tratamiento conservador
- Observación: en muchos niños con ligera hipertrofia sin complicaciones se recomienda vigilar porque las adenoides suelen reducirse con la edad.
- Medicamentos: antibióticos para infecciones agudas, y en algunos casos corticoides nasales tópicos (sprays) para reducir la inflamación.
- Medidas de apoyo: irrigaciones nasales con solución salina, manejo de alergias si están presentes (antihistamínicos, control ambiental).
Tratamiento quirúrgico (adenoidectomía)
La adenoidectomía es la extracción quirúrgica de las adenoides. Se realiza con anestesia general y suele ser un procedimiento ambulatorio. Indicaciones frecuentes para considerar cirugía incluyen:
- Otitis media con derrame persistente que causa pérdida auditiva durante varios meses.
- Obstrucción nasal importante con ronquido, respiración por la boca o apnea obstructiva del sueño.
- Infecciones adenoideas recurrentes que no responden al tratamiento médico (por ejemplo, varias infecciones al año pese a cuidado adecuado).
- Sinusitis crónica relacionada con obstrucción nasofaríngea.
A menudo la adenoidectomía se realiza junto con la extirpación de las amígdalas (amigdalectomía) o con la colocación de tubos de ventilación timpánica (drenajes) si hay problemas de oído.
Riesgos y recuperación
La adenoidectomía es en general segura, pero como toda intervención tiene riesgos: sangrado, infección, reacción a la anestesia y, raramente, insuficiencia velofaríngea (dificultad para sellar la nariz al hablar, que suele ser transitoria). Tras la cirugía los pacientes pueden presentar dolor de garganta, secreción nasal y mal aliento durante unos días.
La recuperación típica incluye reposo relativo durante 24–48 horas, dieta blanda los primeros días y regreso progresivo a la actividad normal en una semana. La mejora de síntomas respiratorios y de oído suele observarse en días a semanas.
Pronóstico
En la mayoría de los niños la eliminación de adenoides mejora la respiración nasal, reduce episodios de otitis media con derrame y mejora el sueño. En algunos casos (especialmente si la cirugía se hace muy pronto), pueden quedar restos de tejido que provocan recidiva, aunque esto es poco frecuente.
Cuándo consultar al médico
Consulte con el pediatra o un otorrinolaringólogo si su hijo presenta:
- Respiración permanente por la boca o ronquidos intensos.
- Pausas respiratorias durante el sueño o somnolencia diurna.
- Infecciones de oído repetidas o pérdida de audición sospechada.
- Secreción nasal persistente o infecciones que no mejoran con el tratamiento habitual.
Un diagnóstico y tratamiento adecuados permiten mejorar la calidad de vida del niño y prevenir complicaciones relacionadas con el sueño, el oído y el desarrollo facial y del habla.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué son las adenoides?
R: Las adenoides son tejidos que se encuentran en la parte posterior de la nariz, en el punto en el que la nariz se une a la boca.
P: ¿Cuál es otro nombre para las adenoides?
R: Las adenoides también se conocen como amígdalas faríngeas o amígdalas nasofaríngeas.
P: ¿Qué hacen las adenoides?
R: Las adenoides ayudan a atrapar las bacterias y los virus que entran en el organismo a través de la nariz.
P: ¿Qué aspecto tienen las adenoides en la mayoría de los niños?
R: En la mayoría de los niños, las adenoides se presentan como una protuberancia blanda en la parte superior y posterior del conducto respiratorio de la nariz.
P: ¿Cómo se denomina la extirpación quirúrgica de las adenoides?
R: La extirpación quirúrgica de las adenoides se denomina adenoidectomía.
P: ¿Por qué puede necesitar alguien que le extirpen las adenoides?
R: Puede ser necesario extirpar las adenoides si están agrandadas o si se infectan con frecuencia, provocando problemas respiratorios u otros problemas de salud.
P: ¿En qué parte del cuerpo se encuentran las adenoides?
R: Las adenoides están situadas en la parte posterior de la nariz, en la parte donde se une con la boca.
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