Squanto (o Tisquantum, c. 1580? – noviembre de 1622) fue un nativo americano de la aldea de Patuxet, perteneciente a la confederación Wampanoag. A comienzos del siglo XVII fue capturado por traficantes ingleses y llevado a Europa; pasó tiempo en Inglaterra, donde aprendió el idioma y trabajó con marinos y comerciantes. Regresó a la región de Nueva Inglaterra alrededor de 1619, tras años de ausencia.

Cuando llegaron los peregrinos en 1620 al Nuevo Mundo, Squanto desempeñó un papel clave como intérprete, guía y mediador. Les enseñó técnicas prácticas para la supervivencia en la región: cómo sembrar maíz utilizando preparado de pescado como abono, cómo pescar y cómo aprovechar los recursos locales. Estas instrucciones fueron decisivas para que la colonia de Plymouth superara su primer invierno y estableciera cultivos que garantizaron alimentos.

Squanto también facilitó la comunicación entre los colonos y los líderes indígenas, como el sachem Massasoit, ayudando a negociar treguas y acuerdos de comercio. Su posición le dio influencia tanto entre los pueblos indígenas como entre los peregrinos, y los cronistas de la época ofrecen versiones contradictorias sobre sus motivaciones: algunos lo ven como un aliado indispensable, otros como alguien que intentó sacar provecho personal de su situación.

En un episodio anterior a su relación con los colonos fue víctima de violencia y estuvo a punto de ser ejecutado por miembros de otros grupos indígenas que desconfiaban de él, pero logró salvar la vida. Las fuentes difieren en detalles y motivos, lo que subraya la complejidad de las circunstancias.

Squanto murió en noviembre de 1622 mientras realizaba un viaje por el Cabo Cod. Las crónicas apuntan a una fiebre o enfermedad repentina como causa probable, aunque algunas versiones antiguas sugieren envenenamiento; no existe consenso definitivo.

Legado: Squanto es recordado por su papel en la supervivencia temprana de la colonia de Plymouth y como una figura emblemática de los primeros contactos entre europeos e indígenas en Nueva Inglaterra. Su vida ilustra tanto la cooperación posible entre comunidades diferentes como las tensiones y las tragedias ocasionadas por la colonización.