Solange Pierre o Sonia Pierre, (1963 - 4 de diciembre de 2011), fue una activista de los derechos humanos en la República Dominicana. Trabajó para acabar con el antihaitianismo, que es la discriminación de las personas de origen haitiano nacidas en Haití o en la República Dominicana. Por este trabajo, ganó el Premio Robert F. Kennedy de Derechos Humanos en 2006.

En 2010 recibió el Premio Internacional a las Mujeres de Coraje del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Trayectoria y activismo

Pierre dedicó su vida a visibilizar la situación de las personas de origen haitiano en la República Dominicana, muchas de las cuales enfrentan falta de documentación, exclusión social y laboral, y deportaciones. Fue líder y colaboradora en organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres y de las comunidades dominico-haitianas, luchando por el acceso al registro civil, la nacionalidad, la educación y la salud.

Sus acciones incluyeron la denuncia pública de prácticas discriminatorias, la organización de comunidades afectadas y la presentación de reclamos ante autoridades nacionales e instancias internacionales de derechos humanos. Por su trabajo enfrentó amenazas, estigmatización y campañas de desprestigio, lo que no la disuadió de continuar exigiendo cambios en políticas públicas y mayor protección para poblaciones vulnerables.

Reconocimientos

  • Premio Robert F. Kennedy de Derechos Humanos (2006), otorgado por su labor en favor de los derechos civiles y humanos.
  • Premio Internacional a las Mujeres de Coraje del Departamento de Estado de Estados Unidos (2010), en reconocimiento a su valentía y defensa de los derechos humanos en situaciones adversas.

Fallecimiento y legado

Sonia Pierre falleció el 4 de diciembre de 2011. Su muerte provocó numerosas manifestaciones de pesar y reconocimientos públicos, tanto dentro como fuera de la República Dominicana. Su trabajo dejó una huella importante en la lucha contra la discriminación por origen étnico y nacional, e inspiró a nuevas generaciones de activistas y organizaciones que continúan visibilizando las problemáticas de la población dominico-haitiana y defendiendo el derecho a la identidad y a la ciudadanía.

Su trayectoria es recordada como un ejemplo de defensa de los derechos humanos en contextos de fuerte polarización y exclusión social, y su nombre sigue asociado a la reivindicación de políticas más justas e inclusivas para todas las personas que habitan la isla Hispaniola.