Selección sexual: teoría de Darwin sobre competencia, ornamentos y buenos genes

Selección sexual: descubre la teoría de Darwin sobre competencia, ornamentos y "buenos genes": cómo la lucha y la elección sexual moldean la evolución y los rasgos.

Autor: Leandro Alegsa

La selección sexual es un tipo especial de selección natural. Fue propuesta por Charles Darwin como una teoría para explicar por qué ciertos rasgos aparentemente desventajosos se mantienen o se exageran en las poblaciones: porque aumentan el éxito reproductor de los individuos que los poseen.

Concepto básico

Darwin definió la selección sexual como los efectos de la "lucha entre los individuos de un sexo, generalmente los machos, por la posesión del otro sexo". En términos generales existen dos rutas por las que opera:

  • Competencia intraespecífica (intrasexual): individuos del mismo sexo compiten por acceso a parejas (por ejemplo, combates entre machos). Los rasgos favorecidos por esta competencia (cuernos, astas, gran masa corporal) se conocen como armas y forman parte de los llamados caracteres sexuales secundarios.
  • Elección de pareja (intersexual): miembros de un sexo (a menudo las hembras) prefieren aparearse con individuos que muestran ciertos rasgos (colores, cantos, rituales). Estos rasgos se llaman comúnmente ornamentos.

Mecanismos evolutivos propuestos

Existen varias explicaciones sobre por qué determinadas preferencias y ornamentos evolucionan. Entre las más citadas están:

  • Hipótesis de los "buenos genes": los ornamentos o la capacidad de lucha pueden indicar calidad genética: por ejemplo, los genes que permiten desarrollar rasgos llamativos o mantener el vigor tras el esfuerzo pueden estar ligados a una mayor resistencia a las enfermedades o a un metabolismo más eficiente. Así la pareja elige no solo el rasgo visible sino también los genes que lo acompañan.
  • Principio del handicap (Zahavi): un rasgo costoso de mantener sería honesto como señal de calidad; solo los individuos en buen estado pueden soportar ese coste.
  • Runaway de Fisher: una preferencia por un rasgo y el rasgo mismo pueden autorreforzarse genéticamente, llevando a una exageración progresiva.
  • Sesgo sensorial: preferencias pueden originarse por preadaptaciones del sistema sensorial, de modo que ciertos estímulos resultan más atractivos independientemente de su relación con la calidad.

Ejemplos y evidencia

La selección sexual es responsable de muchos de los rasgos llamativos que observamos en la naturaleza:

  • Pavo real: la cola del macho es un ornamento extremo utilizado en exhibiciones ante hembras.
  • Cérvidos (ciervos, alces): las astas son armas que emplean en combates entre machos por el acceso a las hembras.
  • Focas y elefantes marinos: gran dimorfismo sexual y peleas por territorios o harenes.
  • Aves como los bowerbirds: construcción de estructuras y objetos de color para atraer a la hembra.
  • Peces como los guppies: coloración brillante relacionada con la preferencia femenina y con la carga parasitaria.

Los estudios experimentales y observacionales han mostrado correlaciones entre ornamentación y salud, pruebas de preferencia femenina, y relaciones genéticas que apoyan varias de las hipótesis arriba mencionadas. Sin embargo, los resultados varían según el sistema y la medida de "calidad" empleada.

Costes, conflictos y variación

Los rasgos favorecidos por la selección sexual a menudo implican costes (mayor visibilidad a depredadores, gasto energético, menor supervivencia). Por eso existe un equilibrio entre la ventaja reproductiva y el coste sobre la supervivencia. Además surgen conflictos sexuales: lo que maximiza el éxito reproductor de un sexo puede perjudicar al otro, dando lugar a una coevolución antagonista (conflicto sexual).

No siempre son los machos los que compiten o las hembras las que eligen. En algunas especies hay inversión parental y roles invertidos (por ejemplo, ciertas aves zancudas o peces), de modo que la selección sexual puede actuar fuertemente sobre las hembras.

Implicaciones evolutivas y debates actuales

La selección sexual contribuye a explicar la dimorfia sexual (diferencias en aspecto y comportamiento entre sexos), la diversidad de señales sexuales y puede acelerar procesos de especiación al favorecer aislamiento reproductor. Aún hoy es objeto de investigación y debate: la fuerza relativa de los distintos mecanismos (buenos genes, handicap, runaway, sesgo sensorial), la cuantificación exacta de costes y beneficios, y la interacción entre selección natural y sexual son temas activos en la biología evolutiva.

Un autor afirma que los estudios sobre la selección sexual tienen algo importante que decirnos, a saber, "cómo los machos y las hembras llegaron a ser lo que son". Esa idea resume por qué comprender la selección sexual es clave para entender la evolución del comportamiento, la morfología y la diversidad de las especies.

Vistas modernas

dijo Ernst Mayr:

"Desde los tiempos de Darwin ha quedado claro que este tipo de selección incluye un ámbito mucho más amplio de fenómenos... en lugar de selección sexual es mejor referirse a la selección para el éxito reproductivo... está involucrada la selección genuina, no la eliminación, a diferencia de la selección de supervivencia. Teniendo en cuenta la cantidad de nuevos tipos de selección para el éxito reproductivo que se descubren año tras año, empiezo a preguntarme si no es incluso más importante que la selección para la supervivencia, al menos en ciertos organismos superiores".

Competencia entre miembros de la misma especie

Hoy en día, los biólogos dirían que ciertos rasgos evolutivos pueden explicarse por la competencia entre miembros de la misma especie. La competencia puede darse antes o después de las relaciones sexuales.

Competencia entre machos y hembras

  • Antes de la cópula, la selección intrasexual -generalmente entre machos- puede adoptar la forma de un combate entre machos. Asimismo, la selección intersexual, o elección de pareja, se produce cuando las hembras eligen entre parejas masculinas. Los rasgos seleccionados por el combate entre machos se denominan caracteres sexuales secundarios (incluidos los cuernos, la cornamenta, etc.), que Darwin describió como "armas", mientras que los rasgos seleccionados por la elección de pareja (normalmente hembra) se denominan "adornos".
  • Tras la cópula, la competencia entre machos puede adoptar la forma de competencia espermática, es decir, la competencia entre los espermatozoides de dos machos diferentes para fecundar un óvulo. en 1970. Más recientemente, ha surgido el interés por la elección críptica de la hembra, que se deshace del esperma del macho sin que éste lo sepa. Esto ocurre en una amplia gama de especies.

Conflicto sexual

Por último, se dice que el conflicto sexual se produce entre parejas reproductoras, lo que a veces lleva a una carrera armamentística evolutiva entre machos y hembras. Esto se basa en el simple hecho de que los intereses de los machos y las hembras en la reproducción son fundamentalmente diferentes.

Machos: su interés es aparearse con un gran número de hembras completamente fieles, difundiendo así sus genes ampliamente en la población.

Las hembras: Su interés es aparearse con un gran número de machos aptos, produciendo así un gran número de crías aptas y variadas. 92

Las preferencias de apareamiento de las hembras son ampliamente reconocidas como responsables de la rápida y divergente evolución de los rasgos sexuales secundarios de los machos. Las hembras de muchas especies animales prefieren aparearse con machos con adornos externos, es decir, rasgos exagerados como órganos sexuales elaborados. Por otra parte, los genes que permiten a los machos desarrollar ornamentos impresionantes o capacidad de lucha pueden simplemente mostrar una mayor resistencia a las enfermedades o un metabolismo más eficiente. Es probable que estos rasgos sean heredados por la descendencia de ambos sexos.

Imágenes principales


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Ilustración de La descendencia del hombre y la selección en relación con el sexo, de Charles Darwin, que muestra a la coqueta moñuda Lophornis ornatus, hembra a la izquierda, macho ornamentado a la derecha.

Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es la selección sexual?


R: La selección sexual es un tipo especial de selección natural que explica ciertos rasgos a través de la competencia dentro de una especie.

P: ¿Cómo definió Charles Darwin la selección sexual?


R: Charles Darwin definió la selección sexual como la lucha entre individuos de un sexo, normalmente machos, por la posesión del otro sexo.

P: ¿Qué son los caracteres sexuales secundarios?


R: Los caracteres sexuales secundarios son rasgos seleccionados por el combate entre machos, como los cuernos y la cornamenta.

P: ¿Qué son los ornamentos en el contexto de la selección sexual?


R: Los ornamentos son rasgos seleccionados por la elección de pareja y son características exageradas de la morfología.

P: ¿Prefieren las hembras a los machos con ornamentos externos en la selección sexual?


R: Sí, las hembras suelen preferir aparearse con machos que tienen ornamentos externos.

P: ¿Qué es la hipótesis de los "genes buenos" en la selección sexual?


R: La hipótesis de los "genes buenos" sugiere que los genes que permiten a los machos desarrollar ornamentos impresionantes o capacidad de lucha pueden simplemente mostrar una mayor resistencia a las enfermedades o un metabolismo más eficiente.

P: ¿Cuál es la importancia de estudiar la selección sexual según un autor?


R: Según un autor, los estudios sobre la selección sexual tienen algo importante que decirnos, a saber, "cómo los machos y las hembras llegaron a ser lo que son".


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