El escorbuto es una enfermedad por deficiencia de vitamina C. Aparece cuando el organismo no recibe suficiente cantidad de esta vitamina durante semanas o meses. Es una enfermedad prevenible y tratable, pero si no se atiende puede provocar complicaciones importantes.
Causas
La causa principal del escorbuto es la falta de consumo de frutas y verduras frescas, que son las fuentes naturales más ricas en vitamina C. Otras causas o factores que aumentan el riesgo incluyen:
- Dietas muy restrictivas o pobres en alimentos frescos.
- Alcoholismo y problemas sociales que dificultan una alimentación variada.
- Trastornos de la absorción intestinal (por ejemplo, enfermedad de Crohn) o personas sometidas a diálisis.
- Tabaquismo, que aumenta las necesidades de vitamina C.
- Bebés alimentados con fórmulas no suplementadas (casos raros en la actualidad).
- Personas mayores con dificultades para comprar o preparar alimentos frescos.
Síntomas
El escorbuto tiene muchos síntomas que suelen aparecer gradualmente. Al principio puede haber cansancio y debilidad. Con el tiempo aparecen signos más característicos:
- Manchas en la piel, especialmente en las piernas, y pequeñas hemorragias en la piel (petequias y equimosis).
- Encías inflamadas, que sangran con facilidad y pueden provocar pérdida o aflojamiento de los dientes.
- Sangrado de mucosas, como la boca, la nariz y las encías (membranas mucosas).
- Dolor e inflamación en las articulaciones y los músculos, dificultad para moverse.
- Anemia (palidez), dificultad para curar heridas y tendencia a infecciones.
- Cambios en el ánimo: sensación de tristeza o descenso del ánimo (ver depresión), irritabilidad).
- Cabello en forma de “screw” (rizado) y piel áspera en zonas foliculares en casos avanzados.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la historia clínica (dieta pobre en vitamina C) y los signos característicos. Puede confirmarse con análisis de sangre que midan los niveles plasmáticos de vitamina C. En muchos casos la sospecha clínica es suficiente para iniciar tratamiento, porque la respuesta al aporte de vitamina C suele ser rápida.
Tratamiento
El escorbuto se cura con suplementos de vitamina C y la corrección de la dieta:
- Suplementos orales de vitamina C: en general se administran dosis de 100–500 mg al día durante unos días a semanas, hasta la mejoría clínica, y después se mantiene una dosis de mantenimiento adecuada.
- En casos graves con incapacidad para tomar por vía oral o con malabsorción marcada puede ser necesario administrar vitamina C por vía intravenosa bajo supervisión médica.
- Las mejorías suelen ser rápidas: la fatiga y el sangrado pueden mejorar en 24–72 horas; la curación completa de lesiones y recuperación general puede tardar semanas.
Prevención
La mejor prevención del escorbuto es una dieta que incluya diariamente alimentos ricos en vitamina C. Ejemplos de alimentos con alto contenido en vitamina C:
- Cítricos: naranjas, limones, pomelos.
- Kiwi, fresas, papaya y otras frutas frescas.
- Pimientos (especialmente los rojos), brócoli, coles, tomates y espinacas.
- Papas y batatas.
La vitamina C es sensible al calor y al almacenamiento prolongado, por lo que consumir frutas y verduras crudas o poco cocidas, o usar productos congelados frescos, ayuda a mantener su contenido. En personas con dietas limitadas o riesgo elevado, los suplementos pueden ser una alternativa segura bajo indicación médica.
Grupos de riesgo y complicaciones
Hoy en día el escorbuto es poco frecuente, pero puede aparecer en:
- Personas mayores aisladas, con mala alimentación.
- Personas con trastornos alimentarios, adicciones o situaciones de pobreza.
- Pacientes con enfermedades que reducen la absorción de nutrientes.
Si no se trata, el escorbuto puede causar complicaciones como infecciones repetidas, anemia severa, pérdida de dientes y problemas óseos en niños. Con tratamiento oportuno la mayoría de las personas se recupera completamente.
Recomendaciones prácticas
- Procura una dieta variada con frutas y verduras frescas todos los días.
- Cocina al vapor o consume crudo cuando sea posible para conservar la vitamina C.
- Si fumas, considera que necesitas más vitamina C y busca asesoramiento nutricional.
- Si presentas síntomas como sangrado de encías, fatiga intensa o heridas que no curan, consulta con un profesional de la salud.
Breve nota histórica
En el pasado, los marineros solían padecer escorbuto durante largos viajes sin acceso a frutas y verduras frescas. El descubrimiento del papel de los cítricos en su prevención fue clave para la salud en la navegación y la exploración.
En resumen: el escorbuto es prevenible y tratable con una ingesta adecuada de vitamina C. Ante signos compatibles, la detección temprana y el aporte de la vitamina evitan complicaciones graves.

