El Príncipe Andrés, Duque de York, KG, GCVO, CD, ADC(P) (Andrew Albert Christian Edward, nacido el 19 de febrero de 1960) es un miembro de la Familia Real Británica, segundo hijo de la Reina Isabel II y del Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo. Lleva el título de Duque de York desde 1986 y es el octavo en la línea de sucesión al trono del Reino Unido.
El Príncipe Andrés nació en el Palacio de Buckingham, en Londres. Estudió en el Heatherdown Preparatory School de Berkshire (Inglaterra) y en el Gordonstoun de Escocia. El Príncipe Andrés no fue a la universidad, sino al Britannia Royal Naval College. En la Marina, sirvió en la Guerra de las Malvinas, y continuó su carrera, llegando a ser comandante en 1999 y capitán honorario en 2001.
En 1986, el Príncipe Andrés se casó con Sarah Ferguson, la hija menor de Ronald Ferguson, entrenador de polo del Príncipe de Gales. De este matrimonio nacieron dos hijas: La princesa Beatriz y la princesa Eugenia. Andrés y Sarah se separaron en 1992 y se divorciaron en mayo de 1996.
En noviembre de 2019, el príncipe Andrés fue entrevistado para el programa de televisión de la BBC Newsnight el 16 de noviembre de 2019. El entrevistador habló de la amistad de Andrés con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein antes de su muerte. La entrevista fue muy mala para la familia real británica, porque muchas personas que vieron la entrevista pensaron que el príncipe Andrés era poco comprensivo con las víctimas de Epstein. A partir del 20 de noviembre, no tiene funciones reales oficiales.
Trayectoria profesional y funciones públicas
Durante décadas, el Príncipe Andrés combinó su carrera militar con una intensa actividad pública: representó a la Corona en numerosos actos oficiales, ocupó patronazgos en organizaciones benéficas y participó en misiones para promover el comercio y la inversión británica en el extranjero. Su experiencia en la Royal Navy le valió reconocimiento público y le permitió mantener una presencia visible en asuntos relacionados con las fuerzas armadas y las actividades caritativas vinculadas a la defensa.
Vínculo con Jeffrey Epstein y consecuencias públicas
La relación de Andrés con Jeffrey Epstein, un financiero acusado y condenado por delitos sexuales, se convirtió en objeto de escrutinio público tras la detención de Epstein y, sobre todo, después de su muerte en 2019 mientras estaba bajo custodia en Estados Unidos. Varias personas y medios señalaron contactos y encuentros entre Epstein y el príncipe en distintos momentos de los años 90 y 2000.
Además de la crítica pública, surgieron acusaciones concretas: una demandante, Virginia Giuffre (nacida Roberts), afirmó que Andrew la había agredido sexualmente cuando ella era menor de edad según la legislación de Nueva York. El príncipe negó categóricamente las acusaciones.
Acciones legales y estado actual
En 2021 se presentó en Estados Unidos una demanda civil relacionada con esas acusaciones. En enero de 2022 las partes alcanzaron un acuerdo extrajudicial por una suma económica no revelada; el acuerdo incluyó una declaración de intención de aportar fondos a organizaciones benéficas en apoyo a las víctimas, y en la comunicación pública se indicó que el Príncipe Andrés no admitía responsabilidad al aceptar el acuerdo. Tras el acuerdo, el Palacio de Buckingham anunció cambios en su estatus institucional: fue relevante la decisión de que no desempeñaría funciones públicas en nombre de la Corona y se le retiraron ciertos patronazgos y cargos honorarios vinculados a la familia real.
Repercusión y situación personal
El caso tuvo un impacto significativo en la reputación del Príncipe Andrés y en la percepción pública de la monarquía británica. Si bien mantiene el título de Duque de York y sigue siendo padre de la princesa Beatriz y la princesa Eugenia, su perfil institucional se ha reducido considerablemente y su figura continúa asociada a la controversia por su relación con Epstein y las acusaciones que surgieron.
Contexto y notas finales
La relación entre figuras públicas y personas imputadas por delitos graves plantea cuestiones complejas sobre responsabilidad, transparencia y la acción de las instituciones. En el caso del Príncipe Andrés, las decisiones adoptadas por el Palacio y el acuerdo judicial han marcado un antes y un después en su vida pública. Aunque existe documentación y cobertura periodística extensa sobre los hechos y las controversias, muchas de las cuestiones relevantes (incluyendo detalles de acuerdos y declaraciones privadas) permanecen sujetas a las limitaciones propias de los procesos extrajudiciales y al derecho a la privacidad de las personas implicadas.


