Pointe du Hoc es un lugar situado en Normandía, en el norte de Francia. Tiene acantilados escarpados de unos 100 m de altura que caen hacia el mar y una playa muy fina en el fondo que está bajo el agua en marea alta y seca en marea baja. Su posición elevada y despejada sobre el canal la convertía en un punto de observación y en una amenaza para cualquier desembarco desde el mar, por eso fue importante durante la Segunda Guerra Mundial.
Contexto y objetivo aliado
En 1944, Pointe du Hoc formó parte de la Operación Overlord, que fue la mayor invasión marítima de la historia. Durante la Segunda Guerra Mundial, los mandos militares aliados planearon cómo atacar Francia, que había sido capturada por la Wehrmacht alemana. Los alemanes habían instalado en Pointe du Hoc una batería de costa formada por seis cañones de 155 mm protegidos en fuertes de hormigón. Desde allí podían disparar sobre los barcos y sobre las tropas aliadas que intentaran desembarcar en Utah Beach y en Omaha Beach, por lo que neutralizar esos cañones era un objetivo prioritario para asegurar el éxito de los desembarcos del Día D.
Bombardeos preliminares y preparación
Antes del asalto, los aviones aliados, volando desde Inglaterra, lanzaron ataques aéreos y la flota de guerra realizó bombardeos navales sobre Pointe du Hoc. Estas acciones dañaron el terreno y algunas estructuras, pero no consiguieron destruir por completo las piezas de artillería pesada ni los sistemas de observación alemanes; además, en algunas ocasiones los alemanes retiraron o camuflaron las piezas para protegerlas de los bombardeos.
Durante varios meses previos al desembarco, unidades de élite se entrenaron intensamente: unos cinco meses practicaron los Rangers estadounidenses junto a comandos británicos para preparar el asalto y la escalada de acantilados, ensayando técnicas con cuerdas, ganchos y escaleras para subir paredes de roca como las de Pointe du Hoc.
El asalto (6 de junio de 1944)
En la mañana del 6 de junio de 1944, las fuerzas aliadas emplearon lanchas de desembarco de fondo plano diseñadas para llevar soldados hasta la playa. Estas embarcaciones (LCA, LCVP o lanchas Higgins) fueron tripuladas por marineros de la marina británica y aliados. Las lanchas se acercaron a poca distancia de los acantilados y los Rangers descendieron a mar abierto para iniciar el abordaje vertical de la costa. Para proteger las embarcaciones, los británicos habían añadido blindaje adicional a los costados, aunque esto limitó la maniobrabilidad y aumentó el riesgo en un mar agitado.
Los Rangers, al mando del coronel James E. Rudder, escalaron los acantilados escarpados usando cuerdas, escaleras y ganchos lanzados desde pequeñas embarcaciones bajo fuego enemigo. A pesar del fuerte fuego alemán, el equipo alcanzó la cima y tomó posiciones en la cresta, donde se encontraron con búnkeres, puestos de ametralladoras y defensas preparadas. Sin embargo, al inspeccionar los emplazamientos, descubrieron que las piezas de artillería no estaban en sus casamatas originarias: los alemanes las habían retirado hacia posiciones más seguras tierra adentro.
Resistencia, pérdidas y resultado
El asalto fue muy costoso: los Rangers sufrieron numerosas bajas debido al fuego defensivo, a las condiciones del mar y a las dificultades de la escalada. De la fuerza inicial, muchos quedaron fuera de combate; se considera que de los aproximadamente 225 Rangers que desembarcaron, solo un número reducido —alrededor de 90— permaneció en condiciones de combatir al final del día, aunque siguieron resistiendo hasta la llegada de refuerzos. A pesar de no encontrar todas las piezas en su lugar, los Rangers consiguieron neutralizar la amenaza que representaban al asegurar y vigilar la zona, destruir puestos de observación y localizar y poner fuera de servicio algunas de las piezas que habían sido trasladadas.
El éxito del asalto impidió que los alemanes utilizaran la batería contra las playas y los buques aliados en los momentos críticos del desembarco, contribuyendo así al avance de las fuerzas que llegaban por mar y a la estabilización del frente en las primeras horas del Día D.
Pointe du Hoc hoy
Hoy Pointe du Hoc es un lugar conmemorativo y un sitio histórico visitable. Quedan visibles cráteres de bombas, búnkeres y fortificaciones de hormigón, así como las huellas de la lucha en el terreno. En la cima hay un monumento en memoria de los Rangers que participaron en la operación y es un lugar de peregrinación para quienes quieren rendir homenaje a los caídos. La zona forma parte del conjunto de lugares históricos de la campaña de Normandía y recibe visitantes interesados en la historia del desembarco del 6 de junio de 1944. Además, se mantiene como testigo de la geografía costera —los altos acantilados, la playa sometida a las mareas y las condiciones marítimas— que condicionaron el desarrollo del asalto.
- Fecha clave: 6 de junio de 1944 (Día D).
- Objetivo: neutralizar la batería de 155 mm que amenazaba Utah y Omaha.
- Fuerzas destacadas: Rangers estadounidenses entrenados con comandos británicos.
- Situación actual: sitio conmemorativo preservado, accesible al público.
Pointe du Hoc sigue siendo un ejemplo del desafío combinado del terreno, la tecnología bélica y el valor humano que marcaron la liberación de Europa occidental durante la Segunda Guerra Mundial.


