Un orden de magnitud describe la relación entre dos cantidades: cada paso representa, habitualmente, un factor de 10. Es decir, una cantidad que es un orden de magnitud mayor que otra es aproximadamente 10 veces mayor; una que es dos órdenes mayor es ~100 veces mayor, y así sucesivamente. Esa progresión hace que sea muy útil trabajar con logaritmos, porque el logaritmo en base 10 transforma multiplicaciones por 10 en sumas de 1. Una forma práctica de obtener el orden de magnitud de un número positivo x es calcular floor(log10(x)), que indica el exponente entero del múltiplo de 10 inmediatamente inferior a x.
El tiempo y el tiempo de Planck
En la escala temporal, los órdenes de magnitud permiten comparar procesos desde lo extremadamente pequeño hasta lo cosmológico. El tiempo de Planck es la pequeña escala temporal que surge al combinar las constantes fundamentales de la física (la constante reducida de Planck ħ, la constante gravitacional G y la velocidad de la luz c) mediante la relación:
tP = √(ħ G / c⁵) ≈ 5.391 × 10⁻⁴⁴ s.
Este valor indica un límite por debajo del cual las teorías actuales (relatividad general y mecánica cuántica) no son suficientes para describir con seguridad la física; se espera que en esa escala intervenga la gravedad cuántica. El tiempo de Planck se sitúa entre 10⁻⁴⁴ s y 10⁻⁴³ s: su logaritmo en base 10 es aproximadamente -43.27, por lo que su orden de magnitud entero (floor) es -44. Por tanto, el siguiente "orden de magnitud" convencional (10⁻⁴³ s) no es diez veces mayor que tP, sino sólo ≈1.85 veces mayor. En otras palabras, la afirmación de que la diferencia entre tP y el siguiente orden de magnitud es mayor que 10 es incorrecta: tP está dentro del intervalo (10⁻⁴⁴, 10⁻⁴³) y no separa órdenes de magnitud por un factor de 10 completo.
Ejemplos de escalas temporales (valores aproximados)
- 10⁻⁴⁴ s — tiempo de Planck (~5.4 × 10⁻⁴⁴ s).
- 10⁻²³ – 10⁻²⁶ s — procesos en física de partículas y colisiones nucleares.
- 10⁻¹⁶ – 10⁻¹⁵ s — periodos de la radiación visible; movimientos electrónicos rápidos.
- 10⁻¹⁴ – 10⁻¹² s — vibraciones moleculares y transiciones ultrarrápidas en química física.
- 10⁻⁹ – 10⁻⁶ s — procesos electrónicos y algunos tipos de reacciones químicas muy rápidas.
- 10⁻³ – 10⁰ s — latencias neuronales, acciones humanas elementos (milisegundos a segundos).
- 10³ – 10⁷ s — escalas de días a meses.
- ≈10⁷ – 10⁸ s — un año (~3.15 × 10⁷ s).
- ≈10¹⁷ s — edad del universo (~13.8 × 10⁹ años ≈ 4.35 × 10¹⁷ s).
Utilidad práctica
Representar tiempos en una escala logarítmica o compararlos por órdenes de magnitud facilita:
- Visualizar y comparar procesos que difieren en decenas de órdenes de magnitud.
- Identificar qué teorías o modelos físicos son relevantes en una escala determinada.
- Evitar cálculos numéricos poco manejables mediante notación científica y operaciones con logaritmos.
En resumen: el concepto de orden de magnitud (base 10) es muy útil para ordenar y comparar tiempos extremos, pero hay que aplicarlo con cuidado: el tiempo de Planck no está exactamente a un factor 10 del siguiente "orden" convencional, sino que se encuentra dentro del intervalo (10⁻⁴⁴, 10⁻⁴³) y marca una frontera teórica donde la física actual requiere una extensión (gravedad cuántica) para describir fenómenos.