La neotenia es un tipo de heterocronía. Se trata de un cambio en el calendario de desarrollo de un animal. Es cuando el desarrollo corporal se ralentiza, pero el desarrollo sexual sigue al mismo ritmo. En el extremo, esto da lugar a una forma juvenil o larvaria sexualmente madura. Un ejemplo clásico de ello es la salamandra Axolotl.
A menudo se ha sugerido que la especie humana es un ejemplo de neotenia. Hay rasgos de los humanos adultos que se parecen más a los de los simios juveniles que a los de los adultos.
Estos son algunos de los rasgos neoténicos en los humanos:
- Cara aplanada, rostro ensanchado, cerebro grande,
- Cuerpo sin pelo, cara sin pelo, nariz pequeña,
- Reducción de la cresta de la ceja, dientes pequeños, mandíbula superior pequeña (maxilar), mandíbula inferior pequeña (mandíbula),
- Delgadez de los huesos del cráneo, extremidades proporcionalmente cortas en comparación con la longitud del torso, mayor longitud de las piernas que de los brazos,
- Ojos más grandes,
- Postura erguida.
En algunos textos estas diferencias pueden denominarse paedomorfosis, que significa "como un niño". El término "selección K" se utiliza a veces para describir este proceso evolutivo. El proceso forma parte de una situación en la que la especie se beneficia de la mayor duración de los rasgos juveniles en la vida adulta.
Si continuamos la lista hacia la fisiología y el comportamiento, encontramos:
- Un período más largo de crecimiento del cerebro
- Un periodo de aprendizaje más largo
- Cultura transmitida a través de generaciones
- El apareamiento se aplaza a edades más avanzadas que los simios
- Una vida más larga
- Origen del habla articulada
- Grupos sociales más grandes
Esta segunda lista muestra cómo la primera se convierte en la base de los grupos más grandes del hombre moderno y su mejor transmisión de experiencias a las generaciones posteriores.