Células asesinas naturales (NK): función, respuesta inmune y papel antitumoral
Células NK: descubre su función en la inmunidad innata, respuesta rápida frente a virus y tumores, y su papel antitumoral en la detección y eliminación de células estresadas.
Las células asesinas naturales (o células NK) son un tipo de linfocitos fundamentales para el sistema inmunitario innato. Las células NK proporcionan una respuesta rápida a las células infectadas por virus o a las células bacterianas. La respuesta se produce unos 3 días después de la infección. Las células NK también responden a la formación de tumores.
Las células NK son únicas: tienen la capacidad de reconocer células estresadas en ausencia de anticuerpos y del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC). Esto permite una reacción inmunitaria mucho más rápida.
En los primeros experimentos con pacientes y animales con cáncer, los investigadores descubrieron lo que se denominó una reactividad "natural". Es decir, una determinada población de células parecía ser capaz de matar a las células tumorales sin estar previamente sensibilizada a ellas. Al principio muchos pensaron que estas observaciones eran artefactos. Sin embargo, en 1973 se estableció la actividad de "matanza natural" en una amplia variedad de especies, y se sugirió la existencia de una línea separada de células con esta capacidad.
Características y subtipos
Las células NK forman parte de la familia de los linfocitos pero no expresan los marcadores típicos de los linfocitos T (por ejemplo, CD3 negativo). Entre los marcadores de superficie más habituales están CD56 y CD16. Existen dos subpoblaciones principales:
- CD56dim CD16+: predominan en sangre periférica, son altamente citotóxicas y eficaces en la eliminación directa de células infectadas o tumorales, y participan en la ADCC (citotoxicidad dependiente de anticuerpos).
- CD56bright CD16−/low: más abundantes en tejidos y órganos linfoides, producen grandes cantidades de citoquinas (por ejemplo, IFN-γ) y regulan la respuesta inmune.
Mecanismos de reconocimiento y muerte celular
Las células NK integran señales de receptores inhibidores y activadores en su superficie para decidir si activarse o no. Entre ellos:
- Receptores inhibidores: como las KIR (killer immunoglobulin-like receptors) y NKG2A, que reconocen moléculas del MHC de clase I; su señal evita el ataque a células sanas.
- Receptores activadores: como NKG2D y los receptores naturales citotóxicos (NKp30, NKp44, NKp46), que detectan ligandos inducidos por estrés en células infectadas o tumorales.
Cuando la señal neta es activadora, las NK eliminan células diana por varios mecanismos:
- Secreción de perforina y granzimas, que inducen apoptosis de la célula objetivo.
- Expresión de ligandos apoptóticos como FasL y TRAIL, que activan vías de muerte programada en la célula diana.
- ADCC (citotoxicidad mediada por anticuerpos): el receptor CD16 de las NK reconoce la Fc de anticuerpos unidos a una célula diana y desencadena su eliminación.
Activación y regulación
Las NK se activan tanto por señales directas de los receptores como por citoquinas producidas por otras células (macrófagos, células dendríticas, linfocitos T). Entre las citoquinas más relevantes están IL-2, IL-12, IL-15, IL-18 y los interferones tipo I (IFN-α/β). La educación o “licenciamiento” de las NK, proceso por el cual adquieren funcionalidad al interactuar con moléculas MHC propias, es clave para evitar daños autoinmunes.
Papel antitumoral y limitaciones
Las células NK participan en la vigilancia inmunológica contra tumores detectando células que han alterado la expresión de MHC o que presentan ligandos de estrés. En muchos tumores, las NK contribuyen a controlar la progresión y a eliminar células metastásicas en fases tempranas.
No obstante, los tumores han desarrollado estrategias de evasión, por ejemplo:
- Reducción o alteración del MHC para evitar reconocimiento; irónicamente, esto puede incrementar la susceptibilidad a NK (reconocimiento de “missing-self”).
- Expresión de ligandos que activan receptores inhibidores (por ejemplo, HLA-E que engancha NKG2A).
- Secreción de factores inmunosupresores como TGF-β o adenosina, que inhiben la función NK.
- Creación de un microambiente tumoral que dificulta la supervivencia, migración y persistencia de las NK.
Aplicaciones terapéuticas en cáncer
El potencial de las NK ha impulsado varias estrategias clínicas:
- Adoptive transfer: infusión de NK autólogas o alogénicas activadas y/o expandidas ex vivo.
- CAR‑NK: células NK modificadas con receptores quiméricos de antígeno (CAR) para reconocer antígenos tumorales específicos; ofrecen ventajas potenciales frente a CAR‑T por menor riesgo de efectos adversos graves.
- Terapias con citoquinas: administración o soporte con IL-15 o variantes que potencian la proliferación y actividad de NK.
- Anticuerpos monoclonales que potencian la ADCC o bloquean puntos de control inhibitorios de NK (por ejemplo, bloqueadores de NKG2A como estrategia en estudio).
- Moléculas bi- o tri-específicas (BiKEs/TriKEs) que acercan NK y células tumorales para mejorar la lisis.
Aun con avances prometedores, persisten retos como mejorar la persistencia a largo plazo de NK infundidas, su tráfico hacia el tumor y contrarrestar el microambiente inmunosupresor.
Otras funciones clínicas y en infecciones
Además del cáncer, las NK son esenciales frente a infecciones virales. Algunas infecciones virales (por ejemplo, CMV) inducen subpoblaciones adaptativas de NK con memoria-like y mayor eficacia contra el patógeno. También son relevantes en la inmunidad durante el embarazo: las uNK (NK uterinas) contribuyen a la remodelación vascular en la placenta.
Importancia clínica y diagnóstico
En la práctica clínica se valora la cantidad y función de las NK en contextos como infecciones crónicas, inmunodeficiencias, y cáncer. Existen pruebas funcionales (por ejemplo, ensayos de citotoxicidad) y tipificación por citometría de flujo para medir sus marcadores superficiales y estado activado.
Conclusión
Las células NK son componentes rápidos y versátiles del sistema inmunitario innato con un papel clave en la defensa contra virus y en la vigilancia antitumoral. Su capacidad de reconocer células estresadas sin necesidad de sensibilización previa las convierte en candidatas prometedoras para terapias inmunológicas, aunque su eficacia clínica depende de superar mecanismos tumorales de evasión y del desarrollo de enfoques que mejoren su persistencia y actividad en el paciente.
Función
Para controlar su actividad citotóxica, las células NK tienen dos tipos de receptores de superficie: receptores activadores y receptores inhibidores. Cuando la célula NK se activa, destruye las células que la han activado.
Los pequeños gránulos de su citoplasma contienen proteínas y enzimas denominadas granzimas. Se liberan cerca de una célula que ha desencadenado su acción. Una proteína perforina forma poros en la membrana celular de la célula objetivo, creando un canal por el que pueden entrar las enzimas y otras moléculas. Esto mata a la célula objetivo. Los detalles varían según se trate de un virus, una bacteria o una célula tumoral.
Hipótesis
El CMH de clase I puede servir como ligando inhibidor para las células asesinas naturales (NK). La reducción de los niveles normales del MHC de clase I de superficie, un mecanismo empleado por algunos virus y ciertos tumores para evadir las respuestas de los CTL, activa la muerte de las células NK.Estos receptores inhibitorios reconocen las moléculas del MHC de clase I, lo que podría explicar por qué las células NK matan a las células con bajos niveles de moléculas del MHC de clase I. Esta inhibición es crucial para el papel que desempeñan las células NK. Las moléculas MHC de clase I son la principal forma en que las células muestran los antígenos virales o tumorales a las células T citotóxicas. Una adaptación evolutiva común a esto que se observa tanto en los microbios intracelulares como en los tumores es una regulación a la baja a largo plazo de estas moléculas MHC I. Esto hace que las células sean impermeables a la acción de las células T. Las células NK pueden haber evolucionado como respuesta evolutiva: la pérdida del CMH privaría a estas células del efecto inhibidor del CMH y las haría vulnerables al ataque de las células NK.
Función de las células NK en la respuesta adaptativa
La respuesta inmunitariaadaptativa genera células de memoria tras una infección primaria. A continuación, se produce una respuesta rápida a infecciones posteriores por el mismo antígeno. Antes se pensaba que las células NK no desempeñaban ningún papel en las respuestas inmunitarias adaptativas, pero ahora parece que sí.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué son las células asesinas naturales?
R: Las células asesinas naturales (o células NK) son un tipo de linfocito fundamental para el sistema inmunitario innato.
P: ¿Cuál es la función de las células asesinas naturales?
R: Las células NK proporcionan una respuesta rápida a las células infectadas por virus o a las células bacterianas. Las células NK también responden a la formación de tumores.
P: ¿Cuándo se produce la respuesta de las células asesinas naturales tras la infección?
R: La respuesta de las células asesinas naturales se produce unos 3 días después de la infección.
P: ¿Qué hace únicas a las células asesinas naturales?
R: Las células asesinas naturales son únicas porque tienen la capacidad de reconocer células estresadas en ausencia de anticuerpos y del complejo mayor de histocompatibilidad (CMH).
P: ¿Cómo permite la capacidad única de las células asesinas naturales una reacción inmunitaria más rápida?
R: La capacidad única de las células asesinas naturales para reconocer las células estresadas en ausencia de anticuerpos y del complejo mayor de histocompatibilidad (CMH) permite una reacción inmunitaria mucho más rápida.
P: ¿Qué se observó en los primeros experimentos en pacientes con cáncer y en animales?
R: En los primeros experimentos en pacientes y animales con cáncer, los investigadores descubrieron lo que se denominó una reactividad "natural", lo que significa que una determinada población de células parecía ser capaz de eliminar las células tumorales sin estar sensibilizada a ellas.
P: ¿Cuándo se sugirió la existencia de una línea separada de células con capacidad de eliminación natural?
R: En 1973, se estableció la actividad de "matanza natural" en una amplia variedad de especies y se sugirió la existencia de una línea separada de células con esta capacidad.
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