Tortuga laúd (Dermochelys coriacea): la mayor tortuga marina
Tortuga laúd (Dermochelys coriacea): conoce a la mayor tortuga marina — tamaño récord, velocidad, inmersiones extremas y su amplia distribución global.
La tortuga laúd es la mayor de todas las tortugas marinas vivas. Es el cuarto reptil moderno más grande, por detrás de tres cocodrilos.
Los adultos miden de media entre 1 y 1,75 metros de longitud de caparazón, entre 1,83 y 2,2 metros de longitud total y pesan entre 250 y 700 kilogramos. El más grande jamás encontrado medía más de 3 metros (9,8 pies) desde la cabeza hasta la cola y pesaba 916 kilogramos (2.019 lb). Se encontró en una playa de la costa occidental de Gales.
Los huevos y las crías suelen ser devorados por los depredadores, pero los adultos pueden defenderse agresivamente. Sólo los mayores depredadores marinos pueden enfrentarse con éxito a una tortuga laúd.
Las tortugas laúd son uno de los animales marinos que más se sumergen. Se han registrado inmersiones a profundidades de hasta 1.280 metros (4.200 pies).
También son los reptiles que más rápido se mueven. La edición de 1992 del Libro Guinness de los Récords indica que la tortuga laúd se mueve a 35,28 kilómetros por hora (21,92 mph) en el agua. Normalmente, nadan a 0,5-2,8 metros por segundo (1,1-6,3 mph).
Pueden vivir tan al norte como Alaska y Noruega y tan al sur como el Cabo de Buena Esperanza en África y el extremo más meridional de Nueva Zelanda. La tortuga laúd se encuentra en todos los océanos tropicales y subtropicales, y también se adentra en el Círculo Polar Ártico.
Se sabe muy poco sobre la duración de su vida. Algunos informes dicen "30 años o más", mientras que otros dicen "50 años o más".
Descripción y características distintivas
La tortuga laúd (Dermochelys coriacea) no tiene el caparazón duro y escamoso típico de otras tortugas: su "caparazón" está formado por una piel gruesa y correosa sobre una estructura ósea flexible, de ahí su nombre común "laúd" (como la caja de un instrumento). Presenta hasta siete quillas longitudinales en el dorso y su piel es negra con manchas pálidas.
Las aletas son largas y carentes de garras; la cabeza es relativamente pequeña en proporción al cuerpo. Posee adaptaciones internas especiales, como una gruesa capa de grasa y un sistema vascular que le ayuda a conservar el calor, lo que le permite cruzar aguas frías y bucear a gran profundidad.
Alimentación y fisiología
Su dieta se compone principalmente de animales gelatinosos: medusas, salpas y larvas gelatiniformes. Las tortugas laúd desempeñan un papel importante en el control de poblaciones de medusas. Para alimentarse tienen adaptaciones particulares: el revestimiento de su esófago presenta espinas o papilas que facilitan la retención y deglución de presas resbaladizas.
Son excepcionales buceadoras: combinan gran tamaño, consumo de oxígeno eficiente y tolerancia al dióxido de carbono, lo que les permite alcanzar profundidades de más de 1.000 metros y permanecer largos periodos bajo el agua. Además, su gran masa corporal y la circulación contracorriente ayudan a mantener la temperatura interna en aguas frías.
Distribución y migraciones
La tortuga laúd tiene una distribución casi cosmopolita en mares templados, subtropicales y tropicales; según registros, su rango puede abarcar desde latitudes altas como Alaska y Noruega hasta aguas próximas al Cabo de Buena Esperanza y el sur de Nueva Zelanda. Realiza migraciones largas y regulares entre zonas de alimentación y playas de anidación, recorridos que pueden ser de miles de kilómetros.
El seguimiento por satélite ha demostrado que pueden cruzar océanos enteros, aprovechar corrientes para desplazarse y regresar a las mismas playas —o áreas cercanas— para anidar durante varias temporadas.
Reproducción y ciclo de vida
Alcanzan la madurez sexual relativamente tarde (generalmente entre 9 y 20 años, según la población). Las hembras regresan a playas arenosas para anidar, a menudo en la misma región donde nacieron. Durante la época de anidación realizan varias puestas por temporada (habitualmente 4–7), dejando cada vez grandes camadas de huevos (decenas a más de cien huevos por nidada, según la playa).
La incubación dura típicamente entre 60 y 70 días, condicionada por la temperatura de la arena: la determinación del sexo es dependiente de la temperatura (temperaturas más altas favorecen la progenie femenina). Las crías emergen de noche y se dirigen al mar guiadas por la pendiente de la playa y la luz del horizonte; la iluminación artificial cercana puede desorientarlas y aumentar su mortalidad.
Amenazas y conservación
La tortuga laúd está amenazada por múltiples factores, muchos de ellos derivados de actividades humanas:
- Enredos y capturas accidentales: la pesca con palangre, redes de deriva y artes de arrastre atrapan y matan ejemplares (bycatch).
- Contaminación por plásticos: confunden bolsas y fragmentos plásticos con medusas; la ingestión causa bloqueos digestivos y muerte.
- Destrucción de playas de anidación: urbanización costera, extracción de arena y vehículos sobre la arena afectan la calidad de las playas.
- Recolección de huevos y caza: en algunas zonas los huevos y ejemplares son explotados para consumo humano o comercio.
- Cambio climático: eleva la temperatura de incubación (alterando las proporciones de sexos), aumenta el nivel del mar y provoca erosión de playas.
- Contaminación lumínica y ruido: desorientan a las crías y afectan el éxito reproductor.
A nivel internacional, la tortuga laúd está protegida por convenios y leyes en muchos países; figura en los listados de protección internacional (por ejemplo, en CITES) y múltiples programas nacionales y ONG trabajan en su conservación. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la clasifica en condición de preocupación —con variaciones por poblaciones— y varias subpoblaciones se consideran en grave riesgo.
Qué se hace y qué puedes hacer tú
Las medidas de conservación incluyen la protección de playas de anidación, el uso de dispositivos excluidores de tortugas (TEDs) en redes de arrastre, campañas para reducir residuos plásticos, vigilancia y control del tráfico costero durante la temporada de anidación, y programas de seguimiento por satélite para conocer movimientos y áreas críticas.
Como ciudadano puedes ayudar de varias formas sencillas:
- Reducir el uso de plásticos de un solo uso y recoger residuos en playas.
- Respetar las señales y vallas en playas de anidación y evitar acercarse a nidos o crías.
- Apagar o orientar luces frente a playas durante la temporada de anidación.
- Apoyar o voluntariar en proyectos locales de conservación y monitoreo.
Datos curiosos
- Su nombre científico, Dermochelys coriacea, significa "tortuga de piel correosa".
- Es capaz de sumergirse a profundidades inusuales para un reptil, lo que le permite cazar en zonas donde pocas otras tortugas llegan.
- Además de su gran tamaño, destaca por la velocidad en el agua y por recorrer distancias transoceánicas.

Tortuga laúd bebé en el Complejo Ambiental Gumbo Limbo en Boca Ratón, Florida
Preguntas y respuestas
P: ¿Cuál es la tortuga marina viva más grande?
R: La tortuga laúd es la mayor de todas las tortugas marinas vivas.
P: ¿Qué tamaño pueden alcanzar las tortugas laúd?
R: Los adultos miden de media 1-1,75 metros (3,3-5,7 pies) de longitud de caparazón, 1,83-2,2 metros (6,0-7,2 pies) de longitud total y pesan de 250 a 700 kilogramos (550 a 1.540 libras). El más grande jamás encontrado medía más de 3 metros (9,8 ft) de la cabeza a la cola y pesaba 916 kilogramos (2.019 lb).
P: ¿Qué depredadores suponen una amenaza para las tortugas laúd?
R: Los huevos y las crías suelen ser devorados por los depredadores, pero los adultos pueden defenderse agresivamente de los depredadores más grandes, como los tiburones o las orcas, que pueden intentar atacarlas.
P: ¿A qué profundidad bucean las tortugas laúd?
R: Las tortugas laúd son uno de los animales marinos que más profundo bucean y se han registrado inmersiones a profundidades de hasta 1.280 metros.
P: ¿A qué velocidad nadan?
R: Las tortugas laúd son también los reptiles que más rápido se mueven y se ha registrado que nadan a 35,28 kilómetros por hora (21,92 mph), nadando normalmente a 0,5-2,8 metros por segundo (1
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