El angelote es una especie de pez cartilaginoso del género Squatina. Tienen el cuerpo aplanado y las aletas pectorales anchas, lo que les hace parecerse a las rayas. Se conocen 23 especies.

El género es el único de su familia, Squatinidae, y del orden Squatiniformes. Se encuentran en todo el mundo en mares templados y tropicales. La mayoría de las especies se encuentran en mares templados o tropicales poco profundos, pero una especie se encuentra en aguas más profundas, hasta los 1.300 metros. Los angelotes están especializados en un tipo de depredación poco habitual en los tiburones. Son depredadores de emboscada. Tienen mandíbulas extensibles con dientes largos en forma de aguja. Se abren rápidamente hacia arriba para capturar a la presa. Se entierran en la arena o el lodo y esperan a sus presas, que incluyen peces, crustáceos y muchos tipos de moluscos.

Morfología

Los angelotes presentan un cuerpo dorsoventralmente aplanado y unas aletas pectorales muy anchas que se fusionan con la cabeza, dando una silueta más parecida a la de las rayas que a la de otros tiburones. Los ojos y los espiráculos se sitúan en la parte dorsal de la cabeza, mientras que la boca y las hendiduras branquiales quedan en la cara ventral. Tienen una piel rugosa con dentículos dérmicos, dos pequeñas aletas dorsales y una cola relativamente larga.

El tamaño varía según la especie, pero en general los adultos miden desde aproximadamente 1 metro hasta más de 2 metros; algunas especies pueden alcanzar longitudes cercanas a 2,5 metros. Su coloración es críptica —moteada o con patrones—, lo que facilita el camuflaje sobre fondos de arena o fango.

Hábitat y distribución

Los angelotes están repartidos por mares templados y tropicales de todo el mundo. Prefieren fondos blandos —arena, fango o sedimentos — en zonas costeras, bahías y plataformas continentales, aunque algunas especies habitan en taludes más profundos (habitando hasta los 1.300 metros en casos excepcionales).

Alimentación y conducta

Como indica su especialización, los angelotes son depredadores de emboscada. Permanecen parcialmente enterrados y esperan a que pase una presa; entonces abren rápidamente las mandíbulas hacia arriba, creando una succión que arrastra al animal hacia la boca. Su dieta incluye principalmente peces de tamaños variados, crustáceos (como cangrejos y camarones) y diferentes moluscos, incluidos cefalópodos en algunas especies.

Su actividad suele ser crepuscular o nocturna en muchas especies, y tienden a ser animales solitarios. Ante molestias pueden morder, por lo que es habitual que pescadores o bañistas que los pisan en el fondo reciban una mordedura defensiva.

Reproducción

Los angelotes presentan fecundación interna. Son vivíparos aplacentarios (también llamados ovovivíparos): los embriones se desarrollan dentro de la madre a partir de huevos retenidos internamente y nacen crías completamente formadas. El número de crías por parto varía según la especie y las condiciones, y el crecimiento y la maduración sexual son relativamente lentos, lo que limita su capacidad de recuperación frente a las presiones de pesca.

Amenazas y conservación

Las principales amenazas para los angelotes provienen de la pesca (tanto captura incidental como dirigida), la destrucción de hábitats costeros y la contaminación. Debido a su biología —crecimiento lento, maduración tardía y baja tasa reproductiva— muchas especies son vulnerables a la sobreexplotación. Varias especies del género Squatina están catalogadas en listas de conservación y presentan poblaciones en declive en distintas regiones.

Las medidas de conservación recomendadas incluyen la regulación de capturas, la creación de áreas marinas protegidas, la restricción de artes de pesca dañinas en zonas de cría y programas de monitoreo y restauración de poblaciones.

Interacción con humanos

El angelote no representa una amenaza significativa para las personas salvo incidentes puntuales (generalmente cuando se pisa accidentalmente en aguas poco profundas). No obstante, la presión de la pesca comercial y recreativa ha reducido las poblaciones en muchas áreas. Su carne, piel y aletas pueden tener valor comercial, lo que ha llevado a capturas dirigidas en ciertos lugares.

Para ayudar a su conservación es aconsejable respetar las vedas y cupos cuando existan, apoyar prácticas de pesca sostenible y promover la protección de hábitats costeros esenciales para su reproducción y alimentación.

Resumen: El angelote (Squatina) es un tiburón aplanado, especialista en emboscadas, con unas 23 especies distribuidas en mares templados y tropicales. Su biología y su dependencia de fondos blandos les hace especialmente vulnerables a la pesca y a la degradación de su hábitat, por lo que muchas poblaciones requieren medidas de conservación.