Greenwich es un distrito de Londres situado en la ribera sur del río Támesis, dentro del Borough de Greenwich, a unos 8,9 km al este-sureste de Charing Cross. Su nombre está estrechamente ligado a la navegación, la astronomía y la medición del tiempo, ya que en él se encuentra el Real Observatorio, desde donde se estableció el meridiano de Greenwich (0° de longitud) y la referencia histórica de la hora media de Greenwich (GMT). Este punto se convirtió durante siglos en una referencia fundamental para la cartografía, la navegación marítima y la definición de husos horarios en todo el mundo.

Greenwich es también un lugar de gran valor histórico y arquitectónico. Durante siglos fue sede del Palacio de Placentia, residencia real desde el siglo XV, donde nacieron varios miembros de la dinastía Tudor, entre ellos Enrique VIII e Isabel I. Más tarde, el palacio quedó en ruinas a causa de la Guerra Civil inglesa y fue sustituido por un gran conjunto de edificios reconstruidos como hospital por Sir Christopher Wren. Estos edificios pasaron a ser un colegio militar en 1873 y mantuvieron esa función hasta 1998, consolidando el perfil monumental de la zona.

La localidad empezó a ganar prestigio como destino de ocio y residencia en el siglo XVII, cuando se levantaron casas señoriales y otras construcciones de gran calidad, como el castillo de Vanbrugh (1717). Con el tiempo, el entorno urbano se transformó y muchas fincas se alzaron sobre el antiguo centro de la ciudad, aunque Greenwich conservó su identidad histórica y su relación con el río. Su conjunto monumental, sus parques, sus edificios vinculados a la Corona y su tradición científica han hecho de Greenwich uno de los barrios más visitados y reconocibles de la capital británica. Hasta 1889, Greenwich formó parte de Kent, cuando se creó el condado de Londres, quedando integrado de manera más directa en la administración de la metrópoli.