Oncología ocular: qué es, tipos, causas y tratamiento del cáncer de ojo
Oncología ocular: guía completa sobre tipos, causas, síntomas y tratamientos del cáncer de ojo; diagnóstico temprano y opciones de curación, especialmente en niños.
La oncología ocular es la rama de la medicina que se ocupa de los tumores relacionados con el ojo y sus anexos. El cáncer ocular puede afectar a todas las partes del ojo.
Los cánceres oculares pueden empezar en el ojo y pueden ser metastásicos (propagarse al ojo desde otro órgano). Los dos cánceres más comunes que se propagan al ojo desde otro órgano son el cáncer de mama y el de pulmón. Otros lugares de origen menos comunes son la próstata, el riñón, el tiroides, la piel, el colon y la sangre o la médula ósea.
Este cáncer es más común en los niños. Hay un 95% de posibilidades de encontrar una cura para este cáncer.
¿Qué incluye la oncología ocular?
La oncología ocular engloba el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de tumores que afectan:
- El globo ocular (córnea, iris, cuerpo ciliar, retina, coroides).
- La conjuntiva y la esclera.
- La órbita (tejidos que rodean y sostienen el ojo).
- Las vías lagrimales y los anexos oculares.
Tipos principales de tumores oculares
- Retinoblastoma: tumor intraocular que afecta principalmente a niños pequeños. Puede ser hereditario (mutación en el gen RB1) o esporádico.
- Melanoma uveal: el tumor intraocular maligno más frecuente en adultos, origina en la úvea (coroides, iris o cuerpo ciliar).
- Tumores conjuntivales: carcinoma de células escamosas y melanoma conjuntival, entre otros.
- Metástasis oculares: tumores que llegan al ojo desde otros órganos (los más habituales: mama y pulmón).
- Tumores orbitarios: como rabdomiosarcoma (más en niños) o linfomas orbitarios.
- Tumores hematológicos: infiltraciones por leucemia o linfoma.
Causas y factores de riesgo
- Genética: la mutación del gen RB1 es responsable del retinoblastoma hereditario. El consejo genético es esencial en familias afectadas.
- Factores demográficos: el melanoma uveal es más frecuente en personas de piel y ojos claros y en edades medias o avanzadas.
- Exposición solar: puede aumentar el riesgo de lesiones conjuntivales y, posiblemente, de algunos tumores oculares.
- Antecedentes de cáncer: las personas con cáncer en otros órganos pueden desarrollar metástasis oculares.
- Enfermedades previas: nevus coroideos (monitorización), inmunosupresión y ciertas infecciones o condiciones crónicas pueden modificar el riesgo.
Síntomas habituales
- Leucocoria (reflejo blanquecino en la pupila), habitual en retinoblastoma.
- Estrabismo o desviación del ojo en niños.
- Pérdida de visión gradual o súbita.
- Manchas o sombras en el campo visual.
- Dolor ocular o cefalea (según localización y extensión).
- Bulto o protuberancia en la región orbital.
- Enrojecimiento persistente o masa en la conjuntiva.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico combina la exploración oftalmológica con pruebas de imagen y, en algunos casos, biopsia:
- Examen con lámpara de hendidura y oftalmoscopia directa o indirecta.
- Ultrasonido ocular (ecografía A y B) para medir tamaño y características internas.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT) y angiografías (fluoresceína) para lesiones retinianas y coroideas.
- Resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para valorar extensión orbital, intracraneal o metastásica.
- Biopsia o aspiración con aguja en lesiones seleccionadas; en retinoblastoma suele evitarse la biopsia intraocular por riesgo de diseminación.
- Pruebas sistémicas (TC corporal, PET, analítica) para buscar tumor primario o metástasis.
- Estudios genéticos (por ejemplo, RB1 en retinoblastoma o perfiles genéticos en melanoma uveal) para pronóstico y manejo.
Opciones de tratamiento
El tratamiento depende del tipo de tumor, su tamaño, localización y si hay diseminación:
- Conservadores locales: fotocoagulación láser, crioterapia, termoterapia trans-pupilar para lesiones pequeñas.
- Brachiterapia con placa: irradiación localizada mediante una placa radiactiva colocada sobre la esclerótica (útil en melanoma uveal).
- Radioterapia externa: radioterapia conformada o protonterapia para tumores grandes o de localización difícil.
- Cirugía conservadora: resección local o resección de la conjuntiva/epibulbar cuando es posible preservar el ojo.
- Enucleación: extracción completa del globo ocular en casos extensos o cuando la visión no es recuperable y el tumor pone en riesgo la vida.
- Quimioterapia: sistémica, intraarterial o intravítrea (muy usada en retinoblastoma avanzado para salvar el ojo y la vida).
- Tratamientos tópicos: quimioterápicos (ej. mitomicina) o interferón para lesiones superficiales conjuntivales.
- Inmunoterapia y terapias dirigidas: indicadas en casos metastásicos según el tipo de tumor (oncología médica decide el régimen: inmunoterapia, terapias dirigidas, etc.).
- Tratamiento de metástasis: suele combinar el control del tumor primario y tratamiento local ocular (radioterapia) para aliviar síntomas y preservar función.
Pronóstico
El pronóstico varía según el tumor:
- En retinoblastoma precoz, las tasas de curación local y supervivencia son muy altas; en contextos con acceso a tratamiento especializado se alcanzan curaciones superiores al 95% en enfermedad intraocular. Sin embargo, la preservación de la visión depende del tamaño y localización del tumor.
- En melanoma uveal, el riesgo de metástasis (sobre todo al hígado) depende del tamaño y de características genéticas del tumor; el pronóstico es variable y requiere seguimiento prolongado.
- En metástasis oculares, el pronóstico depende fundamentalmente del tumor primario y del control sistémico de la enfermedad.
Prevención, cribado y seguimiento
- En familias con antecedentes de retinoblastoma, el cribado ocular neonatal y el consejo genético son clave para detectar la enfermedad a tiempo.
- Protección solar y revisión oftalmológica ante lesiones conjuntivales o cambios en la visión, especialmente en personas de riesgo.
- Controles periódicos tras el tratamiento: muchos tumores requieren revisiones frecuentes durante años para detectar recidivas o metástasis.
Qué hacer si hay sospecha
Ante cualquier signo sospechoso (leucocoria, cambio de alineación ocular en niños, pérdida de visión, masa conjuntival o dolor persistente) consulte con su médico o oftalmólogo lo antes posible. El manejo precoz por un equipo de oncología ocular multidisciplinar (oftalmólogo, oncólogo médico, radioterapeuta y genetista cuando proceda) mejora las posibilidades de cura y de preservar la visión.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es la oncología ocular?
R: La oncología ocular es la rama de la medicina que se ocupa de los tumores relacionados con el ojo y sus anexos.
P: ¿Qué partes del ojo pueden verse afectadas por el cáncer ocular?
R: El cáncer ocular puede afectar a todas las partes del ojo.
P: ¿El cáncer ocular puede originarse en otras partes del cuerpo?
R: Sí, el cáncer ocular puede originarse en otras partes del cuerpo, lo que se conoce como cáncer metastásico.
P: ¿Qué tipos de cáncer son las causas más frecuentes de cáncer ocular metastásico?
R: El cáncer de mama y el cáncer de pulmón son los dos tipos de cáncer más frecuentes que pueden propagarse al ojo desde otro órgano.
P: ¿Cuáles son los lugares de origen menos frecuentes del cáncer ocular metastásico?
R: La próstata, el riñón, el tiroides, la piel, el colon y la sangre o la médula ósea son algunos de los lugares de origen menos frecuentes del cáncer ocular metastásico.
P: ¿A quién afecta con más frecuencia el cáncer ocular?
R: El cáncer ocular es más frecuente en niños.
P: ¿Cuál es la tasa de curación del cáncer ocular?
R: La tasa de curación del cáncer ocular es del 95%.
Buscar dentro de la enciclopedia