Leucemia: definición, tipos, síntomas y tratamiento

Leucemia: guía completa sobre tipos, síntomas y tratamientos; diagnóstico temprano, opciones terapéuticas y pronóstico para mejorar la supervivencia y calidad de vida.

Autor: Leandro Alegsa

La leucemia es un cáncer de los glóbulos blancos y de la médula ósea. Cuando una persona tiene leucemia, el cuerpo crea demasiados glóbulos blancos (leucocitos).

Hay muchos tipos de leucemia. La leucemia forma parte de un grupo mayor de enfermedades, los cánceres de la sangre (neoplasias hematológicas). Sin tratamiento, la leucemia puede provocar la muerte en semanas, meses o años. La vida de la persona depende del tipo de leucemia.

En el año 2000, unos 256.000 niños y adultos de todo el mundo desarrollaron alguna forma de leucemia, y 209.000 murieron a causa de ella. Alrededor del 90% de las leucemias se dan en adultos.

Tipos principales de leucemia

  • Leucemia linfoblástica aguda (LLA o ALL): afecta principalmente a los linfocitos inmaduros. Es más frecuente en niños, aunque también puede presentarse en adultos.
  • Leucemia mieloide aguda (LMA o AML): afecta a las células mieloides inmaduras. Es más común en adultos y su curso suele ser rápido si no se trata.
  • Leucemia linfocítica crónica (LLC o CLL): generalmente de evolución lenta, afecta a linfocitos maduros y suele diagnosticarse en personas mayores.
  • Leucemia mieloide crónica (LMC o CML): se caracteriza por una proliferación excesiva de células mieloides. En muchos casos puede controlarse durante años gracias a terapias dirigidas.
  • Otras formas: existen variantes y subtipos menos frecuentes (leucemias asociadas a síndromes genéticos, leucemias promielocíticas, etc.).

Síntomas frecuentes

Los síntomas pueden aparecer de forma súbita (en las formas agudas) o progresiva (en las formas crónicas). Entre los más comunes están:

  • Fatiga o debilidad inexplicables.
  • Fiebres o infecciones frecuentes.
  • Hematomas fáciles, sangrados nasales o encías sangrantes.
  • Petequias (pequeñas manchas rojas en la piel).
  • Pérdida de apetito y pérdida de peso.
  • Dolor o sensibilidad en huesos y articulaciones.
  • Ganglios linfáticos, hígado o bazo agrandados (tumefacción en cuello, axilas o abdomen).
  • Sudoraciones nocturnas intensas.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico suele iniciarse con pruebas sencillas y progresar a estudios específicos:

  • Hemograma (CBC): detecta alteraciones en el número y la apariencia de las células sanguíneas.
  • Frotis de sangre periférica: permite observar células anormales al microscopio.
  • Biopsia y aspirado de médula ósea: confirma el diagnóstico y cuantifica el porcentaje de células leucémicas.
  • Estudios citogenéticos y moleculares: identifican alteraciones genéticas que orientan el pronóstico y la elección del tratamiento (por ejemplo, la translocación BCR-ABL en la LMC).
  • Inmunofenotipificación (citometría de flujo): define el tipo celular y subtipo de leucemia.

Opciones de tratamiento

El plan terapéutico depende del tipo de leucemia, la edad del paciente, su estado general y las características genéticas de la enfermedad. Entre las opciones más comunes están:

  • Quimioterapia: fármacos que eliminan o reducen las células cancerosas; puede administrarse en diferentes fases (inducción, consolidación, mantenimiento).
  • Terapias dirigidas: medicamentos que actúan sobre alteraciones moleculares específicas (por ejemplo, inhibidores de tirosina quinasa como imatinib en la LMC).
  • Inmunoterapia: incluye anticuerpos monoclonales, terapias con células CAR-T y otras estrategias que reclutan al sistema inmune contra las células leucémicas.
  • Trasplante de células madre (trasplante de médula ósea): puede ser autólogo (propias) o alogénico (de donante) y está indicado en ciertos casos para lograr cura o remisión prolongada.
  • Radioterapia: ocasionalmente usada para tratar áreas específicas o como preparación para el trasplante.
  • Cuidados de soporte: transfusiones de sangre o plaquetas, antibióticos para infecciones, tratamiento de complicaciones metabólicas.

Pronóstico

El pronóstico varía ampliamente según el tipo de leucemia, la edad del paciente, la rapidez del diagnóstico y factores genéticos específicos. Algunas leucemias agudas requieren tratamiento inmediato y pueden ser potencialmente curables; otras crónicas pueden controlarse durante años con tratamiento continuo. Los avances en terapias dirigidas e inmunoterapias han mejorado las tasas de supervivencia en las últimas décadas.

Factores de riesgo y prevención

  • Factores asociados: exposición a radiación ionizante, sustancias químicas como el benceno, antecedentes de tratamientos con quimioterapia o radioterapia, ciertas anomalías genéticas (p. ej., síndrome de Down) y tabaquismo.
  • Prevención: no existe una forma garantizada de prevenir la leucemia, pero reducir la exposición a carcinógenos conocidos (benceno, radiación innecesaria) y evitar el tabaco disminuye algunos riesgos.

Cuándo consultar al médico

Debe solicitarse atención médica urgente si aparecen signos como sangrados inusuales, fiebre persistente, infecciones recurrentes, fatiga extrema, pérdida rápida de peso o dolor óseo intenso. Un diagnóstico y tratamiento rápidos mejoran las opciones terapéuticas y el pronóstico.

Vivir con leucemia

El manejo incluye controles médicos periódicos, seguimiento de efectos secundarios de los tratamientos, vacunaciones según indicación, apoyo nutricional y psicológico. Los pacientes y sus familias pueden beneficiarse de grupos de apoyo y recursos para adaptarse a los cambios relacionados con la enfermedad y el tratamiento.

Nota: la información aquí aportada es de carácter informativo y no sustituye la consulta médica. Ante cualquier duda o síntoma, consulte con su profesional de salud.

Una imagen de la médula ósea de un paciente con leucemiaZoom
Una imagen de la médula ósea de un paciente con leucemia

Cuatro tipos principales de leucemia

La leucemia puede ser aguda o crónica. La leucemia aguda suele crecer rápidamente. La leucemia crónica crece lentamente.

La leucemia también puede afectar a dos tipos diferentes de glóbulos blancos. Se trata de las células linfáticas y las células granulocíticas jóvenes (que se denominan mielocitos).

Por ello, todas las formas de leucemia se dividen en cuatro tipos principales:

  • La leucemia linfocítica aguda (LLA) es el tipo más común de leucemia. Es frecuente en niños pequeños, pero también puede observarse en personas mayores.
  • La leucemia linfocítica crónica (LLC) suele aparecer en personas mayores de 55 años. Los niños casi nunca la padecen.
  • La leucemia mielógena aguda (LMA) es más frecuente en adultos que en niños.
  • La leucemia mielógena crónica (LMC) se da sobre todo en adultos.

Causas y factores de riesgo

No se conocen las causas de la mayoría de los tipos de leucemia. En general, todos los cánceres tienen un fallo en la forma normal de controlar la división celular. Lo más probable es que los distintos tipos de leucemias tengan causas diferentes. Las causas conocidas representan relativamente pocos casos. La mayoría de las causas están fuera de nuestro control.

Los investigadores creen que algunas cosas pueden influir en que una persona desarrolle leucemia:

Los virus que se cree que causan la leucemia incluyen:

La anemiade Fanconi es también un factor de riesgo para desarrollar leucemia mielógena aguda.

Tratamiento

La mayoría de los casos de leucemia se tratan con muchos fármacos, que suelen combinarse en un programa de quimioterapia. En algunos casos, se realizan terapias de radiación o trasplantes de médula ósea.



Buscar dentro de la enciclopedia
AlegsaOnline.com - 2020 / 2025 - License CC3