Los granulocitos son una categoría de glóbulos blancos caracterizada por la presencia de gránulos en su citoplasma. Su núcleo suele ser multilobulado —por eso también se les llama leucocitos polimorfonucleares— y en muchos textos el término leucocito polimorfonuclear se emplea especialmente para referirse a los neutrófilos, que son los granulocitos más abundantes. Los gránulos citoplasmáticos contienen enzimas y proteínas que participan en la destrucción de microorganismos y en la modulación de la respuesta inflamatoria.
Los granulocitos se producen y maduran en la médula ósea mediante un proceso llamado granulopoyesis, regulado por factores de crecimiento (por ejemplo, G‑CSF, GM‑CSF e interleucinas). Una vez liberados a la circulación, tienen una vida relativamente corta (horas o pocos días, según el tipo) y actúan por fagocitosis y otros mecanismos efectores.
Tipos de granulocitos
- Neutrófilos: representan la mayoría de los granulocitos (aprox. 50–70% de los leucocitos periféricos). Tienen un núcleo segmentado (3–5 lóbulos) y gránulos que no se tiñen fuertemente con eosina ni con colorantes básicos. Son la primera línea contra infecciones bacterianas y fúngicas; realizan fagocitosis, generan el estallido respiratorio (reactivos de oxígeno) y pueden liberar NETs (trampas extracelulares de neutrófilos) para inmovilizar patógenos.
- Eosinófilos: representan alrededor del 1–4% de los leucocitos. Sus gránulos se tiñen con eosina (color rojo/naranja). Participan en la defensa frente a parásitos (helmintos) y en procesos alérgicos y asmáticos; liberan proteínas tóxicas (p. ej., proteína básica mayor) y mediadores inflamatorios. Su producción está influida por la interleucina‑5 (IL‑5).
- Basófilos: son los menos abundantes (<1%). Sus gránulos se tiñen con colorantes básicos y contienen histamina, heparina y otros mediadores. Se asocian a reacciones alérgicas e inflamación; funcionalmente son similares a los mastocitos en cuanto a la liberación de mediadores vasoactivos.
Funciones y mecanismos de acción
Además de la fagocitosis, los granulocitos emplean varios mecanismos para eliminar patógenos y regular la inflamación:
- Degranulación: liberación de enzimas y proteínas antimicrobianas desde los gránulos.
- Estallido respiratorio: producción de especies reactivas de oxígeno que destruyen microorganismos intracelulares y extracelulares.
- Secreción de citocinas y quimiocinas: modulando la respuesta inmune y atrayendo otras células inflamatorias.
- Formación de NETs (neutrófilos): estructuras de ADN y proteínas que atrapan microbios en focos de infección.
Valores de referencia y pruebas
Los valores pueden variar por laboratorio y edad, pero orientativamente:
- Leucocitos totales: 4.000–11.000/µL.
- Neutrófilos: 50–70% (1.500–8.000/µL aproximadamente). El conteo absoluto de neutrófilos (ANC) es importante: <500>
- Eosinófilos: 1–4% (0–500/µL aprox.).
- Basófilos: <1% (0–100/µL aprox.).
Relevancia clínica
Alteraciones en el número o la función de los granulocitos tienen implicaciones importantes:
- Neutrofilia: aumento típico en infecciones bacterianas agudas, inflamación, estrés o tras tratamiento con corticosteroides.
- Neutropenia: disminución que aumenta el riesgo de infecciones; puede deberse a fármacos, procesos autoinmunes, infecciones virales o fallo medular.
- Eosinofilia: asociada a alergias (rinitis, asma), infecciones parasitarias, reacciones farmacológicas y algunas enfermedades hematológicas.
- Basofilia: menos frecuente; puede observarse en reacciones alérgicas, enfermedades mieloproliferativas y ciertos procesos inflamatorios.
En conjunto, los granulocitos son elementos clave de la inmunidad innata: actúan rápidamente ante infecciones y participan en la regulación de la inflamación y las respuestas alérgicas. Su estudio en el hemograma y en pruebas específicas ayuda a diagnosticar y manejar muchas enfermedades infecciosas, inflamatorias y hematológicas.



