Visión general

Un eclipse es un fenómeno astronómico que ocurre cuando un cuerpo celeste queda total o parcialmente cubierto por la sombra de otro. Aunque la palabra se usa en contextos variados, en astronomía suele referirse a las situaciones en que tres o más objetos se alinean de manera que uno proyecta su sombra sobre otro.

Cómo se forma

Los eclipses se producen por la geometría de las órbitas y la proyección de la sombra. En sistemas como el Sistema Solar, la alineación precisa de cuerpos provoca una sicigia: la conjunción en línea recta dentro de un mismo sistema gravitatorio. La duración y la extensión de la sombra dependen de los tamaños aparentes de los astros y de las distancias relativas entre ellos.

Tipos principales

  • Eclipse solar: ocurre cuando la Luna pasa entre el Sol y la Tierra, proyectando su sombra sobre la superficie terrestre. Puede ser total, parcial o anular; los eclipses totales permiten ver la corona solar. Un eclipse solar no suele durar más de unos 7,5 minutos en el mismo lugar debido al movimiento relativo de la Tierra y la Luna. Eclipse solar.
  • Eclipse lunar: tiene lugar cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, y la Luna atraviesa la sombra terrestre; puede ser total o parcial. Durante un eclipse lunar la Luna suele adquirir tonos rojizos por la refracción de la atmósfera terrestre. Eclipse lunar.
  • Ocultación: cuando el Sol no está implicado y un objeto celeste desaparece temporalmente tras otro, el evento se denomina ocultación, término usado para describir alineaciones entre planetas, estrellas y satélites.

Modalidades y distinciones

Entre los eclipses solares se distinguen: total (el disco solar queda cubierto), anular (permanece un anillo de Sol), parcial (solo parte del disco queda oculto) y eclipse híbrido (varía entre total y anular según el punto de observación). En eclipses lunares se habla de penumbral, parcial o total según la penetración en la umbra terrestre.

Historia, observación y relevancia científica

Los eclipses han sido observados desde la antigüedad y tuvieron significados culturales y religiosos variados. Científicamente, permitieron pruebas importantes, como la confirmación experimental de la desviación de la luz por gravitación y el estudio de la corona solar durante eclipses totales. Hoy se utilizan para estudiar la atmósfera solar, las propiedades orbitales de cuerpos y para fomentar la educación astronómica.

Precauciones y curiosidades

Observar un eclipse solar requiere protección adecuada para evitar daños oculares: filtros certificados o proyección indirecta. Las predicciones modernas de eclipses son muy precisas gracias a la mecánica celeste, y las rutas de totalidad o de visibilidad se publican con antelación, permitiendo viajes organizados para presenciarlos. Los eclipses siguen siendo eventos de gran interés público y científico.