Allegro es una marca de tempo de origen italiano, muy usada en la música clásica. Literalmente significa «alegre» o «animado», y en la práctica indica que la música debe tocarse con un pulso más vivo que el andante. Históricamente, al principio se empleó también para describir el carácter de una pieza (por ejemplo, «con ánimo alegre»), pero desde el siglo XVIII su función principal es señalar la velocidad. Es más rápido que el Andante, pero más lento que el Presto.
Rango de tempo (BPM) y variaciones
En términos de pulsaciones por minuto (BPM), el Allegro suele situarse comúnmente entre 120 y 168 BPM, aunque distintas fuentes y épocas dan rangos algo diferentes (frecuentemente 120–156 BPM en manuales conservadores). Hay que tener en cuenta que:
- El valor exacto depende del compás y de la nota que se toma como unidad (p. ej., negra = 120 BPM o blanca = 60 BPM).
- El contexto estilístico y la indicación del compositor (p. ej., metronomo) pueden ajustar ese rango.
- Algunas partituras añaden matices que modifican la velocidad: Allegro con brio, Allegro agitato, Allegro ma non troppo, etc.
Traducciones y notaciones equivalentes
En distintos idiomas y por diferentes compositores se han usado términos equivalentes para indicar un tempo parecido:
- Compositores franceses como Claude Debussy y Maurice Ravel a veces escribieron vite («rápido»).
- Gustav Mahler empleó la palabra alemana rasch.
- Benjamin Britten llegó a usar la palabra inglesa Quickly en sus indicaciones.
Indicaciones relacionadas
- Allegretto: generalmente más lento o menos intenso que Allegro, aunque aún animado.
- Vivace: por lo general más vivo y rápido que Allegro.
- Presto: mucho más rápido que Allegro.
- Allegro ma non troppo: «rápido, pero no demasiado», una advertencia para evitar exceso de velocidad.
Ejemplos en el repertorio
A veces el término aparece en el título de piezas sueltas, por ejemplo el Allegro barbaro de Bela Bartok. Además, numerosos movimientos de sonatas, sinfonías y conciertos llevan la indicación Allegro (o variantes como Allegro con brio), por ejemplo en movimientos iniciales de obras de Mozart, Beethoven y Haydn.
Consejos para intérpretes
- Usar un metrónomo para fijar la velocidad de ensayo y comprobar el rango BPM sugerido por la partitura.
- Contar subdivisiones (corcheas o semicorcheas) para mantener la pulcritud rítmica a velocidades rápidas.
- Interpretar el carácter: Allegro suele implicar energía, claridad y buen ataque, no solo rapidez.
- Respetar las indicaciones adicionales del compositor (dinámica, articulación y expresiones) que pueden condicionar la sensación de tempo.
En resumen, Allegro indica un tempo animado y relativamente rápido (aprox. 120–168 BPM), pero su aplicación concreta depende del contexto histórico, la notación del compositor y las decisiones interpretativas del intérprete o director.