Una enana marrón es un objeto que está hecho de lo mismo que las estrellas, pero no tiene suficiente masa para la fusión de hidrógeno (la combinación de átomos de hidrógeno en átomos de helio). La fusión nuclear es lo que hace que las estrellas brillen. Las enanas marrones no tienen la masa suficiente para hacerlo, por lo que no son estrellas normales. Por otro lado, no son planetas gigantes normales, porque sí brillan. Se cree que hay muchos, pero se han encontrado pocos porque su magnitud absoluta es pequeña.
Características principales
- Masa: Su masa se sitúa entre la de los gigantes gaseosos más pesados y la de las estrellas más ligeras. El límite superior para que un objeto sea incapaz de sostener la fusión estable del hidrógeno se encuentra alrededor de 75–80 veces la masa de Júpiter (MJ), es decir ~0,075–0,08 masas solares. Por debajo de ese umbral pueden clasificarse como enanas marrones.
- Fusión de elementos ligeros: Se cree que las enanas marrones más masivas que 13 MJ fusionan deuterio; las que superan aproximadamente ~65 MJ pueden quemar litio. Estos límites no son absolutos y dependen de la composición y la edad del objeto.
- Temperatura y espectro: Tienen temperaturas efectivas desde ~2500 K (las más calientes, que se solapan con estrellas muy frías) hasta menos de 300 K en las enanas de tipo Y más frías. En su espectro aparecen moléculas como H2O, CO, CH4 y NH3, y presentan bandas de absorción características que permiten clasificarlas en tipos espectrales L, T y Y (y enanas muy tardías M-L solapan con estrellas).
- Atmósferas y nubes: Sus atmósferas contienen nubes de condensados (por ejemplo silicatos y gotas de hierro en L) que influyen en su apariencia y en la absorción espectral. A medida que se enfrían evolucionan desde L → T → Y y cambian sus características atmosféricas (por ejemplo, aparece metano notable en T).
- Brillo y enfriamiento: No mantienen la fusión del hidrógeno, por lo que no poseen una fuente de energía estable a largo plazo: se enfrían y se atenúan con la edad. Por eso objetos jóvenes pueden ser relativamente cálidos y brillantes, y objetos viejos muy fríos y débiles.
- Color: A pesar de su nombre, la mayoría de las enanas marrones emiten la mayor parte de su energía en el infrarrojo; en imágenes de falso color suelen aparecer tonos magenta o rojizos. A simple vista son extremadamente tenues en el visible.
- Actividad magnética: Algunas muestran emisiones de radio, fulguraciones y campos magnéticos relativamente fuertes, pese a sus bajas temperaturas.
Formación
Las enanas marrones se forman mayoritariamente por el colapso gravitatorio de nubes densas de gas y polvo, de manera similar a las estrellas, aunque en muchos casos el núcleo inicial no acumula suficiente masa para iniciar la fusión del hidrógeno. También pueden formarse en discos protoplanetarios por procesos relacionados con la fragmentación o migración, por lo que no siempre es trivial distinguir si un objeto substelar se originó como “estrella fallida” o como un planeta muy masivo.
Diferencias con planetas y estrellas
- Con estrellas: La distinción principal es la capacidad de sostener la fusión del hidrógeno en su núcleo. Las estrellas (aunque sean muy pequeñas) superan el umbral ~75–80 MJ y mantienen la fusión; las enanas marrones no. Además las estrellas suelen mostrar secuencias evolutivas y fuentes de energía estable que las enanas marrones no mantienen.
- Con planetas: Las enanas marrones son más masivas que la mayoría de los planetas y, durante fases tempranas, pueden brillar por contracción y por la fusión de elementos ligeros (deuterio). La frontera con los planetas no es clara: a menudo se usa el límite de ~13 MJ (deuterio) como criterio físico, pero la historia de formación (colapso de nube vs acreción en disco) también es relevante para la clasificación.
- Pruebas observacionales: El “test del litio” —presencia de litio en el espectro— ayuda a distinguir enanas marrones de estrellas muy frías: las estrellas más masivas queman el litio mientras que las enanas marrones por debajo de cierto umbral lo conservan.
Detección y estudio
- Se detectan principalmente en el infrarrojo mediante encuestas como 2MASS, WISE, UKIDSS y otras, porque su emisión visible es débil.
- Se identifican por movimientos propios grandes (objetos cercanos), por sus características espectrales (bandas moleculares) y por su posición en diagramas de color-magnitud infrarrojos.
- También se encuentran como compañeros de estrellas por imagen directa, por microlentes gravitacionales y, raramente, por velocidad radial o tránsito si están muy cercanas o son de gran masa.
Ejemplos y curiosidades
- La enana marrón más cercana conocida es WISE 1049-5319, un sistema binario descubierto en 2013 y situado a unos 6,5 años luz (también conocido como Luhman 16).
- Aunque a menudo se las denomina “enanas marrones”, su apodo no describe con precisión su color real en el espectro observado; su emisión térmica en el infrarrojo es la más significativa.
- Se cree que hay muchísimas enanas marrones en la Vía Láctea; sin embargo, su detección es compleja por su baja magnitud absoluta en bandas visibles.
En resumen, las enanas marrones ocupan el tramo intermedio entre planetas gigantes y estrellas: nacen de gas primordial como las estrellas, pueden quemar deuterio o litio según su masa, no sostienen la fusión de hidrógeno y evolucionan enfriándose con el tiempo. Su estudio ayuda a entender la formación estelar, la población subestelar de la galaxia y la transición entre planetas y estrellas.




