Muhammad Ali Pasha (4 de marzo de 1769 - 2 de agosto de 1849) fue un comandante albanés del ejército otomano. Se convirtió en Wāli y se autoproclamó jedive de Egipto y Sudán.
Aunque no era un nacionalista moderno, fue el fundador del Egipto moderno por las drásticas reformas que introdujo en el ejército, la economía y la cultura de Egipto. También gobernó algunos territorios levantinos fuera de Egipto. La dinastía que estableció gobernó Egipto y Sudán hasta la Revolución Egipcia de 1952.
Muhammed Ali nació en el Imperio Otomano, en la zona que hoy es la provincia griega de Macedonia. Sus ancestros eran de la ciudad de İliç a en Asia Menor. Dirigió un grupo de tropas albanesas enviadas a Egipto. Formaban parte de una fuerza otomana que reocupó Egipto tras la salida de las tropas francesas de Napoleón. Los otomanos habían gobernado Egipto mediante un wali (gobernador) con tropas mamelucas. Los mamelucos eran antiguos esclavos.
La capitulación francesa de Alejandría dejó un vacío de poder en la provincia otomana. El poder mameluco había sido debilitado, pero no destruido, y las fuerzas otomanas se enfrentaron a los mamelucos por el poder. Durante este periodo de anarquía, Muhammad Ali utilizó sus leales tropas albanesas para jugar con ambos bandos, ganando poder y prestigio para sí mismo. A medida que avanzaba el conflicto, la población local se cansó de la lucha por el poder. Un grupo de egipcios prominentes exigió que el entonces Wāli, Ahmad Khurshid Pasha, dimitiera y que Muhammad Ali fuera instalado como nuevo Wāli en 1805.
Los mamelucos seguían siendo poderosos, así que en 1811 masacró a sus líderes y envió tropas para expulsar a sus seguidores de Egipto.
Reformas y modernización
Tras consolidar su autoridad, Muhammad Ali emprendió una amplia política de modernización con el objetivo de transformar Egipto en un Estado centralizado y autosuficiente. Sus reformas afectaron distintos ámbitos:
- Ejército: Reorganizó y profesionalizó las fuerzas armadas, introduciendo conscripción, formación al estilo europeo, artillería moderna y cuerpos permanentes entrenados por oficiales extranjeros. Estas nuevas fuerzas le permitieron proyectar poder fuera de Egipto.
- Economía e industria: Impulsó la creación de fábricas estatales (textiles, armas, astilleros y manufacturas), fomentó la mecanización y estableció monopolios estatales sobre productos clave como el algodón, la sal y el tabaco para financiar al Estado.
- Agricultura: Transformó la producción agrícola hacia cultivos comerciales, especialmente el algodón, que se convirtió en la principal exportación; promovió obras de riego y canales para aumentar la productividad.
- Administración y fiscalidad: Centralizó la administración, modernizó la recaudación de impuestos, secularizó tierras en gran medida y creó una burocracia profesional sometida al control central.
- Educación y sanidad: Fundó escuelas militares y técnicas, enviados de estudiantes al extranjero (principalmente a Europa) y estableció escuelas de medicina y talleres para formar personal técnico. Introdujo impresos oficiales y promovió traducciones científicas.
Política exterior y expansiones
Muhammad Ali aprovechó la debilidad de la Sublime Puerta y la inestabilidad regional para ampliar su influencia:
- Península Arábiga: En 1811 envió tropas para luchar contra el movimiento wahabí y restablecer el control otomano sobre los lugares sagrados de la Meca y Medina (expedición dirigida inicialmente por su hijo Tusun Pasha).
- Sudán: A partir de 1820 inició la conquista y posterior incorporación administrativa del Sudan, con el objetivo de obtener esclavos, recursos y nuevas tierras, así como asegurar rutas comerciales hacia el sur.
- Levant y Siria: En la década de 1830 sus fuerzas, bajo el mando de su hijo Ibrahim Pasha, derrotaron al ejército otomano en varias batallas (entre ellas la de Konya en 1832) y ocuparon Siria y partes de Anatolia. Esto provocó la intervención de las grandes potencias europeas, que en 1840 obligaron a Muhammad Ali a retirarse de Siria mediante la Convención de Londres y las operaciones navales que siguieron.
Medidas autoritarias y coste social
La modernización de Muhammad Ali tuvo un importante coste humano y social. Para sostener sus ejércitos y fábricas impuso la conscripción obligatoria, mano de obra forzada (corvées) y produjo altos impuestos que afectaron a los campesinos. En Sudán se establecieron sistemas duros de control y comercio de personas que generaron resistencia y sufrimiento. Su gobierno, además de modernizador, fue fuertemente autoritario y centralizador.
Legado
Muhammad Ali dejó un legado mixto pero decisivo:
- Es recordado como el impulsor de la estructura del Estado moderno egipcio: ejército profesional, burocracia centralizada, agricultura comercial e industria inicial.
- Sus políticas pusieron las bases económicas y administrativas que transformaron la sociedad egipcia, pero también crearon dependencia de mercados extranjeros y una deuda pública creciente que más adelante facilitaría la intervención europea en Egipto.
- La dinastía que fundó (la dinastía alawí de Muhammad Ali) mantuvo el poder en Egipto hasta la revolución de 1952, aunque las políticas posteriores y las presiones externas modificaron profundamente la trayectoria iniciada por él.
Muerte y sucesión
Muhammad Ali murió el 2 de agosto de 1849. Su hijo y heredero nominal, Ibrahim Pasha, había muerto en 1848, por lo que la sucesión recayó en su nieto Abbas I (Abbas Hilmi), que asumió el gobierno y marcó una etapa de reacción conservadora frente a las reformas más activas del abuelo.


