Medina (/məˈdiːnə/; árabe: المدينة المنورة, al-Madīnah al-Munawwarah , "la ciudad radiante"; o المدينة, al-Madīnah (pronunciación hejazi: [almaˈdiːna]), "la ciudad"), también transliterada como Madīnah, es una ciudad del Hiyaz, y la capital de la región de Al Madinah de Arabia Saudí. En la ciudad se encuentra la mezquita del Profeta (al-Masjid al-Nabawi), que es el lugar de enterramiento del profeta islámico Mahoma, y es la segunda ciudad más sagrada del Islam después de La Meca.

Medina fue el destino de Mahoma tras su Hijrah desde La Meca, y se convirtió en la capital de un imperio musulmán en rápido crecimiento, primero bajo el liderazgo de Mahoma y luego bajo los cuatro primeros califas Rashidun, Abu Bakr, Umar, Uthman y Ali. Fue la base del poder del Islam en su primer siglo, donde se desarrolló la primera comunidad musulmana. En Medina se encuentran las tres mezquitas más antiguas: la mezquita Quba, la mezquita an-Nabawi y la mezquita al-Qiblatayn ("la mezquita de las dos qiblas"). Los musulmanes creen que las surahs cronológicamente finales del Corán fueron reveladas a Mahoma en Medina, y se denominan surahs medinenses en contraste con las surahs anteriores de La Meca.

Al igual que en La Meca, los no musulmanes tienen prohibido entrar en el núcleo sagrado de Medina o en el centro de la ciudad.

Historia

Medina tiene una historia milenaria como oasis y centro comercial en la región del Hiyaz. Su papel decisivo comienza en el siglo VII, cuando la llegada de Mahoma —la Hijrah desde La Meca— transformó la población en la capital religiosa y política de la primera comunidad musulmana. Allí se redactó el conocido documento llamado "Constitución de Medina", que reguló las relaciones entre musulmanes, judíos y otras tribus. Durante el periodo de los califas Rashidun la ciudad fue un centro administrativo y militar clave en la expansión del Islam.

Religión y lugares sagrados

El mayor reclamo de Medina es la mezquita del Profeta (al-Masjid al-Nabawi), lugar de oración, enseñanza y entierro de Mahoma, cuya construcción y sucesivas ampliaciones (omeya, abasí, otomana y saudí) han convertido al complejo en uno de los recintos religiosos más grandes del mundo. Además de al-Masjid al-Nabawi, en Medina se ubican la mezquita Quba —considerada la primera mezquita fundada por Mahoma— y la mezquita al-Qiblatayn, famosa por el cambio de la qibla (dirección de la oración) de Jerusalén hacia La Meca.

Medina es también un importante destino para peregrinos: aunque la visita a Medina no forma parte de los ritos obligatorios del Hajj, muchos peregrinos hacen escala en la ciudad para visitar la mezquita del Profeta y otros lugares históricos antes o después de dirigirse a La Meca. Las últimas surahs del Corán que, según la tradición, fueron reveladas en la etapa medinense, subrayan la importancia religiosa de la ciudad.

Urbanismo, población y sociedad

De oasis tradicional a ciudad moderna, Medina ha experimentado un crecimiento urbano sostenido durante el siglo XX y XXI. Hoy alberga a más de un millón de habitantes distribuidos entre el casco antiguo y extensos barrios modernos. La economía local se apoya en el turismo religioso, el comercio, la agricultura de oasis (especialmente el cultivo de dátiles) y servicios públicos. También es sede de instituciones educativas islámicas relevantes, como la Universidad Islámica de Medina (con estudiantes internacionales especializados en estudios religiosos).

Clima y geografía

Situada en el noroeste de Arabia Saudí, en la región del Hiyaz, Medina se emplaza en una cuenca árida con un histórico sistema de oasis que permitió asentamientos y cultivos. Tiene un clima desértico/semidesértico: veranos calurosos y secos e inviernos templados, con precipitaciones escasas e irregulares. En las inmediaciones se encuentran relieves como el monte Uhud, escenario de batallas históricas, y llanuras agrícolas que sustentaron la ciudad desde la antigüedad.

Acceso, normas y protección del área sagrada

Restricciones de acceso: Al igual que en La Meca, existe una zona central y sagrada de Medina a la que se restringe la entrada a las personas no musulmanas. Estas limitaciones se aplican para preservar la sacralidad del lugar y mantener las prácticas religiosas. Dentro de la ciudad, se espera que las visitas respeten códigos de vestimenta y comportamiento, en especial en torno a las mezquitas y durante las horas de oración.

Conservación: La expansión moderna de los complejos religiosos ha generado debates sobre conservación del patrimonio histórico. Autoridades saudíes han llevado a cabo proyectos para ampliar la capacidad de la mezquita del Profeta y mejorar la infraestructura para millones de peregrinos, mientras que académicos y conservacionistas señalan la necesidad de equilibrar modernización y protección de sitios arqueológicos y urbanos antiguos.

Transporte y servicios

Medina cuenta con conectividad por carretera, ferias de autobuses y el aeropuerto internacional (Prince Mohammad bin Abdulaziz International Airport), que recibe vuelos nacionales e internacionales, especialmente en temporadas de peregrinación. La ciudad dispone de hoteles, servicios para peregrinos, hospitales y centros educativos que atienden a residentes y visitantes.

Consejos para visitantes

  • Informarse sobre las áreas restringidas a no musulmanes y respetar los avisos oficiales.
  • Vestir de forma respetuosa y seguir las normas de comportamiento en espacios religiosos.
  • Procurar horarios adecuados para visitar la mezquita y evitar horas de mayor afluencia en temporada alta.
  • Valorar la riqueza histórica y espiritual del lugar, contribuyendo a su conservación mediante un comportamiento respetuoso.